La “Caleta”…

María Isabel Párraga


MARÍA ISABEL PÁRRAGA
mariaisabelparraga@gmail.com

¿Cuántos y quiénes son los que poseen cuentas en dólares y pueden adquirir estos bonos?

¿Saben qué? Es toda una farsa… No, no estamos hablando de enfermedades, fiestas de cumpleaños, cantos folclóricos, llamadas telefónicas a programas de TV y por supuesto cadenas. ¿O esas cosas también? En realidad nos estamos refiriendo a una medida tan poco igualitaria, tan capitalista, tan neoliberal que parece salida de una fiesta del FMI en su concepción más ortodoxa de los noventa: la emisión de bonos, o lo que es lo mismo: más endeudamiento. Así surge la pregunta lógica: ¿endeudarnos para qué? La respuesta del gobierno seguro será: para gasto social.

Hasta ahora muchos pensarían que eso pudiera sonar lógico a la luz de las necesidades inmensas de la gente, esa enorme deuda en calidad de vida que este gobierno (que es a su vez casi tres de los anteriores en tiempo) tiene aún con los más desposeídos. El detalle de toda esta historia (más que conocida, por reiterada) es que estamos inmersos en medio de una bonanza petrolera. ¿Cómo se justifica entonces que estemos hipotecando no sólo a nuestra generación, sino a la de nuestros hijos y nietos? Otra respuesta lamentable y que nunca se admitirá: campaña electoral. La deuda irá para que este año y el 2012 se “genere la sensación” de un gobierno activo, óptimo y “lleno de vida” para que el líder repita en los próximos comicios.

¿Pero es esto una farsa? Hasta ahora más que una mentira estamos ante un círculo vicioso en la historia contemporánea. ¿Dónde está lo más extraño? En el supuesto paradigma según el cual “todos somos iguales” y tenemos “las mismas oportunidades”. Es lo menos que se puede esperar de un régimen que hace del socialismo su consigna aunque cambie sus acompañantes según la salud de su líder (otrora patria y muerte, ahora patria y vida). Pero no… Esta emisión es para los “ricos” (así se estigmatiza a los que tienen cierta capacidad económica en estos tiempos) y no para el “pueblo”.

¿Cuántos y quiénes son los que poseen cuentas en dólares en el exterior y pueden adquirir estos bonitos bonos? Aquellos que poseen dinero desde “antes” o “los otros” que han hecho sus fortunas recientemente entre otras cosas beneficiándose de medidas capitalistas como la que nos ocupa. Así las cosas, el socialismo que se pregona como el dogma salvador es sólo un chicle que se estira, se encoge y se desecha según convenga. De esta forma, el “por ahora” que es la filosofía oficial, “resuelve” el entuerto de la necesidad de recursos para la campaña sin pensar que el futuro es el día siguiente de las elecciones. Si el gallo repite, ya se verá qué se hace, lo importante es mantener el poder. Si no, que otro resuelva el entuerto… Mientras tanto que financie el capitalismo mientras se grita el nuevo eslogan: Patria, socialismo y victoria. ¿Venceremos?

 

 
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