CHÁVEZ Y EL “EFECTO EGIPTO”

Andrés Oppenheimer

Andrés Oppenheimer

Después de dos años de perder gradualmente popularidad en su país e influencia política en el exterior, el presidente venezolano Hugo Chávez podría ser uno de los grandes beneficiarios de un aumento del precio mundial del petróleo provocado por la revuelta popular en Egipto.

¿Pero aumentará el precio lo suficiente como para darle al régimen un segundo aire, y permitirle ganar las elecciones del 2012? ¿Podrá Chávez volver a comprar el apoyo de los gobiernos latinoamericanos con más petrodólares?

El gobernante narcisista-leninista de Venezuela –quien en su discurso del 15 de enero ante el Congreso usó 489 veces la palabra “yo”– sabe que su futuro político depende del precio del petróleo.

Su popularidad interna cayó peligrosamente –en las elecciones legislativas del año pasado, el 52 por ciento de los votos fueron para candidatos de la oposición, pese a la masiva propaganda gubernamental y a las limitaciones a la libertad de prensa– y Venezuela sufre una inflación del 30 por ciento, creciente escasez de alimentos y decrecimiento económico.

Pero Chávez apuesta a que el “efecto Egipto” sobre el precio del petróleo alcanzará para salvarlo.

Desde fines de enero, cuando empezó la agitación en el Medio Oriente, los precios del petróleo en Nueva York han subido alrededor de $7 el barril, hasta alcanzar la marca de $92 el barril esta semana.

Venezuela dice que exporta alrededor de 2.3 millones de barriles diarios, y los economistas calculan que –después de restarle las ventas subsidiadas a Cuba y a otros países– cada subida de $1 en el precio mundial del petróleo le da al régimen de Chávez unos $730 millones extra al año.

Algunos analistas financieros dicen que esta ganancia adicional le dará a Chávez un nuevo empujón.

“Esto definitivamente lo ayudará”, me dijo Russ Dallen, del banco de inversiones BBO Financial Services, con sede en Caracas. “El gobierno estaba apostando a que los precios mundiales del petróleo volverían a subir y su apuesta fue correcta”.

Según Dallen, si Egipto logra una transición pacífica del poder y los precios del petróleo permanecen a su nivel actual, este año Venezuela ganaría $5,100 millones adicionales.

Si la transición de Egipto es caótica, y el temor de que se interrumpa el paso de los buques petroleros por el Canal de Suez lleva el precio del petróleo comerciado en Nueva York a $100 el barril, Venezuela obtendría este año $10,000 millones adicionales, agregó Dallen.

Y si la agitación de Egipto llegara a extenderse a los principales productores de petróleo del Medio Oriente y los precios del petróleo alcanzaran su record anterior de $150 el barril, Venezuela ganaría $35,000 millones adicionales al año. Pero es improbable que eso ocurra, porque ese aumento desencadenaría de inmediato una recesión mundial que inmediatamente haría bajar los precios del petróleo, explicó.

Otros analistas dicen que Chávez no se beneficiará con el “efecto Egipto”, entre otras cosas porque Venezuela tiene que pagar una enorme deuda externa, y su producción petrolera está disminuyendo de manera drástica.

Evanan Romero, consultor energético y ex director del monopolio petrolero venezolano PDVSA, me dijo que la falta de inversión en exploración y mantenimiento ha hecho disminuir la producción petrolera venezolana en más de una tercera parte en los últimos 12 años, y que las exportaciones de petróleo seguirán en baja.

El enorme consumo doméstico –la gasolina en Venezuela se vende a menos de 5 centavos de dólar el galón, menos que una botella de agua– así como el contrabando de gasolina a países vecinos y las exportaciones subsidiadas por Chávez a otros países reducirán el ingreso petrolero de Venezuela, dijo.

“Los problemas financieros de Chávez no se resolverán este año con el actual aumento de los precios del petróleo”, concluyó Romero. “Lo que gana Chávez con el aumento de precios lo pierde con la disminución de la producción”.

Mi opinión: Chávez ha sido afortunado, y los precios récord del petróleo desde que asumió el poder hasta que comenzaron a bajar con la crisis del 2008 le ha permitido comprar lealtades en su país y en el extranjero. El actual aumento de los precios del petróleo lo ayudará, pero no será suficiente como para permitirle comprar votos como en el pasado.

Si el precio del petróleo sube por encima de $110 por barril, la tenue recuperación económica de Estados Unidos llegará a su fin, el precio del petróleo bajará, y los ingresos de Venezuela se reducirán.

De manera que lo más probable es que el “efecto Egipto” le dará a Chávez un pequeño respiro, pero no lo suficiente como para ganar fácilmente las elecciones del año próximo sin un aumento de la represión interna o el fraude electoral.

www.elnuevoherald.com

 
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