¿Universidad gratuita?

Luis Ugalde

Luis Ugalde
lugalde@ucab.edu.ve

 

 

En términos reales, el sueldo universitario actual de la UCV no llega a la mitad de lo que correspondía a hace 45 años; tragedia para los universitarios competentes y dedicados, para la academia y para el país.

Hace cinco años Andreas Schleicher, responsable del Informe Educativo PISA para la Unión Europea, señalaba alarmado la desventaja europea ante Estados Unidos, porque este país invertía 16.764 euros al año por estudiante universitario y Europa sólo 7.544; 20.000 dólares frente a 10.000.

Conclusión: hay que aumentar la inversión universitaria europea para elevar su competitividad y vida.

En Venezuela, por el contrario, se acusa de lujosa y enemiga del pueblo a la universidad de pago oficial que invierte 4.000 ó 5.000 dólares al año por estudiante, y de explotadoras a las privadas que cobran 2.000 o 2.500 dólares.

¡Qué disparate! La buena universidad es cara y la inversión en ella debe ser estratégica para el desarrollo nacional.

Nuestra empobrecida universidad va hacia su abismo. ¿Cómo salvar su financiamiento duplicando los aportes a ella, cómo asegurar que nadie quede fuera por imposibilidad de pago, cómo administrarla mejor para duplicar su rendimiento y servir al país con más transparencia en investigación y en formación de jóvenes profesionales? La educación universitaria de cualquier país la pagan el Estado, los familiares de los beneficiados directos, las empresas y las fundaciones.

En Venezuela cerca de 700.000 estudiantes (en carreras largas y cortas) pagan sus estudios en universidades privadas, lo que representa un inmenso aporte a la educación pública de aproximadamente 8,4 millardos de bolívares al año, tan grande casi como todo el gasto militar de 2010 que fue de 8,6 millardos.

 

 

 
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