LA CRISIS DEL SOCIALISMO DEL SIGLO XXI

LIZA LÓPEZ 

Bastan unas pocas imágenes para retratar lo que este país sufre hoy en muchos frentes. El jueves pasado, por ejemplo, la autopista Valle-Coche, una de las principales arterias de Caracas, amaneció con un cráter gigantesco de ocho metros de longitud por tres de ancho, lo que paralizó el tránsito durante varias horas. El colapso se debió a la rotura de una alcantarilla envejecida.

Escenas similares ocurren por lo menos tres veces por semana. Si a eso se le suman las huelgas de médicos y de maestros por reclamos salariales, la inflación, los motines carcelarios y las protestas por los apagones de luz, la estadística marca que Venezuela es escenario de uno o más conflictos de relevancia por día.

Esta crisis no es nueva para los venezolanos. De hecho, se acentuó en los últimos meses. Pero lo que cada vez inquieta más al país es saber si Hugo Chávez, enfermo de cáncer, será capaz ahora de hacer frente a un caos que reclama soluciones urgentes. El politólogo John Magdaleno cree que tres grandes incertidumbres reinan hoy en Venezuela: qué tipo de cáncer padece exactamente el mandatario, si esa enfermedad le permitirá gerenciar las distintas crisis y si será candidato para las presidenciales de 2012.

“Si su cáncer lo debilita, él deberá decidir si conviene que, aun así, sea candidato para mantenerse como el símbolo más fuerte del chavismo. Si su enfermedad se trata y logra recuperarse en menos de un año, igual enfrentará una candidatura con limitaciones de salud y tendrá que delegar funciones”, afirma a La Nacion.

La razón por la que se conjugaron tantos frentes caóticos -y que seguirán emergiendo- tiene una explicación. “Después de 12 años de gobierno, la institucionalización del régimen es precaria y no satisface las principales demandas -señala Magdaleno-. Estos problemas no eran tan visibles antes porque Chávez era el gran amortiguador de las crisis, con su capacidad persuasiva y su discurso carismático.”

Pero esa imagen del líder todopoderoso se está derrumbando como se desmoronó la autopista el jueves pasado. Y eso, definitivamente, cambió el juego político.

“Quedó claro que el líder del proceso revolucionario tiene limitaciones. Volvemos a la política de los líderes finitos”, señala a La Nacion la historiadora y ex partidaria de Chávez Margarita López Maya.

La Ausencia

La ausencia del presidente durante casi un mes por su convalecencia en Cuba evidenció el carácter personalista de este gobierno, según resalta la doctora en ciencias sociales. “Venezuela vivió un proceso involutivo muy fuerte, porque el oficialismo depende del humor y de las decisiones de una sola persona. Pero creo que eso cambiará, pues Chávez ya no está en capacidad de concentrar todo el poder, aunque siga dando señales de que mantiene el control”, insiste López Maya.

Este clima de incertidumbre afecta cuantiosamente la gobernabilidad, agrega Herbert Koenecke, politólogo y profesor de posgrado de la Universidad Simón Bolívar. “La condición precaria de salud del presidente disminuye su capacidad de gobernar de manera eficaz y transparente. Eso va a repercutir en cómo la gente aprecia su gestión”, destaca.

Para López Maya, la crisis más inquietante es el declive del modelo económico estatista, porque hay un estancamiento del aparato productivo y una extrema dependencia de productos importados.

El país gobernado por Chávez registra la mayor inflación de la región y la segunda entre las más altas del mundo, después de Etiopía. Las autoridades anunciaron a principios de este año que 2011 terminaría con una inflación de un dígito, pero esa promesa está lejos de cumplirse. Según el último informe del Banco Central de Venezuela, rubros como los sectores alimentario, de salud, de transporte o agrícola aumentaron entre el 22 y el 28% en el último año.

Además, la incesante alza de los precios redujo sustancialmente el poder adquisitivo de los venezolanos, que decayó el 14,5% desde 2007. Por otro lado, la deuda pública aumentó en forma considerable a pesar de los altísimos ingresos petroleros (con un barril que ronda los 100 dólares).

Sin sucesor

El director de la escuela de Economía de la Universidad Central de Venezuela, José Guerra, advierte que la deuda externa se triplicó, de 30.000 millones de dólares en 1999 a una que supera en la actualidad los 120.000 millones.

En una de sus pocas apariciones públicas desde su regreso de La Habana, Chávez ratificó en sus cargos a todos los integrantes de su gabinete, acto que tuvo la intención, para los analistas, de aplacar las críticas de sus detractores y dar la imagen de un gobierno unido.

