El gobierno quiebra al productor avícola

Luis Cisneros Cróquer

TIEMPO CONFIDENCIAL

Luis Cisneros Croquer
nirguayork48@hotmail.com

Los productores avícolas pueden atender la demanda mensual de 39 mil toneladas de carne de pollo. No se justifica la importación.

Las políticas antinacionales están limitando la actividad de los productores, de los criadores y dueños de granjas, lo cual constituye un duro golpe para el empleo en el campo y desalienta las inversiones en este rubro.

Los granjeros han tenido que invertir elevadas sumas para mejorar su productividad, para ponerse a salvo de los cortes del sistema eléctrico nacional, para automatizar los galpones con sus comederos y suministro de agua, y obtener así mejores rendimientos de la cría y engorde.

Suman miles las granjas establecidas a lo largo y ancho del país, y los productores son unos verdaderos héroes que suman esfuerzos para producir alimentos.

A nivel mundial existe una crisis en materia de cereales. Alzas progresivas en los precios del azúcar, maíz, trigo, soja, arroz, y de las oleaginosas. Los grandes productores de pollo son Brasil y los Estados Unidos. La Presidenta del Brasil está revisando los acuerdos con Venezuela y a lo menos a que puede aspirar es a que le paguen de contado.

En paralelo, la baja producción de PDVSA no es suficiente para cancelar las deudas de esta empresa que parece ir palo abajo. El cambio de 2,60 a 4,30 ha golpeado las importaciones de medicinas y alimentos y por supuesto tiene en jaque a la producción nacional.

Las invasiones de fincas ganaderas en producción, de pequeñas empresas del agro, como el caso del Sur del Lago de Maracaibo, ponen en peligro hasta las deliciosas tajadas criollas, pues un magnate ruso que ya tiene terrenos en Ecuador y otros países, quiere llevarse los plátanos nuestros para su país, con la complicidad de nuestro gobierno, y el de ellos.

La merma de la producción agropecuaria nacional es de un 40 % y esa reducción se parece mucho a las reservas internacionales. El gobierno está empeñado en hacer lo que no sabe hacer.

El maíz, atiborrado en los silos, producto de la pobre planificación y de la ineficiencia burocrática, se fermenta por la humedad, pero eso poco le importa a quienes tienen su “asunto” resuelto y no les va a preocupar la dificultad de la gente para encontrar los alimentos, aunque sea a precios más altos con la inflación desatada.

Así pues dando golpes a los productores avícolas venezolanos, para beneficiar a los comisionistas de las importaciones, condenando a la quiebra a los granjeros nuestros, dejando sin empleo a cientos de miles de hijos del Bolívar Libertador, Venezuela marcha a la quiebra.

Y conste, que cuando se caiga la casa, todos sin excepción estarán adentro, cantando como los pollitos. Y no habrá como alimentarlos.

 
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