CHINA: LA SALVACIÓN DE EUROPA

Elizabeth Burgos

Elizabeth Burgos
eburgos@orange.fr

Si los  venezolanos se quejan de ver que los chinos ya son los virtuales dueños de PDVSA por endeudamiento, sería saludable que tornen su mirada hacia España, mucho más endeudada ahora con los chinos que la actual Venezuela.

Cuando todo parecía hundírsele al gobierno de Rodríguez Zapatero en España, y Portugal parecía seguir la suerte de Grecia, he aquí que aparece en el panorama europeo cual San Nicolás cargado de regalos el vice primer ministro chino Li Keqiang a la cabeza de una importante delegación, en la que se contaba con el director del banco de China.

Li Keqiang, quien es miembro de la dirección colegiada que gobierna a los 1.300 millones de chinos, integra el Comité Permanente del Buró Político del Partido Comunista Chino, considerado como el sustituto del actual primer ministro Wen Jibao; es el futuro primer ministro y número dos del régimen a partir del 2013.  Acaba de realizar una gira por varios países europeos, cuyo momento culminante fue su estadía en España, pues la visita interviene en el momento en que la economía española atraviesa un momento crítico de proporciones mayores. La compra  de 6.000 mil millones  de la deuda española, de inversiones millonarias chinas  en España, la compra de 40% de la filial petrolera española Repsol en el Brasil, amén del incremento de las exportaciones de China a España, y los acuerdos con bancos españoles, rinden cuenta hasta que punto los papeles han cambiado y las tretas irónicas de la historia no cesan de suceder. En el siglo XVI, al mismo tiempo que se realizaba la conquista de México, España abrigó la idea de conquistar y cristianizar a China.  Pero finalmente los chinos, al contrario que los mexicanos, reaccionaron de manera contundente, poniéndole coto a los proyectos hispánicos.  Ahora es España quien recibe con los brazos abiertos al emisario y representante del sistema capitalista más exitoso y, por lo mismo, más explorador jamás conocido: una demostración in vivo de las teorías de Marx.

A la conquista pacífica de Europa

Tras la crisis bancaria que estallara en Estado Unidos, China que había privilegiado su actividad financiera con ese país en donde había concentrado ingentes cantidades de bonos, decidió liberarse de esa dependencia.  La crisis les reveló a los responsables chinos la gran fragilidad del país que ocupaba el puesto de la mayor potencia del mundo.  Un responsable chino declaró entonces que no se habían imaginado que Estados Unidos fuera en el fondo tan frágil y tan poco serio con sus finanzas.  Desde entonces China emprendió  unas campaña de seducción o de conquista de  Europa, con el objeto de diversificar sus relaciones y cuidar de su carrera de superpotencia económica no se vea afectada al privilegiar sus negocios con una sola zona del mundo y volverse demasiado dependiente de EEUU, con el cual por cierto, mantiene una relación de hermanos siameses, pues el uno depende del otro.

China ha comprometido que la UE es una de las mayores economías del mundo y pese a haberse fragilizado debido a la crisis, conforma un espacio económico de primer orden y de alta tecnología. En relación a España, en 2005 ambos países ya habían demostrado la ambición de desarrollar sus relaciones al establecer una Asociación Estratégica Integral cuando el presidente Hu Jintao visitó ese país.

En su política de seducción, China puso particular énfasis en la imagen que la delegación iba dar ante la opinión pública. Adelantándose a los comentarios críticos y a las acusaciones de imperialismo que seguramente iban a surgir, el viceministro publicó con su firma en el diario El País (3 de enero) un artículo en el que demuestra claramente el espíritu que anima a la diplomacia china: voluntad de equilibrio en el que priva el buen sentido, y la ausencia de actitudes arrogantes.  Ello se hace más perceptible cuando en el artículo primero analiza los logros de China, pero también los retos que todavía le quedan pendientes para solucionar los desniveles socio-económicos de los que sufre todavía el país, pese a su crecimiento económico.

España: la Puerta de Europa

El viceministro chino expresa también que apoya las medidas emprendidas por el gobierno español para lograr un equilibrio de sus finanzas.  Valiéndose de una imagen más eficaz que todos los discursos y las buenas intenciones para ilustrar las ventajas que representa para España el establecimiento de relaciones privilegiadas con China, Li Keqiang escribe: <<Si cada uno de los 1.300 millones de chinos consume una botella de aceite de oliva y disfruta de unas copas de vino, probablemente no alcanzaría para ello ni siquiera toda la producción anual de España.  Si cada año tan solo un tanto por ciento de los chinos realiza un viaje turístico a este país ibérico, todos sus hoteles estarían llenos hasta el tope todos los días.  Asimismo, los chinos formarán parte de los clientes de mayor peso para los sectores españoles de transporte, telecomunicaciones, banca y seguros>>.

Rodríguez Zapatero y Li Keqiang.

Aparte de la adquisición por parte de Pekín de la deuda pública española, los importantes acuerdos financieros y bancarios, la distribución de automóviles, España espera convertirse en la sede de las empresas chinas con el objeto de ser “la puerta de entrada privilegiada de China en Europa y en América Latina”.

La compra, el pasado octubre del 40% de la filial del grupo petrolero Repsol en Brasil por parte de Sinopec, el acuerdo de BYD con el grupo Bergé para la distribución de sus automóviles, o la decisión del Banco Industrial y Comercial de abrir oficina en España, son los ejemplos más significativos de la importancia comercial de la presencia China en España.

Por supuesto, ni una palabra acerca de la falta de democracia y de violaciones de los derechos humanos.  Ni una palabra acerca de Lui Xiaobo , laureado  del Premio Nóbel de la Paz.

El gobierno español se limitó a decir que el tema de los derechos humanos en China no es objeto de diálogo bilateral y debe tratarse en el marco de la UE, haciendo gala de una sorprendente falta de memoria, pues ese mismo gobierno desarrolló una incansable actividad para, precisamente, lograr que la UE anulara su posición común con respecto a Cuba exigiendo respeto a los derechos humanos en la isla.

Como predijera Marcel Gauchet: ya se buscarán coartadas teóricas de tipo marxismo y confucianismo, para justificar el capitalismo salvaje chino.

“En el mundo actual, ningún país llegará a conseguir su desarrollo con las puertas cerradas, y no es una excepción el caso de China, cuyo desarrollo no puede desvincularse del mundo, a la vez que éste necesita a China para su progreso.” Concluye el representante del poder chino en su artículo destinado a la opinión pública española.

 
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