Nada ha sido fácil para Haedo Valdéz

El paraguayo, el delantero del Hércules, triunfa por su “garra” tras una vida de penurias

ARTUR BALAGUER – Alicante

 

Para Nelson Haedo Valdez (Paraguay, 1983) nada ha sido fácil. Hoy golea en el Hércules, pero hasta llegar a la Primera División española ha recorrido un camino tortuoso. “Hace 10 años casi tuve que pedir limosna y ahora mi vida es de película”, confiesa. En su país ayudaba a su primo a lograr los cinco euros con los que pagar el pasaje de Asunción a San Joaquín, donde nació, y poder ver a sus padres. Con las mejores notas de su colegio y la posibilidad de convertirse en el primer licenciado de su pueblo, a los 15 años dejó los estudios por el fútbol.

Entonces era adolescente y había tenido que desplazarse hasta la capital a jugar en el Tembetary para hacer visible su calidad. Allí durmió en una cama bajo las gradas del estadio. Pasaron dos años hasta que el Werder Bremen le dio una oportunidad. En el primer partido amistoso que jugó en Europa marcó cuatro goles. Y hasta ahora. Llegó a Alemania en septiembre de 2001, con 17 años. “Todo lo que tenía lo metí en una bolsa de supermercado y partí”, cuenta. Descubrió el frío, las caminatas para ir a entrenarse y la soledad. Valdez partió hacia Alemania con el castellano justo. Hoy habla polaco, español, alemán, inglés y, por supuesto, guaraní. Y está casado con la hija de un importante empresario alemán de origen polaco que le ayudó a impulsar una fundación benéfica.

El Hércules pagó por él 3,8 millones de euros, pero le impuso una cláusula de cinco, asequible para un nuevo salto con 27 años recién cumplidos. Con todo, su carrera ha estado llena de reveses. Se quedó fuera de los Juegos Olímpicos de Atenas 2004 con Paraguay pese a renunciar a la selección sub 21 alemana y en el Mundial de Sudáfrica 2010 le anularon un gol contra España en los octavos de final.

“Sé que no soy un goleador y que los entrenadores me quieren por mi humildad y sacrificio. Tengo garra, carácter, y estoy predispuesto al esfuerzo”, se vende. Claro que su carta de presentación en España fue inmejorable. En la segunda jornada marcó dos goles en el Camp Nou que supusieron la única derrota del Barcelona en la Liga (0-2) y la única vez que se ha quedado sin marcar.Valdez ni siquiera lo ha tenido fácil en su selección, en la que, eso sí, firmó los dos goles que la clasificaron para los Mundiales de Alemania y Sudáfrica contra Venezuela, en 2006, y Argentina, en 2010.

Sus preocupaciones actuales van más allá del fútbol. El impacto que provocó en su esposa la situación de los niños en Paraguay, pidiendo en los semáforos, llevó a ambos a crear una fundación para combatir la pobreza. Ya disponen de cuatro hectáreas de suelo en San Joaquín para crear “un tinglado” donde los niños puedan ser desparasitados, educados, para que puedan alimentarse bien y se les enseñe a cultivar su propia huerta, unas instalaciones que quieren inaugurar coincidiendo con la Copa América de Argentina 2011.

Cada vez que le toque volverá  a encarar al Barcelona. Con la misma garra con la que desnudó al conjunto catalán en la ida. El Barça, sí, ya sabe quién es Valdez.

 

Fiuuente: El País

 
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