Jack Wilshere es la nueva estrella del fútbol inmglés

LUIS MARTÍN – Barcelona –

A los clubes ingleses solo se les permite fichar futbolistas menores de 17 años que vivan en un radio de 30 kilómetros respecto a su sede social. Por eso, cuando un árbitro de categorías escolares adscrito al servicio de espionaje de Arsène Wenger alertó de su talento, el Arsenal pudo contratarlo: Jack Wilshere y su familia vivían en Stevenage, el pueblo donde nació hace 19 años, el 1 de enero de 1992, a pocos kilómetros del cuartel general de los gunners en Saint Albans, en Hertfordshire. Lo cierto es que entró en la casa del Arsenal con el gesto torcido: era hincha del West Ham y admirador de Di Canio.

La carrera del número 19 del Arsenal ha sido tan rápida como su juego. Con cinco años, competía con niños de ocho; a los 14 debutó en la selección inglesa sub 16 y el 30 de septiembre de 2008, sustituyendo a Van Persie en el minuto 84, a la edad de 16 años y 256 días, se convirtió en el futbolista más joven en debutar en la Liga con el Arsenal. Diez días más tarde anotó su primer gol con su camiseta en una cómoda victoria por 6-0 contra el Sheffield United en la Copa de la Liga.

“Viéndole, te olvidas de su edad. Es un futbolista maduro y competitivo”, aseguró Wenger hace dos años, cuando ya le comparaban con Lampard por su fortaleza y con Cesc por su calidad. “Me recuerda a Rooney cuando empezó. Tiene su determinación y una actitud positiva para mejorar”, dice Stuart Pearce, el seleccionador inglés sub 21, que ya le ha visto volar de su equipo de promesas: Fabio Capello le hizo debutar con la absoluta en el triunfo por 2-1 sobre Hungría, el 11 de agosto de 2010, generando un debate sobre su posición. El técnico italiano quiere que juegue de pivote, la mayoría de los analistas apuesta por él como volante y Wenger cree que será “el centrocampista total y hará el papel que tenía Beckham”. “Está destinado a grandes cosas. Es un futbolista total”, coincide Owen Coyle, que fue su entrenador la pasada temporada en el Bolton, en el que jugó como cedido.

“Puede jugar en la banda, en el centro del campo y como segundo delantero. Todo lo que hace destila clase. Es fuerte. Puede cubrir a un jugador, dar el último pase, marcar goles… Lo mezcla todo. Mentalmente, también es muy fuerte y muy competitivo”, concluye Coyle. “Es diferente a la mayoría de los jóvenes ingleses. Es muy técnico”, explica Brady, jefe de las categorías inferiores del Arsenal.

Wilshere es un futbolista rápido -“no soy Walcott, pero en 10 metros le planto cara”, bromea-, potente y trabajador. Dispone de buena visión táctica y tiene buena llegada, aunque se impone mejorar ese aspecto. “Debo meter más goles”, reconoce el jugador, que tan solo lleva marcados tres en 52 encuentros.

Mientras escucha a Michael Jackson, Wilshere se fija en Fàbregas. “La gente habla de Cesc y así es como yo quiero ser. Es un jugador del que debo aprender mucho. Siempre da con el espacio. Es fácil encontrarle. Me ayuda durante los partidos. Siempre está hablando. Además de buen jugador, es un gran líder. Ojala pueda ser tan bueno como él en el futuro próximo. Sería bonito”, dice. “Me entreno con Jack cada día y tiene un talento especial. Si hay unos cuantos jugadores como él por el mundo, el fútbol pinta muy bien”, aseguró, a su vez, el propio Cesc.

“Ha sido la gran sorpresa de la temporada. Yo no le conocía hasta este año”, reconoció Pep Guardiola, que descartó plantearse un hipotético fichaje, “en el filial tenemos jugadores de su perfil”, dijo, pero admitió que la irrupción de un jugador de su talento “es una gran noticia para el Arsenal y para la selección inglesa”.

Wilshere, la gran promesa del fútbol inglés, parece llamado a marcar una época. Así lo cree también Xavi. “Le digo una cosa: es muy bueno y va a ser muy grande, pero muy grande. Se lo digo yo”, afirma el centrocampista azulgrana.

Wilshere y Busquets durante el partido de ida contra Barcelona- ANDY HOOPER | CORDON PRESS

 
Top