El día de la juventud y las primarias

Carlos Ochoa

Carlos Ochoa
ochocarlos@gmail.com

Hugo Chávez se ha ido apoderando de casi todo el calendario patrio, hasta el punto de transformar grotescamente las gestas cívicas del 19 de abril de 1810 y el 5 de julio de 1811 en hechos militares. Para el Presidente, las políticas de salud, vivienda, alimentación y en general todo lo que está obligado a desarrollar el Estado venezolano en procura del bienestar del ciudadano, son batallas que se libran para derrotar a ese enemigo cósmico que acabó con la civilización marciana, y que amenaza al planeta tierra y a Venezuela en particular: el capitalismo.

Pero el Presidente y su propuesta socialista han tropezado con una piedra difícil de apartar del camino, esta kriptonita en más de una ocasión lo ha obligado a aplicar las tres “R”, retrocediendo, reculando y retirándose maltrecho de la arena de la opinión pública. Esta piedra preciosa es la firmeza de la juventud estudiantil venezolana.

Tal vez pensando en conectar la acción de los jóvenes estudiantes y seminaristas de 1814 en la batalla de “La Victoria”, con la épica contemporánea de nuestros estudiantes, que no es militar pero sí profundamente civil y pacífica, hasta el extremo de coserse los labios en ayuno para reclamar los derechos de todos, fue que la MUD acordó la fecha de las primarias para el 12 de febrero de 2012.

Las opciones del calendario que discutió la MUD que tienen un significado histórico para los venezolanos, son el  23 de enero y la acordada fecha del 12 de febrero. ¿Qué mensaje se habría mandado al electorado no polarizado y desengañado del chavismo, si en vez del 12 de febrero se hubiese escogido el 23 de enero? El asunto tiene muchas aristas, pero sin duda el mensaje cifrado principal sería, que la defensa de la democracia depende fundamentalmente de los herederos de los partidos que protagonizaron la lucha en contra de la dictadura de Pérez Jiménez en la década del 50. Nada fácil.

La gesta del 23 de enero ya fue reivindicada por la gigantesca marcha cívica que fue emboscada y traicionada el 11 de abril de 2002 por el gobierno y cúpulas de poder opositoras. Habría que preguntarles a los dirigentes de la MUD, si en algún momento pensaron en abril como fecha probable para las primarias.

En todo caso no se trata de escoger un muchacho como candidato en vez de un hombre maduro, el problema no es de edad, ni género, es de propuesta de país, de convencer a los no polarizados que si existe un discurso alternativo al que propone Chávez en el estado comunal.

Lo que se necesita es un rostro que sobre todo egoísmo, emocione el esfuerzo individual y colectivo con un discurso de futuro, centrado en la defensa de las autonomías y la desconcentración de la gestión pública, como propuesta política para la reconstrucción de la república.

 
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