El Asedio al Gobierno Bolivariano


Orlando Ochoa Terán
o.ochoa@worldnet.att.net

 

Gran cobertura mundial, el análisis de los correos de Raúl Reyes realizado por el International Institute of Strategic Studies (IISS) de Londres

 

Hechos concurrentes como la extradición de Makled, la deportación de Pérez Becerra, las revelaciones del IISS en Londres y su colosal cobertura mundial, la crisis eléctrica, el hostigamiento de los republicanos en el Congreso de EE UU y el probable acecho de la inteligencia británica, hacen pensar que los ataques a los flancos débiles del gobierno bolivariano no son casuales.

 

Con un formidable instinto político, aderezado con una larga experiencia como recipiente de información de inteligencia de gringos y británicos, el presidente Santos parece haberse sumergido en la psiquis del presidente Chávez. Con tanto éxito que antes de que asumiera el poder, ya el líder bolivariano ensayaba los primeros pasos para desdecirse antes del encuentro donde celebrarían como los nuevos mejores amigos del subcontinente.

 

Naturalmente, ha habido circunstancias que han facilitado la estrategia del presidente Santos. Entre los flancos débiles del líder bolivariano ninguno más obvio que la matriz de opinión publica nacional e internacional acerca de la supuesta relación de altos funcionarios civiles y militares con el narcoterrorismo del continente. Esta sospecha ha seguido al comandante Hugo Chávez desde que asumió el poder y no lo ha abandonado. Todo lo contrario, se ha convertido en el Talón de Aquiles de la revolución bolivariana; en la línea de menor resistencia donde se ha concentrado la artillería del enemigo.

 

¿Coincidencias?

José Obdulio Gaviria

No parece casualidad que contemporáneamente a la deportación de Pérez Becerra y la extradición de Makled se publique, con gran cobertura mundial, el análisis de los correos de Raúl Reyes realizado por el International Institute of Strategic Studies (IISS) de Londres y sobre los cuales ya se había dicho casi todo.

 

¿Quién informó al presidente Santos en tiempo real que Pérez Becerra viajaba desde Suecia, vía Frankfurt, hacia Venezuela? El presidente Chávez debió reconocer que el mandatario colombiano le ofreció detalles como el número del asiento en el avión y su vestimenta. La DEA o el MI6 son las primeras imágenes que vienen a la mente. ¿Usaron los gringos o los británicos a Santos para lograr la colaboración de Chávez?

 

Tampoco se ha dicho que Nigel Inkster, vocero, coautor del análisis y actual director de Amenazas Transnacionales y Riesgo Político del IISS de Londres, es un veterano agente de inteligencia que fue el segundo a bordo del MI6 (Servicio Secreto Exterior Británico) hasta el 2006.

 

El 11 de septiembre de 2010 en Ginebra, Nigel Inkster, participó en la Tercera Sesión Plenaria del 8th IISS Global Strategic Review  y su conferencia -ninguna sorpresa-  se centró en el mismo tema que publicó el IISS el pasado martes, es decir las relaciones de los gobiernos de Venezuela y Ecuador con las Farc. En esa oportunidad Inkster llegó a las mismas conclusiones: “Ciertamente, desde la asunción de Hugo Chávez al poder en 1999” –aseguró Inkster- “esta relación puede ser caracterizada, ni más ni menos, que como una política de Estado de apoyo a las Farc”.

 

Doloroso y bochornoso

 

¿Deberíamos recordar que Juan Manuel Santos debe su formación académica a la Gran Bretaña? ¿Que entre sus estudios y la representación de la asociación de cafetaleros de Colombia transcurrieron más de 10 años de residencia en Londres? ¿No es bien sabido en la comunidad de inteligencia de Bogotá que con el gobierno de Santos el MI6 ha levantado vuelo?

 

José Obdulio Gaviria, el asesor más cercano a Álvaro Uribe, declaró esta semana al CNN que J. M. Santos aprobó y negoció la entrega de toda la información de Raúl Reyes sobre el cual el IISS de Londres fundamentó su análisis.

 

La debilidad que atraviesa el gobierno bolivariano por este asedio lo perciben también sus aliados. Una muestra es la inconsolable queja del colombiano, Iván Maiza, quien deja correr su desesperanza en la página web de Telesur, que sin querer queriendo, recoge esta aflicción generalizada que los sobrecoge y la desdicha de ver al comandante-presidente “obligado” por los “verracos oligarcas colombianos” a darle la espalda a un camarada.

 

“Es triste” -dice Maiza- “que el Gobierno Bolivariano se haya tenido que ver en la necesidad de deportar al camarada Joaquín Pérez Becerra, un camarada del movimiento bolivariano de nuestra Colombia. Es triste y lamentable, es doloroso y bochornoso, pero yo no culpo en lo más mínimo al Gobierno Bolivariano, más bien lo compadezco, siento solidaridad con mis compañeros que tuvieron que realizar ese abominable hecho, sobre todo con el compañero Comandante, quien debe haber sufrido mucho”.

 

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