Viagra electoral

Sammy Eppel

Sammy Eppel
sammyeppel@gmail.com

El poder es la única enfermedad que no tiene cura

 

En muchos países se vota pero no se elige, abundan los ejemplos donde los pueblos son conminados a asistir a unas votaciones donde simplemente no existe verdadera alternativa. En Cuba se vota desde hace casi cincuenta años y no me vengan a decir que en la “perla del Caribe” se elige a alguien diferente que a Fidel. En nuestra querida y sufrida Venezuela tenemos ya 12 años de un régimen que no permite la alternabilidad en la primera magistratura. Chávez muy hábilmente nos ha vendido la idea de que estamos en una democracia y ha permitido que se elijan alcaldes, gobernadores y diputados de “oposición” para inmediatamente quitarles casi toda autoridad y convertir todo el tema electoral en una burla. Ejemplos claros, la elección de Antonio Ledezma y la reforma constitucional. Y ni hablar del propio PSUV, donde solo existe la palabra y la ley del comandante presidente y cualquier disidencia es rápidamente castigada.

En la patria de Bolívar, tanto al chavismo como a la oposición no les queda más remedio que “jugar” con las reglas que pone el ahora permanente inquilino de Miraflores. ¿Cómo es posible que exista un ministerio de votaciones que aunque oficialmente se le llame CNE, tenga que ser el árbitro de todas las votaciones, incluyendo las que se celebren para elegir un candidato que se mida con Chávez en el 2012? ¿Y que a los partidos no le quede más remedio que aceptarlo, pues se les ha cortado toda posibilidad de generar recursos propios?

Existen personas que dicen que con el desastre nacional que tenemos, a Chávez le conviene irse a la oposición en el 2012. Por favor, el poder es la única enfermedad que no tiene cura y por añadidura los que lo han ostentado dicen que es el mejor afrodisiaco.

“Un hombre puede morir por su país, pero un país no puede morir por un hombre” ¡Será!

 

 

@eluniversal

 

 
Top