EL JUEGO ESTA ALBOROTAO

La Pequeña Política
Espantapájaros
Avizor.uno@gmail.com

“Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio, no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a pensar.”

Escrito para gente inteligente

Otra vez, de madrugada

Yo les había preparado un análisis muy cuidadoso de los seis tableros sobre los que se ventila el combate por el poder. Aunque Uds. no me la crean, me iba a poner hasta toga y birrete, por sobre mi charretera y mis cinco soles, para dictarles una Clase Magistral. Recuerden que algunos militares de alto rango, tomen mi caso como ejemplo, algunos, porque no son muchos, además del uniforme, y la carota de bravo, se les mueve el coco, y hasta entienden lo que yo escribo. Pero en fin, mi relato comenzaría por las elecciones 2012, ese era un tablero… y se extendería hasta los territorios del realpolitik, ese era otro tablero…. pero le metí un frenazo a toda esa inspiración, por ese segundo arribo sorpresivo de Águila Uno, en la madrugada del 24 de julio, no para participar en los festejos del onomástico de Bolívar, o para quedarse cuatro días más para el suyo, sino para dar una demostración de poder, con todo el Alto Mando militar parado firrr y los cadetes arrodillados, arrr. Todo eso me olió a jujú.  Aquí como que hay jujú, me dije.  El juego está alborotao.

Aquí como que hay jujú

Pero entiéndanme bien, el jujú no era de Águila Uno, que obedientemente se había marchado a Cuba a hacerse sus 27 sesiones de quimioterapia, suficientes para matar a un rinoceronte, sino porque huelió, como dicen los campesinos de esta comarca, porque me huelió que algo andaba fumeando entre los verdes y que a pesar de tanta lluvia, algo podía reventar.

Claro, después hizo el aguaje, cantó un corrido llanero en el portal de Miraflores, lució alegre, delgado, físicamente en forma, lleno de vida, yo lo vi desde mi televisorcito blanco y negro, dispuesto a dar la pelea. Pero como que las energías se le agotaron allí mismo, porque no apareció otra vez, hasta 48 horas más tarde. Mientras tanto, todo el mundo reunión, y Águila Uno, pura voz.

Yo les voy a explicar lo que le está ocurriendo a Águila Uno, porque con mis poderes especiales puedo ver hasta el color de su angustia. Les voy a explicar lo que nadie más se puede percatar, porque él, Águila Uno, es muy hábil, es un gran actor, convierte la retirada en ataque, y el ataque en retirada, flintea como Muhamad Alí, pasa los golpes como Sugar Ray Robinson, y luego aprovechando un descuido, saca un puñetazo como los de aquel negrazo que fue Joe Louis o el Rocky Marciano. Pero, mis queridos amigos, eso que antes era así, es ahora puro boxeo de sombra o, mejor, en la sombra. De sombra en su alcoba, cuando se revuelve en su cama o cuando, al darle un calambre en la pierna izquierda, se levanta y ya no puede dormir más.

Yo lo he vuelto a ver nuevamente paseándose por su alcoba. Ya ni le importa Makled, ni los juicios en La Haya, ni las grabaciones del Mono Jojoy o la arrechera que le tiene Cano. No. Cuando está aquí, en Venezuela, está pensando que tendría que estar en Cuba, y cuando está en La Habana, quiere venirse de regreso hasta aquí. De no ser así, de no ser todo esto fruto de su insomnio ¿por qué entonces llega siempre de madrugada?  Hay que fijarse, mi querida manada, hay que fijarse.

Para colmo, Águila Uno, bien sabe que el mejor hospital para el tratamiento de cáncer está en Nueva York, pero allá huele a azufre, ¿recuerdan? y si no va oficialmente a una sesión de la ONU sino como un Simonovis cualquiera o un Forero o un Peña Esclusa, algún tribunal le puede aplicar la Ley, como se la aplicaron a DSK, quien por asaltar a una negra, negro se le puso el mundo.

Si yo fuera Chaquespeare

A mí me gustaría, mis queridos pajarracos y pajaritas del alma, la verdad que me gustaría de verdad  verdad tener el talento de Chaquespeare porque lo que está viviendo Águila Uno, si yo lo pudiera relatar con su genialidad, que Hamlet ni que ocho cuartos. Nada de eso de preguntarse que es más noble, aguantar callado o echarle bola, perdonen pajaritas, pero eso en el fondo era lo que decía el pobre Hamlet, con una calavera en la mano.  No, no, no. Lo de Águila Uno es muchísimo más dramático.

