Un mundo de a pa’tras

La Pequeña Política
Espantapájaros
Avizor.uno@gmail.com

“Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio, no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a advertir.”

Escrito para gente inteligente

 

El avión, el avión, el avión

La verdad, mis queridos pajarracos y pajaritas queridas, que el mundo está de a pa’ tras. Hace mucho tiempo se hablaba de un experimento que se realizó con los primeros aviones capaces de romper la barrera del sonido. Parece que al cruzar ese umbral, los controles se invertían y cuando se quería subir, había que empujar el volante como buscando bajar, y a la inversa, cuando se quería bajar, se debía hacer como si se quería subir. A mí me lo contaron emocionados unos muchachos que vieron una película basada precisamente en ese fenómeno. Parece que el piloto desesperado, viendo que el avión se le iba en picada, tuvo un instante de inspiración, hizo lo contrario a lo normal, y la nave de inmediato reaccionó, salvándose la tripulación de un desastre que hasta el último instante parecía inevitable.

Lo que se fue y ya nunca volverá

En los últimos meses y años hemos visto cosas asombrosas ocurrir. Quién iba a pensar hace unos años, que desaparecerían los discos de 78 revoluciones, los discos de 45, los CD, y que la música viajaría a tu computadora con sólo pulsar un botón y a veces sin pagar nada. O que se impondría en música, sólo música por ahora, la computadora vacía, en el sentido de que tu colección de discos estaría, como pretende ahora Amazon con su Cloud, en sus propias computadoras, con libre acceso de tu parte a aquello que hubieras adquirido.

Lo mismo ha ocurrido con la telefonía, pasando de teléfonos de manilla, a teléfonos de disco o de botones, y de allí a celulares y de allí a teléfonos inteligentes, lo que equivale a decir que más que teléfonos son computadoras y medios de comunicación, capaces de almacenar quintales de información, incluyendo imágenes, música, juegos y cuanto Dios crió.

Últimamente me ha sorprendido, y a la vez, les confieso que me ha dolido, porque son cosas que se van y ya nunca volverán, la desaparición, por ejemplo, de esa gigantesca distribuidora de libros que se llama o se llamaba Borders y, ahora, la virtual desaparición de esa gigantesca cadena de distribución de películas llamada Blockbuster, y todo porque sin moverte de tu casa, sentado en tu computadora, que puede a la vez ser pantalla de televisor, tú puedes tener acceso a cualquier libro, y leerlo electrónicamente, o a cualquier película y verla durante todo un mes, cargándote la empresa un monto irrisorio en tu tarjeta electrónica, sin tener tú siquiera que sacar el dinero del bolsillo y arrugarte el pantalón.

Qué dirá Lula

Claro, lo del mundo de a pa’ tras tiene que ver con muchísimas cosas más. Por ejemplo, lo que ocurre en Japón. La más promisoria fuente alterna de energía, la más limpia de todas, aquella que estaba destinada a reducir drásticamente el uso de petróleo y sus derivados y, por consecuencia, también disminuir drásticamente las emisiones de carbono que tanto le han hecho y siguen haciendo al planeta, me refiero a la energía nuclear, de pronto -fruto de un accidente- se convierte en una bomba que, de haber estallado, habría provocado más muertos que Hiroshima.

Qué estará diciendo ahora Ahmadinejad, con el cuento de que desarrollaba energía nuclear sólo para fines pacíficos, cuando se descubre que esas plantas igual producen electricidad que un mortífero estallido. Qué dirá ahora el pajarraco Lula que hasta allá viajó para respaldar la iniciativa iraní o nuestro propio e inigualable Águila Uno, que hasta uranio se dice le venía proporcionando por trascorrales para que pudiera lograr el Régimen teocrático, si porque allí el que manda es Dios, dicen ellos, para que pudiera lograr -porque derechos no le faltaban- su propia capacidad nuclear. Y Águila Uno hasta hizo planes para desarrollar una planta aquí.

Claro, lo de Águila Uno lo asume como matemática pura. Geometría del Poder, Gallineros verticales, economía endógena, bombas nucleares… todo eso es matemática, bueno, matemática y física cuántica, porque como nadie lo entiende, se da un aire de científico que ni te cuento. Además, que eso de cuántica suena a cuanta platica hay pa’ eso.

Pero las cosas están  tan pero tan de a pa’ tras que ahora en EEUU y Europa, y hasta Rusia y China, que antes contaban con los dictadores árabes para mantenerles medio controlados los precios del petróleo, ahora tienen que contar con los rebeldes que los han derrocado o están a punto de derrocarlos, sin saber siquiera qué piensan o cómo son.

Bolívar se quedó aquí.

Total que Águila Uno, ante ese enredo, no sabe ya ni qué hacer. Venezuela se le ha vuelto como un cuero seco. Lo que antes era seguro, ahora no sabe si lo es o si no lo es. Anda haciendo concesiones a diestra y siniestra, suelta presos, le entrega reales a las universidades, apurruña a sus antiguos compañeros, brindándoles cariño y algo más, para que regresen al redil, se viste de Caperucita roja, como para que piensen que él ya no es lo que verdaderamente es.

Además, está recibiendo más real que nunca, el doble de lo que había presupuestado, y – sin embargo- sigue exprimiendo al Banco Central, quitándole reservas que pertenecen a la nación para hacerse de un inmenso pote en FONDEN, vaya Ud. a saber si para usarlo aquí o para compensar los millones que tenía en Libia y ahora no sabe si los podrá recuperar.

Escribe un periodista español en una columna que leí por allí en este mismo Semanario, que el de a pa’ tras es tan arrecho, perdónenme Uds. mis queridas pajaritas, que en “Estados Unidos el desconcierto es colosal y trasversal: la tercera guerra emprendida por Obama sobre territorio Árabe divide a expertos y a Think Tanks, a cada uno de los partidos, al Congreso e incluso a la Casa Blanca.  Lo mismo sucede en Europa…”

Total, que mientras tanto, Alba se convirtió en Albita, que Argentina le concedió un premio a Águila Uno como comunicador por haber cerrado a RCTV, al Circuito CNB; que el gobierno no tiene presos políticos pero los suelta cada vez que se lo piden, que se está preparando para una elección democrática, organizando a una milicia armada…

Pero claro, la culpa la tiene el Imperio, ese Imperio que lo obligó a entregarle la Espada de Bolívar a Muammar Gaddafi para que se pudiera defender, y también a Ben Alí, para que en Túnez se defendiera, pero como el mundo anda de a pa’ tras, Bolívar se quedó aquí y ni con brujería de santero se prestará a que le quiten la libertad al pueblo que el liberó.

Águila Uno, el mundo está pa’tras, no es ni pa’ la izquierda ni para la derecha, ni para arriba, como en el avión, o para abajo. Total, esto es un enredo. Suerte, Águila Uno,    CHAO!!!

 
EspantapájarosNo photo
Top