LA COSA ESTÁ PELÚA

 

La Pequeña Política
Espantapájaros
Avizor.uno@gmail.com

“Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio, no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a pensar.”

Escrito para gente inteligente

 

SE LOS DIJE Y NO ME CREYERON

Ya me di cuenta de tu estrategia, Águila Uno. Con razón me era difícil descubrirla.  Yo no comprendía que habías cambiado de rol y te habías convertido en facilitador. Claro, eso fue antes de que te diera la puntada aquella noche y te operaras de emergencia en Caracas. Hasta las águilas machas tienen próstata, mis queridas pajaritas queridas. Tomen nota.

Antes, Águila Uno, te habías operado del pico, y yo lo reporté pero la gente pensaba que yo hablaba en metáforas. Ahora hablan refinadamente de “pólipos nasales”, no jile. Pico y déjense de tonterías. Con todas las pruebas de sapiencia que les he dado y mis poderosos poderes (¿Desde cuándo les vengo diciendo que Águila Uno está en su tiempo de muda?) todavía existen seres que no me creen. No lo puedo creer.

 

EL ENCUENTRO CON OGUN

Pero antes de abordar lo del facilitador, les contaré el cuento completo de la enfermedad de Águila Uno, para que se acaben los rumores.

Lo cierto es que como después de la operación que le hicieron en Caracas la cosa no se veía bien, Águila Uno llamó al Cóndor del Caribe, a ese mismo, a Fidel, el que demostró que renunciando al poder se cobra más poder.

Total que lo llamaste, Águila Uno, yo lo supe en seguida, y el Cóndor – por cariño pero también consciente de todo lo que está en juego con el petróleo que le mandas- hizo venir de inmediato a su médico de Madrid. Pero mientras llegaba, tú, para despistar, hiciste un viajecito por Brasil y Ecuador, llegando la noche del 7 a La Habana, no la madrugada del 8, como dijo la prensa. Llegaste el día 7. Solo que casi nadie lo supo porque desembarcaste en “aviación general”, y te fuiste directo a una larga sesión de medianoche con los babalaos, los mismos que exhumaron los restos de El Libertador.

Al terminar con los ritos y los sacrificios, te fuiste a la cama, sería a eso de las 3 am. Claro, ya era el día 8 y por eso hablan de tu llegada de madrugada. Pero bien raro que un Presidente llegue de madrugada, ¿no les parece?…  mucho más cuando lo acaban de operar. Se los he dicho antes y se los digo ahora, pajarracos amigos, pajaritas queridas, además de ver hay que fijarse. Es lo más importante.

Y les daré más razones para que comprendan mejor todo lo que sucedió. Los babalaos hacen sus ritos más poderosos en el primer cuarto de la fase lunar. En ese momento, una vez cada mes, la luna sale al medio día y se acuesta doce horas después, o sea, exactamente a la medianoche, dejando todo en oscuridad. Claro, eso era antes, en el África oscura, cuando no había bombillos. Pero, en fin, hoy apagan la luz artificial y se hace una noche negra, negrita, momento preciso para llamar la presencia de Ogún.  Así fue el 16 de julio del año pasado cuando se abrió el sarcófago del Libertador y tu, Águila Uno, pudiste sentir el perfume de Manuelita… y así fue en la madrugada del 8 de junio, fecha de la sesión que te hicieron para darte fuerza, Águila Uno, tan pronto desembarcaste en La Habana.

 

LA PELEA ES A MORDISCOS

Total que al día siguiente fuiste a ver al médico de Fidel y cuando éste se alarmó al palparte el abdomen, se produjo la movilización. No sé todavía exactamente quienes son los médicos que participaron en el procedimiento, pero hasta donde he podido averiguar fueron cuatro en total. Y lo que más me preocupa – y nos preocupa a todos- es que cuando te intervinieron…  vieron la cosa pelúa.

Ahora, mi querido Águila Uno, con tus garras disminuidas y tus plumas tan pesadas, te estamos esperando para recibirte con cariño, tú lo sabes, y también para que nos des a todos tu propia versión. Pero ya tienen la mía, mi querida manada.

