Nadie sabe para quién trabaja

PERU EN LA MIRA
En 2006, la contienda presidencial peruana se dirimió entre Alan Garcia y Ollanta Humala, el candidato de Hugo Chávez, quien en la primera vuelta había quedado en segundo lugar.
Eran tiempos distintos, muy distintos. Entonces, el Presidente venezolano gozaba de amplísima aceptación en toda Latinoamérica y su ayuda, directa e indirecta, había contribuido a catapultar a Humala a una posición de preeminencia. Aún así, García resultó triunfador.
Alan García ha realizado una buena presidencia y, bajo su conducción, la economía peruana ha mejorado tanto como ha desmejorado allí la imagen del Presidente venezolano por lo que hasta hace muy poco, las posibilidades de Ollanta Humala, quien nuevamente aspira a la presidencia, simplemente no existían. Sin embargo, las cosas pueden estar cambiando.
Las elecciones peruanas se celebrarán el domingo, 10 de abril, y de una simulación de voto realizada hace pocos días, se desprende un descenso importante del hasta ahora puntero, Alejandro Toledo, un ascenso de Humala y un triple empate entre tres contendores que obtienen entre 20 y 21% de la votación: Ollanta Humala, Keiko Fujimori y Alejandro Toledo, en ese orden.
Según el director de Perú 21, Fritz Du Bois, leer abajo, el ascenso de Humala se debe al esfuerzo que realizó el equipo de Toledo, “Perú Posible”, por aupar a quien pensaban sería el candidato más fácil de vencer en una segunda vuelta. De ser así, habrían incurrido en el mismo error de AD y de su candidato, Luis Alfaro Ucero, en 1998, al promover la candidatura de Hugo Chávez, argumentando que – dado su elevado rechazo- sería el candidato más fácil de vencer. Sucedió todo lo contrario. Recomendamos leer “La conspiración de 1998: Un pacto secreto para llevar a Hugo Chávez al poder”, obra del periodista Roger Santodomingo.
Ahora, quién sabe si ocurre lo mismo. Aunque nos luce más probable que, de quedar Toledo de tercero, la triunfadora en la segunda vuelta, sería Keiko, la hija de Alberto Fujimori, un resultado que igualmente le daría un vuelco a la política peruana… y, en su caso, quizás cambiaría también la suerte de su padre.

Fritz Du Bois

Fritz Du Bois *

 

La simulación de voto realizada por Ipsos Apoyo que publicamos el día de hoy, nos empieza a presentar la probable consecuencia de la dispersión del electorado moderado y de la pésima estrategia de los que estuvieron liderando.

Como resultado, estamos viendo cómo Humala, con el apoyo de una evidente minoría de la población, que es la única que está a favor de patear el tablero, va camino a la segunda vuelta de la elección. Mientras que la mayoría de peruanos, divididos entre varios candidatos, al final le está dejando el camino libre al bolivariano.

Es evidente que en Perú Posible (cuyo candidato es Alejandro Toledo) se han equivocado de par a par al haber propiciado a Humala, con la irresponsable teoría de que en segunda vuelta era a quien sin duda le ganaban, lo cual siempre es jugar con fuego ya que en una carrera de dos caballos cualquiera puede ser el resultado.

Ollanta Humala

Keiko Fujimori

Alejandro Toledo

Peor aún, el tiro les salió por la culata. La levantada de Humala ha sido a costa de Toledo. Así tenemos que de los 7 puntos perdidos por el expresidente durante la última quincena, 5 se fueron al antisistema, quien en realidad no tiene otra fuente para captar nuevos adherentes. Al final de cuentas, hay una serie de candidatos al Congreso, y de asesores en el equipo de Perú Posible, que tranquilamente podrían estar en el campo bolivariano, por lo que el sueño de una segunda vuelta que se lleve a cabo a la izquierda del espectro electoral peruano, que tienen tanto estrategas como medios allegados a Toledo, parece que al final le terminará costando a este último una temprana derrota electoral. Nadie sabe para quién trabaja.

Por otro lado, el voto perdido se va a convertir en un factor de mayor impacto que en anteriores elecciones. Esto es debido a que estamos frente a una final de fotografía, y los que pasen a la segunda ronda seguro que lo harán por un margen mínimo.

En ese contexto, el ciudadano tendrá que preguntarse qué probabilidades reales tiene su candidato y cuál sería el daño al país de seguir apoyándolo. Ya que ese voto no solo lo estaría desperdiciando sino que además estaría facilitando que salga elegido el candidato bolivariano.

En todo caso, es realmente increíble cómo los errores de campaña de algunos candidatos nos han colocado en la absurda posición de que con 80% de electorado moderado, corramos el riesgo de terminar en las manos de Chávez, convertidos en un satélite bolivariano.

 

@peru21

 


* Director del portal

 

 
Top