Selección Argentina busca su identidad

Miguel Angel Vicente

Sergio Daniel Baptista está haciendo un buen papel como director técnico de Argentina.

¿Hacia dónde va la Selección de Argentina? Hay un camino que indica que sólo restan dos compromisos (Estados Unidos y Costa Rica) a fines de marzo, antes de la gran prueba que será la Copa América en ese país a partir de julio. Y una realidad que marca que los tiempos de amistosos para armar el equipo son mínimos. Se repite siempre lo que ocurrió en Ginebra. El encuentro del plantel. Un ensayo rápido y a la cancha. No hay tiempo para pruebas profundas. Esa es la realidad y los técnicos de Selección lo saben: son seleccionadores más que entrenadores.

La Selección está hoy como esos edificios en construcción. Se le ve el esqueleto, se avizora categoría por la jerarquía de la mayoría de sus piezas y, se sabe, que tendrá espacios de lujo (porque está Lionel Messi y marca la diferencia en el mundo).

Pero también hay numerosos interrogantes. A saber:

¿Está resuelto el tema del arquero? Sergio Romero se ganó un lugar desde hace rato. Sabe jugar con los pies, algo que pretende el técnico Sergio Daniel Batista. Y si bien no es una muralla, ya dio muestras de consistencia. Pero en los últimos meses apareció en el horizonte Hilario Navarro con sus buenas actuaciones en Independiente. Está claro que a Batista no lo seduce porque sino ya lo hubiese llamado. Navarro también tiene la posibilidad de jugar para Paraguay, pero tampoco Gerardo Martino insistió mucho por él.

¿Cuándo llegará la necesaria renovación? Se puede hacer abruptamente, como lo intenta Brasil, o paulatinamente como lo hace Argentina. Se sabe que hay jugadores de ciclo cumplido que pueden estirar su permanencia hasta la Copa América. Y si hay alguno que otorgue seguridades inmediatas, seguirá. Pero la renovación está en marcha. Marcos Rojo, Pablo Zabaleta, Nicolás Pareja, Ever Banega y Nicolás Gaitán, entre otros, la representan.

¿Se puede jugar con tres cinco en el medio? Hay una doble lectura. Si se razona con mezquindad se pensará en un juego defensivo. Pero la realidad indica que Banega y Cambiasso son cinco de quite, creación y apariciones en posiciones ofensivas. Más allá de que estén mejor o peor con la pelota en los pies. Aunque Batista no descarta un enganche, un cerebro para marcar los tiempos del equipo. ¿Será Riquelme? .

¿Adelante está lo mejor? Seguramente. Está Lionel Messi y con eso está todo dicho. Pero sobran los delanteros de peso. Sobre todo los nueve (Higuaín, Agüero, Diego Milito, Tevez y Messi).

Messi es el mimado

¿Qué va a pasar con Tevez? Batista no llamó al delantero del Manchester City porque aquel acusó una lesión y no jugó con Brasil, pero enseguida actuó en su club. Aunque se desmienta, ésa es la realidad. Al no ser convocado, Tevez pagó una sanción. El objetivo es que se dé cuenta de que no tiene chance de elegir partidos. Debe estar siempre. Y como Tevez es inteligente, debe haber tomado nota de la situación.

¿Está bien que se le cambie la posición a Di María y a Messi? Batista se guía por lo que hacen en sus respectivos clubes. José Mourinho en el Real Madrid probó con Di María por derecha. Lo entrena, lo tiene todos los días, lo prueba, y se decidió por eso y le da resultados.

Pep Guardiola, en el Barcelona, puso a Messi de nueve (no va de punta) para que entre más seguido en contacto con la pelota. ¿Por qué no iba a seguir esa ruta Batista si al fin los jugadores se acostumbran a lo que hacen en sus clubes y pueden repetirlo en la Selección?.

¿Es lógico que Messi sea el niño mimado del equipo? Es la llave de todo. Con él, el salto de calidad está asegurado y es el único que puede ganar un partido solo. En este nivel, Messi está imparable. Sería bueno que encuentre socios para su juego. Hay uno que asoma: Javier Pastore.

¿Messi debe ser el capitán? Si representa tanto para el equipo, si es el emblema de la Selección, podría reclamar la capitanía. Pero Leo no necesita ese reconocimiento para ser lo que es. No tiene el temperamento del caudillo, del líder del grupo que tienen otros compañeros. Con lo que hace, es suficiente.

Copa América

una incógnita

¿Se va a llegar bien a la Copa América? Será clave la concentración en Ezeiza previa a esa competencia, porque no hay demasiados partidos para afinar el equipo. Batista quiere jugar, no le importa arriesgar ante cualquiera. Incluso tiene el ojo puesto en la Selección local. El lunes y martes trabajará con ese grupo, y también habrá partidos para ellos.

¿En qué nivel está la Selección? Ni tan lejos ni tan cerca de lo soñado. Batista llegó con la medalla dorada de Beijing y para muchos parecía poca cosa como para manejar este Fórmula 1.

Pero hasta aquí no desentonó en el cargo y, fundamentalmente, con el compromiso que tiene con el fútbol argentino. El de poner en la cancha un equipo con la identidad de nuestro fútbol, que sea audaz y creativo. A veces lo logra, otras no tanto. Los resultados lo acompañan, pero ése no es el fondo. Lo que vale es la intención. Y esa intención de jugar

 
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