Tiempo contado


Rafael Bello
bello.rafael@yahoo.es

La onda de cambio despierta emociones y alimenta esperanzas

 

Allá viene la ola y con ella el impetuoso remontar de caminos azules que surca distancias y abraza causas justas. La ola humana desafía y abre nuevas rutas en la vida de pueblos que se llenaron de voluntad, decisión de cambio y apertura a la conciencia libre de los pueblos que han sido liberados de la opresión totalitaria sufrida durante largos años. En lo sucesivo corresponde a las sociedades que se abrieron paso a nuevos estadios de existencia en los derechos inmanentes del ser humano, la defensa de esa ola trascendente por la libertad y la democracia.

La fuerza de los cambios que se experimentan en el mundo no deja lugar a duda en cuanto a su repercusión en otras latitudes donde el autoritarismo cruel y humillante se sustenta con las cadenas incesantes de odio y crimen. Allí está Cuba en nuestro continente con más de medio siglo de sufrimiento dictatorial.

Venezuela, ve venir la ola de la libertad que abraza pueblos y encuentra a sus jóvenes universitarios y trabajadores, que echan mano del recurso heroico de la huelga de hambre para defender derechos que el autoritarismo conculca. No son conspiradores estudiantes ni trabajadores, ni responden a los dictados del imperio, propaganda pueril de la bagatela oficialista.

 

Esperanzas

 

La onda de cambio despierta emociones y alimenta esperanzas cada día con la manifestación expresa de una sociedad como la venezolana, que hizo de la democracia su sistema de gobierno y que, después de medio siglo, está sometida al destino incierto de la hegemonía totalitaria que ha pretendido instaurarse en contraposición con los derechos democráticos.

Los desafueros del autoritarismo son recurrentes y se patentizan en atraso y violaciones sistemáticas a los derechos esenciales de la persona y dignidad humana. Y eso viene sucediendo en nuestro país por lo que, el tiempo de cambio, está más que contado.

 

 

@eluniversal

 
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