LIBIA, UNA GUERRA INCONCLUSA

Abdelati Obeidi y Yorgos Papandreu.

Gadafi envía un representante a Grecia para buscar una solución


El viceministro de Relaciones Exteriores libio, Abdelati Obeidi, ha viajado a Atenas para transmitir al 1er. ministro griego, Yorgos Papandreou, el deseo del líder libio Muamar Gadafi de acabar con la guerra en su país.

“Parece que las autoridades  libias buscan una solución”, ha dicho el ministro de los Asuntos Exteriores griego, Dimitris Droutsas, después de que el enviado de Muamar el Gadafi se reuniera con el 1er. ministro Yorgos Papandreu. “Tiene que haber un serio esfuerzo para la paz y la estabilidad en la región”.

Grecia ha tenido buenas relaciones con Gadafi durante varios años. Papandreou ha estado hablando por teléfono con funcionarios de Trípoli, así como con los líderes de Qatar, Turquía y Reino Unido en los últimos dos días.

Tras su visita a Atenas, Obeidi hará escala en Malta y Turquía, ha señalado. Fuentes del Gobierno han informado a Reuters de que Obeidi ha transmitido concretamente al primer ministro griego que el régimen queire el fin de las hostilidades.

El hijo de Muamar Gadafi, Saif al Islam, ha propuesto una “transición democrática” bajo su mando una vez que su padre abandone el poder, según un diplomático citado este domingo por el diario The New York Times.

El diario, en un despacho desde Trípoli y que cita como fuente al diplomático, no identificado y con “vínculos estrechos” dentro del gobierno de Libia, atribuye la versión a “personas eminentes” en la capital libia.

“Pero ni Gadafi ni los rebeldes que buscan derrocarlo parecen listos a aceptar la propuesta, dijo el diplomático que pidió no ser identificado cuando divulgó conversaciones reservadas dentro del gobierno libio”, añadió el artículo.

“Ésta es la posición de partida de la oposición, y ésta es la posición de partida del gobierno libio”, dijo el diplomático que añadió que “la negociación todavía no ha comenzado”. El diario indicó también que no pudo confirmar la versión de ese diplomático y que los funcionarios libios consultados no hicieron comentarios acerca de cualquier tipo de conversaciones.

“La especulación sobre una posible propuesta del bando de Gadafi ha estado circulando desde que el principal ayudante de Seif al-Islam, Mohamed Ismail, viajó a Londres hace varios días para conversaciones con los británicos”, continúa el artículo.

Las supuestas conversaciones en Londres coincidieron con la deserción de uno de los colaboradores más cercanos de Gadafi, el entonces ministro de Relaciones Exteriores y jefe de los servicios de inteligencia libios Musa Kusa, seguida de cerca por la salida a Egipto de otro ex ministro de Relaciones Exteriores, Ali Abdussalam el-Treki.

Mientras, toda la atención se dirige al frente del este y a la batalla diaria por controlar las estratégicas ciudades de Ras Lanuf y Brega, vitales para que los rebeldes avancen hacia Sirte, un grupo de combatientes libios resiste en las montañas al suroeste de Trípoli. Allí, las fuerzas de Gadafi llevan semanas asediando la ciudad de Zintan, a unos 160 kilómetros de la capital.

El domingo, los soldados del coronel bombardearon a primera hora el lugar con carros de combate, según relató a la agencia Reuters un vecino identificado como Abdulraman. No muy lejos de allí, en Yafran, la cadena Al Arabiya informó de ataques que causaron dos muertos, según testigos.

BBC Mundo

 

Rebeldes libios están dispuestos a un cese al fuego

Los rebeldes y las fuerzas fieles al líder libio Muamar Gadafi libraban combates cerca del puerto petrolero de Brega (este), aunque los insurgentes dijeron estar dispuestos a un alto el fuego bajo ciertas condiciones.

A media jornada, la línea del frente se situaba en los alrededores de Brega, aunque era imposible saber por una fuente independiente quién controla esta ciudad, situada a 800 km al este de la capital Trípoli.

Según el comandante del Estado Mayor conjunto estadounidense, el almirante Mike Mullen, “el mayor problema (de la coalición) en los últimos tres o cuatro días ha sido el tiempo”.

“Esto ha reducido, aunque no ha eliminado, la eficacia” de los aviones aliados encargados de los ataques, que a veces no pueden “ver los objetivos con precisión”, explicó.Las condiciones meteorológicas permitieron a las fuerzas leales a Gadafi lanzar una contraofensiva hacia el este, según dijo.

Los rebeldes, peor equipados y organizados que el ejército lealista al que combaten desde hace un mes y medio, intentaron poner orden en sus filas. Ante la puerta oeste de Ajdabiya, al este de Brega, Abdelkarim Mansuri, de 54 años, gritaba las nuevas consignas: “¡No más civiles! ¡No más automóviles civiles! ¡Sólo los soldados y el abastecimiento pueden pasar!”

Se trata de una “nueva técnica”. “No queremos que maten a los jóvenes. La guerra no es una distracción. Estas son las órdenes del consejo militar”. Mientras tanto, en Bengasi, feudo de los rebeldes en el este del país, el jefe de los insurgentes dijo estar dispuesto a respetar un algo el fuego, pero sólo si se reúnen dos condiciones.

“Estamos dispuestos a un alto el fuego con la condición de que nuestros hermanos de las ciudades del oeste puedan expresarse libremente, y que las fuerzas (pro Gadafi) que asedian nuestras ciudades se retiren”, declaró Mustafa Abdeljalil, jefe del Consejo Nacional de Transición (CNT) de la oposición.

El jefe del CNT dijo esto poco después de un encuentro con el enviado especial de la ONU en Libia, el jordano Abdel Ilah Jatib. Este último afirmó de su lado que “el principal objetivo (de la ONU) es obtener un alto el fuego duradero”, en una entrevista con la cadena qatarí Al Jazeera.

Las grandes potencias occidentales se plantean ahora una solución política al conflicto en Libia, que estalló el 15 de febrero con las primeras manifestaciones a favor de la democracia en Bengasi, a 1.000 km de Trípoli.

“La situación en Libia no puede ser resuelta por medios militares. Sólo puede haber una solución política y debemos poner en marcha un proceso político”, declaró el jefe de la diplomacia alemana, Guido Westerwelle, desde Pekín.

“Esto debería arrancar con un alto el fuego respetado por Gadafi, para poder iniciar un proceso de paz”, añadió.

En paralelo, una fuente gubernamental en Londres indicó que un consejero del clan Gadafi, de visita en la capital británica, salió con un “mensaje fuerte” del gobierno de David Cameron para el régimen libio. El Foreign Office no confirmó la información, aunque precisó que “en todos los contactos que mantenemos, decimos claramente que Gadafi debe irse”. Según el diario británico The Guardian y la BBC, el consejero Mohamed Ismail habría sido enviado a Londres para intentar encontrar una puerta de salida al dirigente libio.

Aunque las tropas de Gadafi se marcaron algunos tantos sobre el terreno en los últimos días, el líder sufrió un importante revés político con la partida a Londres y la dimisión, anunciada el miércoles por la noche, de su ministro de Relaciones Exteriores Musa Kusa, uno de los pilares del régimen.

En los últimos años, Musa Kusa, de 59 años, participó activamente para que Libia recuperase su respetabilidad en el concierto internacional. Fue nombrado ministro en marzo de 2009, después de haber sido jefe de los servicios secretos de 1994 a 2009.

@terra

 
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