Gobierno perdió iniciativa en las políticas sociales

Leopoldo Puchi

Enfoque
Leopoldo Puchi

elepuchi@gmail.com

Flash Rojo

SE CIERRAN Y SE ABREN casinos y bingos sin una política precisa. La Comisión Nacional de Casinos lleva más de una década a la deriva. Las decisiones se toman por la presión de los empresarios del negocio en conchupancia con los funcionarios. Por eso vemos que los cierran un día y los abren al otro. Se suponía que se permitirían estos juegos sólo en zonas turísticas pero se amplió el radio a todo el territorio nacional. No hay criterio ni reglas claras. Se tolera y se dan permisos transitorios, pero nadie sabe a qué atenerse. Los que pagan los platos rotos son los empleados, que ingresan a trabajar creyendo que lo hacen en una empresa como cualquier otra. Pero no es así, porque no hay bases jurídicas claras.

EN MATERIA DE POLÍTICAS SOCIALES de carácter laboral el Gobierno ha perdido la iniciativa. Tuvo más que mayoría durante cinco años en la Asamblea y no se aprobaron ni la Ley del Trabajo ni los sistemas de seguridad social, ni se resolvió lo de la retroactividad de las prestaciones. Ahora la bandera de los cesta-tickets la ha tomado la oposición, que va a llevar un proyecto a la Asamblea. Lo mismo que la extensión de la seguridad social al sector informal. Lo peor que puede hacer el Psuv es darle la espalda a la propuesta de Alfredo Ramos, sólo porque se le adelantaron. Camarón que se duerme se lo lleva la corriente.

MOVILNET APORTA MUCHOS SERVICIOS sociales, lo cual está muy bien, pero tiene un inmenso retraso en su plataforma tecnológica, todavía basada en CDMA. Y en la pequeña porción de GMS no se mantiene el atraso y sólo se ha pasado al GMS3. ¿La razón? Ineficiencia gerencial, porque real hay.

Flash Negro

EL PRESIDENTE FRANCÉS, Nicolás Sarkosy, que no cree en relativismos y considera que hay culturas superiores e inferiores, ha asumido el ataque a Libia con gran pasión. Antes del bombardeo, se le notaba acelerado y hasta atorado por ser el primero en lanzar un misil. Daba la impresión de que se quería sacar un clavo. Pero en realidad no había motivos para tanta emoción, porque tenía muy buenas relaciones con Gadafi. Tal vez el clavo era otro, el de la insolencia magrebí desde la descolonización.

NADA DE EXTRAÑO TIENE que algunos grupos de oposición, que no creen en salidas electorales, hagan planes como el de la llamada “Fiesta Mexicana”, donde se programó una sucesión de huelgas preparatorias “del gran estallido” en la noche de las votaciones presidenciales.  No es nada difícil, porque sobran motivos para hacer protestas. Pero lo que sí llama la atención es que haya ONG de derechos humanos participando en la preparación de operaciones políticas. Esto las desacredita, porque se ponen al servicio de una parcialidad y no de valores universales.

Desde la Sala Situacional

La oposición y Libia

En el medio Oriente están teniendo lugar dos grandes acontecimientos: el despertar democrático de los pueblos árabes y la intervención militar de las potencias “occidentales” en Libia. Al observar estos hechos desde Venezuela, lo más útil es evaluar la reacción que frente a ellos han tenido los diferentes factores de la política nacional.

La paz

El Gobierno se ha equivocado al no dar un respaldo a la insurgencia árabe y al no cuestionar la represión en Libia. Por otra parte, el Gobierno  ha acertado al proponer una comisión de paz, para detener el conflicto por mecanismos diplomáticos; y también ha actuado correctamente al condenar los  bombardeos y la escalada militar desatada por varios países de la Otan.

Bombardeos

La oposición ha atinado al cuestionar la represión y a los gobiernos autoritarios de la región. Sin embargo, ha cometido un grave error al no censurar el ataque militar a Libia y llegar, incluso, a respaldarlo, cuando se sabe que es una acción que obedece a intereses geopolíticos y no a ideales democráticos, tal como lo muestra lo ocurrido en Irak y Afganistán y el respaldo a los gobiernos autoritarios de Baréin y Arabia Saudita.

Soberanía Nacional

A propósito del conflicto de Vietnam, desencadenado para “proteger” a la población de ese país del Gulag, el líder sueco Olaf Palmer sostuvo en 1968 que: “No se puede imponer desde fuera una forma de gobierno a una nación. El pueblo tiene derecho a conformar su futuro según su propio criterio. Por eso, la democracia presupone soberanía nacional”.

Definiciones

Si la oposición aspira a gobernar, debe definir cuál es su política, porque las opiniones de hoy prefiguran la conducta de mañana. ¿Qué haría un ministro de Relaciones Exteriores nombrado, por ejemplo, por Capriles o Ledezma? ¿Apoyaría intervenciones militares y bombardeos  a otras naciones? La política exterior no es un asunto secundario.

 

 
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