Renault ‘regresa al futuro’

La escudería francesa, que cambia de colores, presentó el R31 en Cheste.

ORIOL PUIGDEMONT

La mayoría de escuderías van presentando sus monoplazas con vistas al Mundial que arranca en Bahréin el próximo 13 de marzo. Lo hizo Sauber, con su nuevo C30, y más tarde Renault, con el R31, poco antes de Ferrari y Alonso con el F 150, en fin, lo han hecho todas. La escudería, propiedad del fondo de inversiones Genii Capital, informó hace unos meses que había llegado a un acuerdo de colaboración con Lotus de cara a 2011, anuncio que desató un delirante contencioso con otra estructura, de capital malayo, que desde el año pasado opera con ese mismo nombre.

El nuevo Sauber C30. Vista frontal del nuevo bólido de Sauber.

El próximo 21 de marzo, pocos días después de que el Mundial eche a rodar, comenzará el juicio que deberá poner fin al asunto. A la espera de que llegue esa fecha, Renault ha cambiado la decoración de los monoplazas de Robert Kubica y del mexicano Sergio Pérez, y los ha adornado con los colores negro y dorado, las pinturas de guerra del mítico Lotus John Player Special que ganó el título en 1978 de la mano de Mario Andretti.

Aunque el R31 y el Delorean no se parezcan en nada, el equipo francés identifica su próximo reto como “Black to the future”, en un guiño a la mítica película de Robert Zemeckis, en la que Marty McFly (Michael J. Fox) quedaba atrapado en el pasado y las pasaba difícil para regresar a 1985.

“El R31 es un coche agresivo e innovador. Su diseño es rompedor, y un vistazo rápido confirma que es distinto a los prototipos que hasta ahora había construido el equipo”, cuenta James Allison, director técnico del proyecto. “Nuestro principal objetivo es el de optimizar al máximo los cambios aerodinámicos que introduce el nuevo reglamento”.

Una de las novedades más determinantes y que probablemente más controversia creará es el alerón trasero móvil.

“Seguro que será bueno porque aumentará el número de adelantamientos, pero habrá que tener cuidado si el coche que va detrás tiene demasiada ventaja”, asegura Kubica.. “Los cambios harán que esta disciplina cambie en un poco, pero no creo que la haga más difícil; llevar estos coches al límite siempre lo ha sido. Controlar el KERS [sistema de recuperación de energía cinética] y el alerón trasero será delicado, pero no creo que sea peor que manejar el conducto f”, ha remarcado el piloto polaco.

 
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