La doctora Clara Salas siguió con atención los capítulos de la enfermedad del presidente en la televisión y quedó impactada con ese discurso. “Al escucharlo ratificar a sus ministros, sentí como si se estuviera despidiendo. La cámara enfocó cuando [Jorge] Giordani [ministro de Planificación y mano derecha de Chávez] estalló en lágrimas. Es peligroso si él muere de repente por este cáncer, porque estamos muy divididos y puede haber una guerra civil”, dice a La Nacion.

La incertidumbre sobre quién podría ser el relevo dentro del chavismo si la enfermedad del presidente se agrava ronda en todos los ambientes. Sin embargo, los analistas coinciden en que no hay nadie -ni dentro del chavismo ni en la oposición- que se equipare a Chávez en liderazgo y popularidad.

El politólogo Magdaleno señala que hay varios voceros del gobierno que cuentan con un buen nivel de aprobación entre la población, como el canciller, Nicolás Maduro; el vicepresidente, Elías Jaua; el diputado Diosdado Cabello, y el vicepresidente del Parlamento, Aristóbulo Istúriz.

Pero dice que la distancia con respecto a Chávez es enorme. El presidente todavía mantiene un 50% de popularidad, mientras que cada uno de esos posibles sucesores no tiene más de un 2 o 3% de reconocimiento. Esto confirma la frase que ya se ha hecho famosa entre seguidores y opositores: “No hay chavismo sin Chávez”.

De ubicuo a ausente

López Maya concuerda con lo difícil que resulta en este momento pensar en un relevo. “Una de las características de los gobiernos personalistas es secar cualquier otro liderazgo. La gestión de sus autoridades ha sido pésima en todos los sectores y no hay ninguno con capacidad de sustituirlo. Su desafío será en cómo demostrar, a esta altura, resultados positivos de gestión para encarar las presidenciales.”

Mientras todos estos debates se dan en distintos ámbitos de la sociedad venezolana, el presidente se mantiene al margen con esporádicas apariciones en Twitter o en breves alocuciones televisivas. Nada comparado al líder hiperactivo y omnipresente que aguantaba, varias veces al día, horas de discursos que se transmitían en cadena.

“La debilidad de este líder puso otra vez en primer orden de importancia a la sociedad. Antes, el foco se concentraba en él. Es una oportunidad para que la población venezolana recupere la normalidad de una sociedad civil”, concluye López Maya.

UNA NACION GOLPEADA POR VARIOS FRENTES

 

  • Economía : mientras las economías latinoamericanas crecieron en un promedio de casi el 6% el año pasado, la economía de Venezuela se redujo en un 1,6%, según la
  • Comisión Económica para América Latina y el Caribe, de las Naciones Unidas (Cepal).
  • Crimen : estadísticamente, Caracas es una de las ciudades más peligrosas del mundo. Sus habitantes mencionan el crimen como la principal preocupación cotidiana. La tasa de homicidios oficial del país es de 48 por cada 100.000 personas por año, aunque la oposición dice que es superior.
  • Sistema carcelario: una reciente protesta, que dejó 25 muertos en la cárcel El Rodeo, en las afueras de Caracas, puso de relieve el hacinamiento, el poder de las bandas criminales y el tráfico de armas en las cárceles de Venezuela.
  • Inflación : Venezuela tiene uno de los índices de inflación más altos de la región y del mundo. Se calcula que la inflación anual sería del 23,6 %.
  • Vivienda : con 29 millones de habitantes, Venezuela tiene un déficit de dos millones de casas. Los críticos de Chávez dicen que su desempeño en la construcción de viviendas -menos de medio millón de nuevas unidades desde que asumió en 1999- es peor que el de sus antecesores.
  • Servicios : el país no encuentra solución para la debilidad de su sistema eléctrico que opera desde hace años al límite y genera cortes en casi todo el país, con excepción de la capital. Los servicios de agua y teléfono también necesitan una modernización, mientras que algunas rutas están en estado deplorable.
  • Escasez : en el sector alimentario, la escasez llega al 18%, de acuerdo con la consultora Datanálisis. Lo que más escasea es la leche en polvo, el azúcar, el aceite de maíz, la carne y el pollo. Venezuela, que fue el quinto exportador de café del mundo, ahora importa café de Nicaragua.
  • Democracia : el estilo autoritario de Chávez es una fuente de controversia en todo el mundo y la sociedad venezolana está polarizada políticamente. Sin embargo, los sondeos muestran que el debate democrático no es una de las principales preocupaciones de los venezolanos.

La Nación, Argentina

www.lanacion.com.ar

 
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