“COMISARIO BASILIO”

Manuel Felipe Sierra

FABULA COTIDIANA
Manuel Felipe Sierra
manuelfsierra@yahoo.com

El hombre vestido de traje negro y  corbata roja, que a ratos se espanta el sueño ante el juez, es acusado por un delito casi irrelevante. Las   últimas semanas la Corte de El Paso en Texas, procura establecer la responsabilidad de Luis Posada Carriles incriminado por perjurio. El indiciado de 82 años, que inmutable oye a los testigos podría contar, sin embargo, la historia del terrorismo en América.

Nacido en Cienfuegos en 1928, ya en la Habana en 1954 se vincula a los cuerpos de seguridad del dictador Batista.  Era previsible según su biógrafo Julio Lara Alonso: “desde la adolescencia es aficionado a la caza y la pesca, la bebida y el juego, la defensa personal y el uso de armas de fuego, así como la confección de artefactos explosivos rudimentarios”.

En 1959 a escasos meses de la toma del poder por Fidel Castro, se incorpora a los grupos contrarrevolucionarios que librarían una guerra de baja intensidad. Entre 1960 y  61 se registran 34 infiltraciones anticastristas desde Florida, con el uso de 13 embarcaciones entre aviones y lanchas; y en la Sierra del Escambray  operan más de 70 brigadas insurgentes. Posada se incorpora luego a los preparativos de una vasta operación militar diseñada por la CIA que partiría de Puerto Cabezas en Guatemala. Allí sirve como entrenador en la preparación, “de balsas de goma y motores silenciosos”. Finalmente, no participa en la invasión de “Bahía de Cochinos” en abril de 1961 (cuyo fracaso determinó el rumbo comunista de la revolución cubana), pero sigue entrenamientos en la base militar de Fort Benning en Georgia, de donde egresa como un aventajado “ranger”.

En 1967 llega a Venezuela, acompañado por Rafael Rivas Vázquez, Diego Arguello, y José Vásquez entre otros antifidelistas de la mano de Orlando García, jefe de seguridad de Carlos Andrés Pérez. Ya en ese tiempo la insurrección guerrillera pasaba directamente a las manos de Castro, inspirada en la estrategia intervencionista del “Che” Guevara. En la presidencia de Rafael Caldera en 1969 forma parte del equipo del director de la DISIP, Remberto Uzcátegui  y es designado jefe de la Brigada de Explosivos, y ya se le conoce como el  “Comisario Basilio”.

En 1971 viaja a Chile para organizar un atentado contra Castro quien visitaba al presidente Salvador Allende. La operación fracasa, pero durante años se le atribuyen  otras acciones terroristas en varios países centroamericanos, las cuales  habrían de aumentar durante la dictadura de Augusto Pinochet. En  esos días se concibe y se ejecuta la “Operación Cóndor”, financiada por las dictaduras suramericanas contra el gobierno cubano y grupos guerrilleros del continente. Posada junto al médico Orlando Bosch se le señala en el asesinato del excanciller Orlando Letelier en Washington entre otros crímenes.

A los 82 años de edad, concurre al tribunal de Texas, ayudado por sus familiares.

En 1975 constituye  la empresa “Investigaciones Comerciales Industriales (ICICA)” con sede en la urbanización Las Palmas de Caracas. El gobierno de Pérez reanudaba relaciones diplomáticas con el régimen de La Habana, suspendidas desde comienzo de los años 60. El 6 de octubre de 1976,  un avión de Cubana de Aviación en su vuelo 455 hace explosión en las costas de Barbados  y se precipita al mar pereciendo sus 73 ocupantes. La nave había partido de Caracas y entre las víctimas  se encontraban 20 esgrimistas cubanos que habían participado en un evento deportivo. Las primeras investigaciones detectaron la responsabilidad en el hecho de los fotógrafos venezolanos Hernán Ricardo y Freddy Lugo; y seguramente de las organizaciones anticastristas que arreciaban sus operaciones en varios países.

Posada Carriles es juzgado y aunque negó su vinculación con el “Crimen de Barbados”, los informes y resultados de la investigación fueron concluyentes para su detención. Permaneció recluido desde 1976 hasta  el 18 de agosto de 1985 cuando escapa de la prisión de San Juan de los Morros, para reaparecer meses después en El Salvador. En el país centroamericano participa como asesor del gobierno en la guerra contra los grupos subversivos y el gobierno sandinista. Se vincula con los llamados “Contras” que operan desde Honduras sobre Managua, y cumple  tareas similares en Guatemala. En 1997 planifica una ola de atentados en lugares turísticos de La Habana.

En el 2000 es detenido en Panamá acusado de preparar un nuevo atentado contra Castro, quien asistía a una cumbre internacional. Fue enjuiciado por magnicidio frustrado y luego amnistiado por la presidenta Mireya Moscoso.  El 2005 ingresa a los Estados Unidos desde México y solicita asilo político para evadir los pedidos de extradición formulados por los gobiernos de Cuba y Venezuela. La solicitud venezolana se fundamenta en que no sólo en que Posada es  prófugo de la justicia, sino que  según un acuerdo bilateral entre Venezuela y Estados Unidos y otro similar vigente con Canadá seria  obligatoria la deportación por terrorismo. El 19 de abril del 2007 es puesto en libertad bajo fianza con lo cual se caían las demandas  para su extradición.

Pozada Carriles en los años '70

En el último mes, el juicio a Posada ha tenido amplia cobertura periodística por cuanto se trataría de su absolución o condena por un delito que elude el fondo de las acusaciones que durante años se le han formulado. Todas ellas  (salvo el caso del atentado al avión de Barbados) asumidas por él  como parte de su temprana lucha contra Castro, su eterno enemigo,  aún con vida. Por estos días, las audiencias en El Paso se han visto afectadas por las bajas temperaturas. Según un reportero que sigue la noticia: “Posada parece estar aguantando el frío bastante bien. Disfruta de calefacción en su habitación, un abrigo en sus hombros que lo protege del frío y un chofer que lo transporta si se atreve a salir del hotel.”

 
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