La centralización del deporte

Luis Hernández Estrella

DESDE  LAS  CANCHAS
Luis Hernández Estrella

El  gobierno a través del Ministerio del Deporte, en su afán  de  controlar  todo  viene  propiciando la centralización de toda la actividad deportiva en menoscabo de los entes regionales  descentralizados, prescindiendo de  los  organismos  locales y  de  sus  funciones  como  forma  autocrática  de  gobierno  único  en  materia  deportiva.

El  tal  ministerio es  un ente anacrónico que no ha asimilado el  rol  que  debe  tener  para  trabajar por la juventud desde  una óptica integral que visualice el presente y  el  futuro de  quienes transitan por esa edad. Por ello  se ha repetido que falta una política deportiva  coherente que oriente en forma precisa la forma y manera de desarrollar el  deporte  sin  caer  en  el  burocratismo  excesivo  que llena las oficinas sin una definición exacta de lo  que  cada  funcionario  debe  realizar.

La  integralidad  del  deporte  se  basa  exclusivamente  en  la  atención  del  joven  en  todos  los  aspectos, sin  que  falle  alguno, y  mucho  menos  la  formación  y  el  desarrollo   de  un  estado  físico  que  luche  denodadamente  en  contra  de  todas  las  adversidades  por  lo  que  camina  la  juventud. El  deporte y su estructura  operativa  pasa  por  un  canal  de  interrelación  con  otras  áreas  que  circundan  su  perfeccionamiento y,  se  convierte  en  la  vía  más  expedita  que  refleja  la  magnitud de la educación  física y la actividad  muscular. La  educación  física,  la  actividad, y el  deporte no son instrumentos de fuerza, son una concentración de  elementos que  sumados  unos  a otros han creado el movimiento más significativo  que  tiene la humanidad por la lucha del  bienestar  físico.

Cada  cita  deportiva  tiene  una  esperanza  tan  grande  que  los  pasos  para  salir  triunfantes  se  convierten en una base sólida  que  mueve  al  mundo  entero  en  procura  de  alcanzar  lo  mejor. Aquellos pasos  que  marcaron el  inicio  de una  nueva era antes  de  la  primera  guerra  mundial, y que después  del mandato  de Hitler en Alemania, despertaron  una  conciencia que  no  era  la  del poder de las armas  sino la del deporte, conminaba a  los países  al  estudio  serio  del  deporte y buscaban  las  estrategias  que  aumentaran el  auge  del  deporte  mundialmente. Sin  embargo,  todas  estas  aseveraciones  no  han  podido calar entre los  personeros  que  dirigen el deporte  nacionalmente,  de  allí  que  el  sólo  pensar  en  controlar  todo  el  movimiento  deportivo  en  un  país  suena  cuesta  arriba, más  cuando  no  existe  el  apoyo  de  Federaciones  Nacionales  e  Internacionales, y las propias confederaciones en el área sudamericana no avalarían tal  situación. El mundo se les viene encima y la próxima semana será propicia para echar para atrás este  propósito.

 

 
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