Águila Uno quiere al mismo tiempo salvar su vida, que está amenazada, no como en el caso de Hamlet, por los aguijones de su cruel destino, ahí papá, sino por las muelas de un gigantesco cangrejo que  físicamente, si, físicamente, le está mordiendo las entrañas, y al mismo tiempo, imagínenselo porque es dramático, lograr que aquellos generalotes lo sigan obedeciendo ciegamente y no se den cuenta del “mal del que se está muriendo”.  Perdona Andrés Eloy que te robe la frasecita pero es que tanto el que tiene un cáncer regao como el que quiere ser dictador siempre está en trance fatal, siempre se estará muriendo.

Pero vamos a ponerlo de otra manera, para estar seguro de que me están entendiendo. Imaginémonos un compás inmenso, de esos que a Uds. les compraban cuando estaban en primaria para que aprendieran a dibujar círculos. Y clavemos una punta afilada en Venezuela, como si fuera uno de nuestros zapatos, y la otra punta en Cuba, o al revés, porque a los efectos viene siendo lo mismo, y nosotros seamos, como lo es Águila Uno, la cabecita las compás, pensando en cada momento, que si el Cóndor no lo sostiene, de pronto se va de lado, y cae en un mar infestado de tiburones hambrientos. O, mejor, de un lado, las muelotas del cangrejo, y del otro,…. Compadre, cuanto gozaría Chaquespeare. Mi reino por un avión, mi reino por un avión, veo gritando a Hugo I, a lo mejor pensando que es Ricardo III, el Rey Inglés, clamando en plena batalla por un caballo bien herrado. Pero abajo lo que hay es agua, tiburones… y caballitos de mar.

Pero estoy trastornado, se dice de pronto Águila Uno, que Ricardo ni que Ricardo, sin mi Reino no hay avión… y sin avión el Cangrejo.

El drama del Ave Ledo

Entre tanto, yo también palpo la angustia que se siente en la MUD. Es de todos conocido que allí hay afectos y hay aversiones. Hay quienes se quieren contar y quienes preferirían un consenso. Hasta seguramente los hay que estuvieron tentados a pactar con el gobierno, calladamente, claro, dando a Águila Uno como seguro ganador, por aquello de que quien cuenta los votos, controla el poder. Creo que fue Stalin quien lo dijo. Que no tenía ninguna objeción a que hubiera elecciones siempre que fuera él quien contara los votos.

Pero la gravedad de Águila Uno, sobre todo entre aquellos que me leían pero no me hacían caso, cuando yo les decía una y otra vez, desde hace un año, por lo menos, que Águila Uno estaba en su tiempo de muda, que estaba débil, que gritaba para que no se dieran cuenta de lo precario de su salud. Pues esos, que me leyeron pero pensaron que era una ocurrencia de este Espantapájaros, con todo y sus cinco soles, ahora comienzan a hacer puentes por aquí y puentes por allá. Los hay de este lado y los hay del otro. Los hay dentro de la MUD y fuera de la MUD.

Me dicen que según las Verdades de Miguel, lo que no tiene que ser verdad, pero es  SU verdad, pues bien, según Miguel, en una reunión a puerta cerrada se planteo apoyar a la pajarraquita María, así fuese por fuera  de la MUD. No tenemos que compartir las verdades de otro, pero de que la tentación existe a dispersarse, y a coger cada uno por su lado, no hay duda. Cuando el pegamento es el enemigo común y ese enemigo desaparece, o está a punto de desaparecer, las piezas se comienzan a soltar.

Me imagino al Ave Ledo, yendo para la Iglesia todos los días y rezando para que Dios le ayude a evitar las tentaciones, no las suyas, que derecho tiene a tenerlas. Si no las de los demás. Y fíjense lo complicado que es todo esto.

El otro día por twitter, me dijeron que el Gallo hizo una pregunta que a mí me parece lógica. Si las primarias se hicieron para escoger a un candidato único, capaz de ganarle a Águila Uno, y Águila Uno desaparece como candidato ¿deben realizarse primarias? ¿Qué piensan Uds.?

Como era de esperarse le cayeron encima. No por la pregunta que hizo, sino porque los obligaba a pensar y eso parece que se ha convertido en un pecado. ¿Será que no recuerdan que la Unidad de propósitos, como la de 1958, y la Unidad de candidatura son dos cosas muy distintas pero conducen a la misma cosa?

Total que mientras Águila Uno intenta sobrevivir físicamente y a la vez sobrevivir al frente del coroto, aquí lo que yo veo, mirándolo desde el descampado, es que hay mucho jujú, y el juego está alborotao.

 

 
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