El regreso del Alacrán

La Pequeña Política
Espantapájaros

Avizor.uno@gmail.com

“Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio, no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a advertir.”

Escrito para gente inteligente

Ya te lo dijo Heras la otra vez, Águila Uno, eres como el Alacrán. No puedes escapar a tu naturaleza, aun cuando ello te lleve a lo peor. ¿Recuerdan el cuento del alacrán y la ranita? Seguro que lo recuerdan, y además muchos lo saben. Más que un cuento es una moraleja. Nadie escapa a su propia naturaleza.

En estos días he estado leyendo, también a propósito de un comentario de mi colega Heras, la última obra de un científico que hace de la ciencia algo ameno. Hace unos años me había impresionado por su obra LINKED y ahora, escoge nuevamente un título bien impactante: BURSTS. Tiene que ver con emisiones intermitentes. Fíjense cuanto he progresado en mi inglés, mis queridos pajarracos y pajaritas queridas. Todavía no lo he terminado de leer y la verdad es que en este caso, la lectura es  un poco más pesada o al menos hay que meterle el coco, y aguantar dos o tres pasajes difíciles para al fin llegar a entender por donde nos lleva. Es como lo que los excursionistas que me visitan siempre cuentan. A veces se sienten perdidos en medio de un bosque y de pronto el bosque se abre, y uno siente un alivio al saber por lo menos donde está.

Pero el hecho que nos interesa tiene que ver con que la ciencia realmente ha avanzado tanto, que se comienzan a descubrir los códigos de nuestro comportamiento y nos volvemos predecibles. Si sigue avanzando, ya no van a necesitar policías para que nos sigan o nos persigan. Claro, no todos somos predecibles. Yo por ejemplo, no lo soy. Y Uds. lo saben. Siempre estoy en un mismo sitio, mis pensamientos viajan lejos… y son invisibles. Pero Águila Uno, ese sí que es  predecible sin necesidad de ningún estudio científico.

El Peculón colorado

Lo suyo es GRITAR para asustar, ser amable, cuando le interesa, TOMAR posesión paso a paso del terreno que va tomando, y no soltarlo jamás, salvo por la fuerza, sea ésta una propiedad o un derecho o lo que sea que se apropia a nombre de la Revolución. Y así mismo le enseña a actuar a sus radicales, a sus rebeldes sin causa, como aquella película, ¿la recuerdan? Yo no la vi, pero me la contaron, con James Dean, el que se mató después, y Nathaly Woods. Si, como aquella famosa película, a menos que la causa no sea la película sino la peculación. ¿Qué no saben que es eso? Facilito, se los voy a explicar. El que arriesga lo suyo para lograr una gran ganancia, especula. Puede ganar mucho o perder todo lo que invierte. Cuando alguien especula, hablamos de ESPECULACION. Pero el no arriesgar nada y robárselo todo, se llama peculado. De allí que yo deduzca que cuando alguien pecula, se produce PECULACION. Huelo que la palabrita debe estar en algún sitio de la RAE, pero y si no lo está, avisao, la palabra es MIA!!!

Es lo que quisieron hacer en Chacao, no los pobrecitos que realmente necesitan vivienda y no les dan nada, porque en eso de construir viviendas, Águila Uno, si que eres un chambón. Ni los adecos de la Cuarta, que acostumbraban regalar planchas de zinc a cambio del voto, pero bien malitas las planchas, para que solo duraran 5 años, y pudieran volver a pedir el voto con otra planchita de zinc, ni lo adecos fueron tan malos, Águila Uno. Definitivamente te ganaste el Record Guinness. Total, que como no construyes nada y las viviendas que importas son pura comisión, y se quedan después guardadas en galpones, porque a quienes negocian por ti no le interesa sino la MUNA, termina esa pobre gente siendo víctima de empresarios de invasiones, que hacen su agosto, cogiéndose propiedades, parcelándolas, metiendo un poco de mujeres embarazadas con chamitos pequeños para que nadie se atreva a sacarlas, y a los demás venderles bien caro y sin recibo, una parcelita para construyan su “casita de cartón”.

Que diría Alí Primera, Águila Uno, que diría, si supiera que tu, que te declaraste su súper fan, y hasta al Teresa Carreño le ibas a poner su nombre, la verdad que no sé si al fin lo hiciste, terminaste siendo un súper FAN, vale decir, un militarote, que aprovecha la miseria humana para engañar con su bendita Revolución. ¡Qué revolución ni que ocho cuartos!

Pescando en Chacao Town

Menos mal que te salió la tal pajarraca Olga, que esa si es brava y no es ninguna K.K.ita, léanla, pajarracos y pajaritas en la pagina 3, y te devolvió la pelota, Águila Uno, uniéndose no a la invasión pero si al motivo de la invasión y al reclamo que brota de todos los rincones del país, y que aquí mismo en el descampado yo lo advierto, (me pregunto que será en la ciudad donde hay gente pelando a montón).

Esta fue la consigna que a la pajarraca Olga le salió del alma: CHAVEZ DALE CASAS, CHAVEZ DALE CASAS… y de pronto los invasores se dieron cuenta de que allí no había enemigos, que lo que habían encontrado era apoyo. Claro, ellos, los pobres, lo dicen distinto, me refiero a los que tu tienes hacinados, Águila Uno, viviendo de a cinco y seis y hasta más en una sola habitación, porque las madres no encuentran donde meter la ristra de muchachos que van naciendo, sobre todo cuando el gobierno ataca a los que construyen vivienda y no fabrica ninguna. O casi ninguna, por lo que me cuentan los campesinos. Aunque la verdad es que ellos, los pobres, la gente que tienes pisada, Águila Uno, no lo dicen, lo GRITAN distinto. Y es más o menos así: CHAVEZ DAME CASA, CHAVEZ DAME CASA, CHAVEZ DAME CASA. Y nanai nanai.

Pero ahora has llegado, Águila Uno, a tal extremo, que los sacas de los cerros, claro, dirigidos por los empresarios aquellos, pero llenos de esperanza, te los traes al Contri Clus de Caracas, ni más ni menos, engañados, como sólo tú sabes engañar a la gente, aunque yo ya no sé quien engaña a quien, Águila Uno, porque para mí, con ese desbarajuste en que has metido al país, con aguas turbias por donde uno se meta, cuidado si la ganancia termina siendo para otro pescador.

Entre cuernos y ponzoñas

Pero bueno, debo dejar mis especulaciones morbosas, y regresar a lo que les venía diciendo. No quiero que te vayas a preocupar más de lo que te dejé la semana pasada, al compararte con Manolete y Paquirri, y recordar a los toros que los empitonaron.

Definitivamente, Águila Uno, eres como el Alacrán, no puedes escapar a tu naturaleza. Lo del ruedo, aquella maravillosa faena tuya la otra semana atrás, en el ruedo de la Asamblea, ante aquel miura que se te venía encima, fue sólo eso, puro Show. ¿Dialogo tú, Águila Uno? Por aquí hay un dicho muy común, que tu debes conocer, y perdonan pajaritas, Uds. sobre todo, pero por aquí dicen que al pájaro se le conoce por la ca_ _ _ _. ¿Comprenden? Uno se pone a mirar por el suelo, fijándose con cuidado y, por el color y la forma, ya sabe que pájaro anda por allí. Así mismo tú, Águila Uno, alacrán y todo que eres, por lo de la ponzoña, como tienes plumas, y aunque hay que subir bien alto para seguirte la pista, de ti también se sabe por donde andas y hacia donde vas. Burst, burst, burst.

 
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