Un candidato triunfador

JESÚS HERAS –

La crisis nuclear desatada por el tsunami parece controlada, los mercados financieros se recuperan aceleradamente, y en Libia no se anticipan sorpresas.

Siendo así, el país regresa poco a poco a la normalidad, dándonos un respiro para abordar un tema que, en medio de las tensiones que produjo sobre todo el accidente japonés, había quedado eclipsado. Me refiero a la escogencia del mejor candidato opositor posible para las elecciones de 2012.

La Mesa de la Unidad logró un acuerdo sobre el reglamento que regirá las Primarias y, aunque la fecha exacta para realizarlas no se ha fijado, existe una marcada tendencia interna a que las mismas se celebren el año próximo.

No es algo caprichoso. Se basa en la volatilidad política actual y también en lo que ha sido la experiencia de otros países y en la experiencia venezolana. En materia de Primarias, EEUU es el país de más larga tradición. Allí, la campaña se extiende por varios meses, y se van conociendo resultados parciales estado por estado, pero no es hasta celebrarse la convención de los respectivos partidos cuando se produce la votación de los delegados y se postula formalmente al candidato.

La fecha de las convenciones norteamericanas varía, pero sí de muestra sirve, en las pasadas elecciones, el partido demócrata postuló su candidato del 25 de agosto y los republicanos el 4 de septiembre. Las elecciones fueron dos meses después.

Postular el candidato en una fecha cercana a las elecciones obedece a diversas motivaciones. La primera es de la más pura inspiración democrática: Dar tiempo a los candidatos para que darse a conocer y al elector tiempo para comparar sus respectivas cualidades. Otra, estimular la votación. La idea es generar un suspenso que va en aumento en la medida en que se aproxima la definición. Una tercera, tiene que ver con el interés de diferir la aplicación de las rígidas normas legales que imponen las campañas formales. Pero una razón práctica seguramente priva sobre todas las demás. Sun Tzu la resumía así: “Nunca he conocido un  buen guerrero que librara largas guerras”.

De otra parte, la experiencia venezolana, ensayada por Copei en 1993, definiendo la postulación ocho meses antes de los comicios, fue para el candidato – por decir lo menos- desastrosa.

No desconocemos el deseo que se siente en la calle porque la definición del candidato se produzca cuanto antes. Tampoco los esfuerzos que de la mejor buena fe se realizan para desacreditar desde la sociedad civil una decisión que, aunque diferida, parece estar tomada en el seno de la MUD.

Sin embargo, hay que ver las cosas en perspectiva. El país quiere un nuevo Presidente, pero en lo inmediato lo que le preocupa es la ausencia de un liderazgo opositor–y he allí, pensamos, el origen de la confusión. No olvidemos que la Mesa de la Unidad no es un líder sino un organismo y, por tanto, no está en capacidad de llenar el vacío.

Ojalá que, como en otras ocasiones, esta omisión se subsane… porque una cosa es contar con una cabeza opositora visible, que puede incluso ser colectiva, y muy otra, elegir en buen momento a un candidato triunfador.

 
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2 Comentarios

  1. Jose Julian Fernandez said:

    Excelente editorial. Me cinvencieron. Felicitaciones ademas porque se demuestra que se puede argumentar sin recurrir a la ofensa y la descalificacion. Adelante.

  2. solanyelexi said:

    xk sera que el presidente nos quiere quiter la empresa de alimentos polar aka en s mariguitar municipio bolivar.

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