Venezuela paralizada
VACÍO DE PODER *

CAROLINA BARROS
carobarros@yahoo.com

 

Nadie, en esta crisis, tomó la batuta en el palacio gubernamental de Miraflores

 

No hay chavismo sin Chávez. Es la conclusión que se desprende después de 20 días de vacío de poder en Venezuela, con un enfermo Hugo Chávez instalado en La Habana, sin partes médicos oficiales y con una tormenta de rumores sobre su crítico estado de salud. Y sin reemplazante o sucesor a la vista.

Nadie, en esta crisis, tomó la batuta en el palacio gubernamental de Miraflores. Menos aun su “backup” natural, el vicepresidente Elías Jaua, que dio una negativa rotunda cuando el Congreso quiso ponerlo al frente del interinato. La administración se congela en la expectación: no hay un solo miembro del gobierno venezolano que se anime a dar un paso adelante y asumir poder y responsabilidades. Los petrifica el track-record de venganzas y contraataques arbitrarios con los que ha respondido el “comandante” cada vez que alguno de sus cuadros asomó demasiado la cabeza. Si no, que cuenten Diosdado Cabello y Jesús Urdaneta: si alguna vez creyeron estar cerca del podio, Chávez les arrebató ese sueño antes de que se empoderaran demasiado.

 

Mientras tanto, también es todo un dato que en la noche del viernes haya sido el canciller Nicolás Maduro quien diera el “parte” más oficial y oficioso de todos los brindados hasta ahora por el hospitalizado gobierno chavista. “La batalla que está dando el presidente Chávez por su salud tiene que ser la batalla de todos, la batalla por la vida, por el futuro inmediato de nuestra Patria”, dijo Maduro.

 

Además de ser el parte médico correspondiente a un “enfermo de gravedad”, y que lo transmitiera el canciller (vocero obligado”, ya que va y viene a Cuba para ver a Chávez), fuentes allegadas al gobierno chavista en Caracas dijeron a www.ambito.com que la cúpula militar está buscando cohesionarse más que nunca alrededor del comandante enfermo. Y que Nicolás Maduro, junto con Rafael Ramírez (ministro de Energía y presidente de PDVSA) serían los dos puntales, en el gobierno, de esa guardia pretoriana reforzada.

 

Hay otro dato: el Hospital Militar de Caracas se prepara para la llegada de Chávez. Desde hace un par de días que no se toman nuevos pacientes y se suspendió la atención pública para poder reacondicionar la suite presidencial. Hoy al mediodía cobraba cuerpo la versión de que el comandante llegaría de La Habana el jueves 30 para poder reponerse en eses sanatorio caraqueño de cara a los festejos por el día patrio del jueves 5 de julio.

 

Lo que está en duda es si el mandatario enfermo tendrá la suficiente energía para presidir su último pergeño internacional: la Primera Cumbre Latinoamericana y del Caribe, que debería inaugurarse ese mismo jueves 5 en isla Margarita. A ese foro, una OEA sin Estados Unidos (una contra-OEA), están invitados los cancilleres y presidentes de Latinoamérica. La incertidumbre es tal que las delegaciones están haciendo reservas de alojamiento y transporte tanto para Margarita como para Caracas mientras esperan que se cancele el foro a último momento.

 

Todavía otro más: hace tres días, un avión de la Fuerza Aérea bolivariana cruzó a Cuba a Rosinés, la hija favorita de Hugo Chávez, y a su madre y ex esposa, Marisabel Rodríguez para que estuvieran junto al lecho del enfermo. Este dato, extraoficial, contribuye más todavía a la gravedad del estado del presidente venezolano.

 

Por último, los rumores de que tiene una enfermedad prostática terminal, de difícil o imposible acceso para intervenir quirúrgicamente, o que sufre de cáncer de colon, o una septicemia agravada, son especulaciones que un mero parte médico -profesional- podría descartar. Lo que no se puede esconder es la realidad. En 12 años de gobierno, varias fueron las ocasiones en las que Chávez, en gira internacional, se ausentó por más de 20 días de Venezuela. Pero en todas gobernó desde arriba del avión y desde las transmisiones por cadena nacional.

 

Esta es la primera vez que, con Chávez fuera de combate, Venezuela enfrenta una batalla silenciosa contra el vacío de poder. Y se congela en las preguntas por la sucesión y si el chavismo, desgranado como aparece hoy, tiene futuro. Mientras tanto, tampoco hay movimientos en la oposición, que sigue dividida y embotada. Ni en las Fuerzas Armadas, que siguen articuladas detrás de su comandante en jefe y teniente coronel. Por ahora.

 

 

 

 


* Título original: Vacío de poder en Venezuela

 
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