El “darse cuenta” de la oposición

Carlos Ochoa

Carlos Ochoa
ochocarlos@gmail.com

I

La alternativa democrática tiene que trabajar con el “darse cuenta”, esto significa que está obligada a descifrar la clave que le permita desarrollar una propuesta política, y escoger un candidato presidencial que encarne el sentimiento de cambio que está reclamando el país.  La historia contemporánea de Venezuela está llena de ejemplos que nos explican la importancia del “darse cuenta”. En 1988 Carlos Andrés Pérez resultó electo por una amplia mayoría, y de inmediato emprendió un programa económico de ajustes que en el papel lucía acertado, este programa incluyó el aumento de la gasolina. El resultado de no “darse cuenta” de la realidad que estaban atravesando los sectores populares agobiados por la miseria, nos llevó al “Caracazo”, y a CAP a la defenestración política, la cárcel, el exilio y la muerte.

La oposición en las recientes elecciones parlamentarias obtuvo una mayoría que no tenía. “El darse cuenta” de esta realidad política lo entendemos mejor cuando respondemos a la interrogante ¿porqué la oposición no tenía la mayoría pero ahora sí la tiene? La respuesta a la pregunta  es que ya la había tenido pero la había perdido por no “darse cuenta” de la realidad de la mayoría.

Cuando analizamos las razones por las cuales la mayoría del voto popular ha estado ausente  en anteriores comicios, encontramos una razón fulminante,  la dirigencia política opositora olvidó como era que se lograba la mayoría, por ello cometió el error garrafal de ceder el espacio parlamentario al chavismo en 2005. Lo importante en “el darse cuenta” de las elecciones de 2010, es captar y entender que el voto ausente se hizo presente, sin trampas, ni falsas promesas.

II

Y si de trampas y falsas promesas se trata, los estudiantes que estaban  en huelga de hambre en la sede de la OEA y en las principales ciudades, le están gritando al país que se “dieron cuenta”  de la ausencia de un estado de derecho que garantice los derechos políticos de todos los venezolanos sin excepción, y por eso arriesgan la vida sin medir las consecuencias que les puede acarrear para su salud este ayuno. La dirigencia de la MUD no puede dejar solos a estos jóvenes, sería irresponsable por parte de una dirigencia que aspira un cambio profundo de rumbo, no “darse cuenta” de lo trascendental  de esta acción política emprendida por la dirigencia estudiantil universitaria.

El “darse cuenta”  de la alternativa democrática, las autoridades universitarias, las organizaciones civiles pro derechos humanos y el país responsable, pasa en estos momentos por ocuparse de los jóvenes que estuvieron en huelga de hambre de una manera efectiva y solidaria.

¡Que vivan los estudiantes!

 
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