 

LA SUERTE DE NIXON

Yo he visto y analizado como operan los delincuentes… también los que hacen cositas estando en el poder. El sitio donde viven es su santuario. Allí todo debe ser inmaculado.

Porque de lo contrario, no tienen seguridad. Los delincuentes hablan de aliviadero. Así por ejemplo, los que cometen sus delitos en Aragua, tienen su aliviadero en Carabobo, donde la policía de Aragua no tiene autoridad. Y los que delinquen en Carabobo, tienen su aliviadero bien en Aragua o en Yaracuy o en Falcón, donde están físicamente lejos y seguros, pero también muy cerca de la acción.

Con los jefes de estado, sin ser delincuentes, ocurre algo parecido. Su patio siempre es sagrado. Y cuando esa norma se viola, las mil maldiciones les caen. Les daré un ejemplo. En todos los gobiernos hay “salas situacionales”, sitios donde se planifica en secreto lo que se debe hacer para contrarrestar las acciones del adversario. No hay gobierno norteamericano, por ejemplo, que no la haya tenido. Y, sin embargo, el único paganini fue Richard Nixon, el más inteligente (e internacionalmente seguramente el más exitoso). Y ¿por qué la pagaron con él?  Por que se puso a conspirar en el propio despacho presidencial y todo lo tenían grabado. O sea que puso el retrete en medio de la oficina oval y todo el mundo escuchó los ruidos. Se dirá que Clinton hizo lo mismo, pero no, se equivocan. Clinton lo que hizo fue ponerle allí los cachos a su mujer, pero no en el retrete.

¿Me entienden?

Les voy a dar un ejemplo adicional para estar seguro de que me han entendido. ¿Han visto Uds. a alguien que no sea un gringo mandando en Washington o a un ruso que no sea un ruso, mandando Moscú o a un iraní que no sea un iraní mandando en Teherán o a un judío que no sea un judío mandando en Tel Aviv? No señor, porque metafóricamente ese es su “aliviadero” y los aliviaderos se deben respetar.

 

EL GRAN FACILITADOR

¿Pero que ha hecho Águila Uno? Convertir a Miraflores en una casa de vecindad. Por eso les confieso, mis queridos pajarracos y pajaritas queridas, me tenía cavilando tanto Águila Uno, a mí que no se me escapa nada, me tenía cavilando, aquí en el descampado. Tanto que a veces de tanto volar con mi pensamiento no lograba ni siquiera un sueñito. Pero ahora está claro. La estrategia de Águila Uno es ser el Gran Facilitador. ¿Será suya esa estrategia o se la habrá sugerido el Cóndor? Lo digo porque el Cóndor tan pronto vio al Che cogiendo fuelle en La Habana lo despachó para Bolivia. Y no solo al Che, a unos cuanto más los mando a su Bolivia. Bolivia, Bolivia, Bolivia, ¿boliviariano? ¿Será ese tu destino, Águila Uno?

Pero dejemos las especulaciones a un lado. Lo cierto es que en Venezuela manda todo el mundo pero solo tú eres el responsable, Águila Uno. Con tanto extraño en tu territorio y ahora tus compañeros que te están creyendo muerto, cayéndose a mordiscos por la sucesión… que calamidad.

De allí la obligación en que te sentiste, especulo yo, de convertirte en el Gran Facilitador. Si los Kirchner, Evo, Correa, Ortega, Zelaya quieren dinero, allá va, pero ayúdenme con ALBA y ayúdenme en la OEA. Si los iraníes quieren financiar al Hamas y el Hezbollah, si, les proporciono los aviones para que manden su dinero, pero me ayudan con lo de la guerra asimétrica que me tiene atormentado. Si los capos quieren enviar su cargamentos por aquí, si, pero que financien a las FARC que me ayudan a defenderme del Plan Colombia. Si China quiere petróleo para su futuro, si, pero denme platica para conservar el presente. Si los babalaos quieren muna, si, pero denme salud. Querido Cóndor, ¿me aconsejas y me das seguridad? Si lo haces, tendrás petróleo, mi lealtad y mi agradecimiento eterno.

Total que de Líder de la Revolución, mi querido Águila Uno, pasaste a ser el Líder de la Facilitación pero remember Nixon. Mucho más ahora, porque la cosa esta pelúa.

 
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