Ossie Guillén me ha hecho crecer como pelotero

Raúl Rodríguez Tiel
rtrodriguez@elnuevoherald.com

Si la modestia fuera un rango medible en las estadísticas de un pelotero, Alexei Ramírez estaría siempre entre los primeros en ese departamento.

Complaciente, cordial y sencillo en su trato, el torpedero estelar de los Medias Blancas de Chicago acaba de obtener un contrato que le asegura cuatro años con el club, con opción para una quinta temporada y una buena cantidad de dólares.

“Es un privilegio que te reconozcan por tu trabajo”, expresó Ramírez, quien no dejó en ningún momento de atender a su público durante un acto en homenaje al pelotero cubano Agustín Marquetti.

Y es que quizás la admiración que este jugador provoca entre sus seguidores sea, independientemente de su probada calidad en el béisbol, su humildad como persona.

“Siempre que puedo asisto y comparto con la gente, que me ha dado mucho en mi vida como pelotero”, señaló Alexei, quien completó una gran temporada en el 2010 con los Medias Blancas y que tuvo como su punto mayor la entrega del Bate de Plata, un premio como el mejor torpedero ofensivo en la Liga Americana.

Padre de tres hijos, dos varones y una hembra, y una esposa dominicana, el pinareño toma un receso antes de su incorporación el 20 de febrero a los entrenamientos de primavera y relata qué hace cuando no se encuentra en un terreno.

“Juego dominó con los amigos y escucho música cubana y reggaeton. Me gusta fumarme también mis buenos tabacos. Voy a casa de José Contreras (su paisano y a quien considera como un padre por la ayuda que le brindó cuando llegó a Chicago), lanzador de los Filis de Filadelfia, y paso buenos ratos con él”.

Cuba en el recuerdo

Cuba es un tema presente siempre en la vida de Ramírez, quien no oculta su emoción cuando se entera de que el presidente de los Cachorros realiza gestiones para jugar en la isla, con posibilidades de que también lo hicieran los Medias Blancas.

“Es un sueño que me gustaría cumplir, poder jugar con este equipo allá”, afirmó el campocorto. “Sería algo inolvidable”.

Con la voz tenue y la nostalgia haciendo mella en su rostro, Alexei lamenta no poder ver a sus padres desde hace cuatro años.

“Trato siempre de sobreponerme a eso”, comentó. “Yo sólo espero poder tenerlos conmigo un día y no separarme de ellos”.

Admirador de Guillén

y de Omar Vizquel

Admirador de Ozzie Smith, Omar Vizquel y Rey Ordóñez, el jugador de los patiblancos espera hilvanar otra campaña encomiable en el 2011.

“Me estoy preparando ahora mismo. Quiero empezar fuerte la pretemporada y arrancar al máximo nivel en abril”, acotó Ramírez, quien en sus tres campañas con Chicago ha comenzado lento ese mes para después despegar al bate y en la defensa.

“El frío de Chicago me golpea mucho en los inicios, pero este año vengo dispuesto a superar ese contratiempo”.

Con 29 años, Ramírez se siente feliz en su novena y profesa un gran agradecimiento por el mánager venezolano Ozzie Guillén.

“Ozzie me ayudó mucho cuando llegué y con sus consejos me ha hecho crecer como pelotero”, acotó. “El es un profundo conocedor del béisbol y respeto todas sus decisiones”.

Otra meta pendiente este año para el “Misil Cubano”, así lo bautizó Guillén, es continuar retribuyendo la ayuda que el recibió tras su arribo a la Ciudad de los Vientos.

Para ello repetirá en el papel de tutor de Dayán Viciedo, un joven prospecto cubano que los Medias Blancas guardan para su futuro.

“Voy a seguir ayudándolo como hizo Contreras conmigo”, aseguró Ramírez. “El tiene sobradas condiciones para triunfar en Grandes Ligas”.

 
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