Hecatombe social

Luis Cisneros Cróquer

Tiempo Confidencial.

Luis Cisneros Cróquer.
nirguayork48@hotmail.com

 

Todo cambia para peor, parece ser el resultado que se operará con las nuevas políticas económicas del régimen. Las pequeñas o micro empresas de menos de 20 trabajadores, las mínimas de 3 ó 4 empleados, se verán forzadas a tomar medidas de ajustes que, aumentarán el número de desempleados. Una de las salidas para estas pequeñas empresas lo será el empleo de la mano de obra familiar, el padre, la madre, el hijo, el hermano, la novia, la esposa, la cuñada, el tío. Otra medida podría ser la de disminuir el número de empleados, y contratar por horas o fines de semana personas para su “rebusque”. Aún no se sabe cómo será el impacto en las cooperativas que surten alimentación al Gobierno, el PAE, que por cierto está suspendido en un 80 por ciento porque les deben un gran capital del 2010. ¿Qué pasará con los conserjes?

La medida alimentaria es justa, pero lo injusto es no haber aprobado la Ley de Seguridad Social y en su lugar trazar políticas económicas sin percatarse de la situación real del país. Aquí todo ha sido sustentado en el petróleo, mas no en la productividad. Quedaron por fuera del tabulador del gobierno central las gobernaciones y alcaldías; a los viejitos no se les escucha. Este gobierno además no responde por los atrasados pagos de prestaciones sociales de maestros, de profesores universitarios, de personal de la salud.

A este gobierno se le ha desatado el demonio de la burocracia oficial y de la injusticia social por el estrangulamiento de la contratación colectiva. El gobierno juega con su ventaja en dólares y por la posesión de los resultados de las ventas de petróleo, pero ello ha significado el cierre de las exportaciones venezolanas, estamos amarrados a las importaciones cada vez más costosas y cuentas comerciales que no se equilibran aunque aumente el precio del petróleo.

La industria nacional decrecerá alrededor del 10 por ciento. A las que han cerrado hace años por diferentes razones, se sumarán muchas más antes del proceso eleccionario. No servirá de mucho para el gobierno traer de China electrodomésticos para venderlos a dólares 4,30. La gente tomará la ganga pero no votará por esa razón. Vano el esfuerzo.

Sin embargo, pese a todas las dificultades frente a las cuales se encuentra la economía nacional, frente al cúmulo de reclamos populares, la inseguridad que galopa con el viento socialista, no hay que llamarse a engaño alguno con respecto a la potencialidad de la campaña del Presidente Chávez. Mientras la oposición deshoja margaritas y no calienta el motor de un programa de gobierno concreto, firme y decidido y fortalecido por la unidad de sus fuerzas.

 

Sencilla parece la cosa: Pregunten al pueblo qué quiere. Tracen las líneas gruesas y que todo el mundo repita la canción. Distribuyan responsabilidades y adjudiquen premios por trabajo, disciplina y lealtad. Aunque sea débil, al final del túnel brilla la esperanza de un pueblo que se resiste a morir.

 
Top