Vienen más devaluaciones


Ángel García Banchs

 

La gente en estos días no habla de devaluación. Posiblemente, debido a la recién ocurrida “unificación cambiaria”, que aumentó la tasa de cambio de los 2,60 BsF/$ a 4,30 BsF/$. Pero, a pesar de que el gobierno nacional se endeuda cada vez más para postergarla, todos los indicadores de presión cambiaria confirman que más ajustes vienen en camino. En particular, cuando el precio del petróleo deje de crecer a una tasa que compense la caída de la exportación en barriles más la tasa de inflación, vendrán más devaluaciones, ya que entre otras razones no tenemos suficientes reservas en divisas para evitarlo.

La República y Pdvsa se endeudan con los chinos y los mercados financieros del exterior para mantener una tasa de cambio, que se encuentra 45% sobrevaluada versus 1998 y un 60% versus 2003. La estrategia de correr la arruga (la devaluación del tipo de cambio) para después del 2012, emitiendo cuanta deuda pueden, hasta ahora les ha funcionado. Pero, podría dejarles de funcionar.

Debido a las escasas reservas en divisas del BCV, y el hecho de estar ya tan endeudados, bastaría con que el precio del petróleo deje de crecer lo suficiente para que las autoridades se vean forzadas a devaluar. Ello se debe a que nuestra demanda de dólares suele crecer más o menos al ritmo de nuestra inflación, una de las mayores del planeta, mientras que la oferta suele hacerlo en línea con el incremento del precio del petróleo, después de descontar, claro está, la tasa de caída de nuestras exportaciones en barriles; la inflación seguirá alta, así que, apenas el precio del petróleo deje de crecer lo suficiente, la oferta de divisas vía exportaciones petroleras y deuda dejará de ser suficiente para acomodar la demanda y tendrá que encarecerse el dólar para poder reducirla (i.e. el gobierno tendrá que devaluar).

El problema tiene tres raíces. Primero, las reservas del BCV se encuentran en un mínimo histórico y, por tanto, no alcanzarían por sí solas para evitar una devaluación, apenas el precio del petróleo (i.e. el flujo de entrada de moneda extranjera) deje de crecer. Segundo, la disposición del resto del mundo a prestarnos depende del precio del crudo, así que, cuando éste deje de crecer lo suficiente, no podremos compensar la caída en la factura de exportación petrolera con un alza en la exportación de promesas de pago (bonos de la deuda de la República y Pdvsa). Y, tercero, la preferencia por el dólar y la demanda de divisas en general crece a una altísima velocidad, y la vecindad de las elecciones hará difícil contener la inyección de bolívares vía el gasto público y la demanda de divisas que, como refugio, suele preceder a las elecciones.

 

Si la devaluación del bolívar llega o no antes de las elecciones dependerá del precio del petróleo. Pero más devaluaciones vienen, lamentablemente, y reducciones del salario real, también.

 

http://www.angelgarciabanchs.com

Twitter: @garciabanchs

 
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