¿Quién controla?

Ruth Capriles


RUTH CAPRILES
ruthcapriles@yahoo.com


Sabemos quién custodia a nuestro custodio. La pregunta es simple: ¿Quién custodia a Fidel?

Quis custodiet ipsos custodes. ¿Quién vigila al vigilante?, es una locución del poeta romano Juvenal la que plantea nuestra pregunta.

Yo he revisado la historia universal en búsqueda de un precedente de la entrega de un país por capricho de su gobernante a un gobierno extranjero. Hasta ahora no lo he encontrado. Creso, último déspota de Lidia (Asia Menor, 560-547 a.C.) fue forzado a colaborar con los persas en la conquista de su territorio. Cleopatra tuvo que hacer una alianza e incluso casarse con dos emperadores romanos para preservar algo de autonomía en Egipto en sumisión. Pétain y su gobierno de Vichy colaboraron con los invasores, también tratando de preservar la apariencia de un gobierno francés en el territorio ocupado por los alemanes. Y muchos otros casos de colaboracionismo con un extranjero invasor se han visto en la historia. Pero todos esos casos han sucedido ante la fuerza de un imperio o una nación poderosa y conquistadora. No encuentro un solo caso donde se haya entregado un país a otro que es una isla miserable, aislada, atrasada y sin recursos; no hay precedente de una invasión y el control de una nación entera por invitación espontánea del gobernante nacional.

Al invasor invitado se le entregan 120.000 barriles diarios de petróleo y se financia de mil formas el despegue de su miseria para que pueda controlar al anfitrión. Cada ministerio, la telefónica, la empresa eléctrica, los registros públicos, tienen una oficina de invasores asalariados por el Gobierno Nacional para la vigilancia de los nacionales. Al invasor se entrega toda la información concerniente a la administración de cárceles, el sistema de identificación y extranjería, el REP, los registros públicos, el sistema de distribución de alimentos, los hospitales y dispensarios barrio adentro, la policía científica penal y criminal, el censo nacional, los sistemas de control de pozos petroleros, la mensajería presidencial.

Sabemos quién custodia a nuestro custodio. La pregunta es simple: ¿Quién custodia a Fidel Castro?

 

 
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