Señor Presidente: ¡Enfrente al crimen!


Mèlida Qüenza Ponte
mq0105@hotmail.com

Ya es un clamor nacional, una exigencia colectiva, una prioridad sin discusión. Hay que poner en práctica medidas urgentes para frenar las ascendentes cifras de homicidios de todo género de violencia que tanto dolor siembra en las familias venezolanas, generando angustia, desasosiego y terror en toda la ciudadanía.

El problema es de tal magnitud que hay que exigirle al Presidente de la República que sin dilación ponga en marcha un plan con acciones contundentes y efectivas que a corto y mediano plazo logren reducir el número de asesinatos y delitos de otro orden que hoy colocan a Venezuela entre las naciones más inseguras del mundo.

Se hace la solicitud al primer mandatario nacional pues como máxima autoridad y dada las características del actual gobierno, es la persona más idónea para impulsar una política que involucre a todos los sectores. Hay que resaltar que no se trata de un simple plan de prevención, de una campaña publicitaria más o de anunciar conferencias, foros, para hacer nuevos diagnósticos y reiterar viejas promesas que siempre han quedado en el papel.

Cualquier política para combatir el crimen y el delito debe ir a las raíces del flagelo que revela la descomposición de nuestra sociedad, de  manera que hay que corregir las fallas del sistema carcelario, darle un vuelco al poder judicial, despartidizar la administración de justicia para que funcione a cabalidad y reivindicar ese concepto  fundamental para el buen funcionamiento de la democracia y, en general, esa política debe concentrar todos los esfuerzos para que en todas las instancias de la vida nacional  se combata a fondo la corrupción, el facilismo y se rescaten los valores perdidos, pues ninguna acción contra el crimen y la violencia puede tener éxito si están ausentes la honestidad, la ética y todos los valores que miden la grandeza del ser humano.

Si no se fortalece esa plataforma será difícil aplicar medidas o lograr efectividad, se hará más cuesta arriba esperar frutos de las acciones educativas y culturales dirigidas a transformar la mentalidad y proceder de grupos o personas violentas de los desadaptados sociales y de delincuentes en general.

Por todo esto el llamado es al Presidente de la República, sin olvidar el papel y la responsabilidad que tienen en este tipo de lucha los gobernadores, alcaldes, legisladores y todos los funcionarios que están al frente de las instituciones del país.

Señor Presidente, inicie ya la cruzada contra el crimen, tenga la seguridad que nadie se negará a acompañarlo. Esperamos por usted.

 
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