Gaddafi está preocupado

JESÚS HERAS –

Mientras devastadoras tormentas y vientos huracanados recorren grandes extensiones de Australia y  Norteamérica, un ciclón sacude el mundo árabe, desde el Magreb hasta las riberas del Golfo Pérsico… amenazando con extenderse al mundo entero.  Son ráfagas que recuerdan la llegada de una nueva Era… y su impacto demoledor.

En muy pocos días fue derrocado el Presidente tunecino, Ben Alí y el mismo torbellino ha sellado la suerte de Hosni Mubarak en Egipto, luego de 24 años, el uno y 30 años el otro, al frente de Regímenes de fuerza en sus respectivos países. El efecto de la nueva cultura, expresada en redes sociales capaces de “saltarse” cualquier intento de censura, socava – rápida e imperceptiblemente- los andamiajes de poder. Y ahora el ciclón se extiende.

En apenas dos semanas, una inmolación en Arabia Saudita; grandes manifestaciones de protesta en Yemen; la designación de un nuevo Primer Ministro en Jordania, anunciando reformas sociales largamente esperadas, se han convertido en hechos consumados, mientras el llamado hecho por “Revolución Siria 2011” a una protesta masiva contra el gobierno de Bashar al Asad se extiende aceleradamente.

La influencia que en su momento tuvo el panarabismo, encabezado por el Presidente egipcio Gamal Abdel Nasser, deja ver la inmensa influencia regional de ese país. Y si allí se impone la democracia…

Singularmente preocupados están los mandatarios de los países más próximos a esa nación, y también a Túnez, sobre todo Libia, atrapada geográficamente entre los dos. Preocupado también parece estar nuestro Presidente.

El domingo pasado, desde otro incendio, el generado por las explosiones en los almacenes de CAVIM, señaló: “Sólo quiero pronunciarme… por respeto a la soberanía de esos países. Porque ya se ven declaraciones en Washington y en algunos países de Europa. Como me dijo el presidente (de Libia) Gaddafi es bochornoso y da como asco, me dijo, ver la intromisión de Estados Unidos, queriendo tomar el control.”

Gaddafi, de 68 años de edad, lleva 41 años en el Poder.

Pero el choque es inevitable. En una sociedad plural como la norteamericana, Barack Obama, apelando a las redes sociales, rompió todos los esquemas establecidos. Triunfó en las primarias con poca ayuda de la dirigencia de su partido y se hizo presidente, libre de ataduras, sin requerir apoyo alguno de las grandes corporaciones.

Muchísimo más cruento ha sido el impacto de la nueva Era frente estructuras autocráticas de poder. Egipto es un ejemplo. Las redes otorgan ejercicio pleno de ciudadanía a todo aquel que sepa aprovecharlas. Noventa y cinco por ciento de la población egipcia tiene un teléfono celular. No hizo falta un líder para que las redes provocaran la gigantesca movilización de El Cairo.

Los cambios son vertiginosos. Vivimos en el mundo del futuro, aunque algunos, algunos, se empeñen en seguir inmersos en lo que ya fue… y nunca volverá.

¿Cómo conciliar la cultura que ha emergido de la nueva Era con el ejercicio monopólico del Poder?

 
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