LA HOJILLA DE LATA

La Pequeña Política
Espantapájaros

Avizor.uno@gmail.com

“Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio, no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a pensar.”
Escrito para gente inteligente

Esta semana me he dedicado a ver por mi pequeño televisor blanco y negro el Canal 8 y les voy a confiar algo, mis queridos pajarracos y pajaritas queridas, los que le hacen el coro a Águila Uno, sin darse cuenta, están delatando lo que Águila Uno intenta ocultar: Que salvo por un milagro, no podrá competir en la próxima elección.

De no ser así, ¿por qué ese empeño en hablar todos los días y en todo momento de división entre las distintas opciones opositoras? Que yo tenga dudas de que las elecciones se realicen, no es óbice para pensar que, con o sin primarias, el frente opositor cometerá la locura de dividirse.

Para mí la Tarjeta de la Unidad fue la que los trastornó, porque ya no pueden jugar con la tarjeta de Águila Uno, sea quien sea su candidato al final, contra decenas de otras tarjetas. Será una sola, y el candidato que reciba el respaldo, tendrá el aval de una tarjeta que además tiene la virtud de despartidizar la candidatura, algo que gustará muchísimo a los independientes. Si lo sé yo, que escucho calladamente a tanta gente que me visita.

Yo me pregunto, porque me llama la atención. ¿Por qué no se meten con el Gallo que preguntó por twitter si, estando  Chávez fuera de contienda, seguirían las primarias siendo el mejor método para escoger al candidato? Los radicales le cayeron encima porque no saben pensar. Son como esos toros enfurecidos que embisten el trapo rojo sin darse cuenta del fierro que se oculta en manos del Matador. En cambio, a los pajarraquitos del Canal 8 ni se les ocurre atacarlo y es por lo de la premisa. No pueden reconocer públicamente que su candidato, con todo y sus adornos, puede haberse malogrado.

Se concentran en los candidatos que han dicho que competirán en las primarias, porque necesitan dividir. Sobre todo ahora, ven con angustia, cuando el candidato unitario, elegido vía primarias o cualquier otra vía, contará con la Tarjeta de la Unidad, convirtiéndose en una opción demoledora frente a los que se aterrorizan con solo pensar en que pueden  perder el coroto.

Por eso están monotemáticos; Águila Uno, ¿será que no te has dado cuenta? No hacen sino hablar de intrigas, que las hay, siempre las hubo… y de divisiones en el frente Opositor y al hacerlo, por la angustia que reflejan sus rostros, ponen al descubierto tu jugada, la de parecer que estás bien cuando estás muy mal.

El problema de las ACHES

Claro, Águila Uno, a mí me complace que hayas dejado ese rojo cardenalicio y ahora te vistas con el amarillo Vaticano. También que hables de vida y de alegría.  Hay muchos más pájaros amarillos que pájaros rojos. Los rojos ni se ven por estos lares, que no sea una guacamaya que se haya escapado. Los cardenalitos son de Lara, pero allí también son poquitos. También hay el cardenal coriano que también es escaso. Lo que a  ti no te queda bien es ese corte al rape que te hace parecer un Buda, lo que pensándolo bien sería un absurdo, conociendo tu filosofía, Águila Uno. Para Buda, lo suyo no es religión sino un reencuentro consigo mismo, lo tuyo es sectarismo religioso puro, si hemos de darle a esa melcocha que representas el nombre de religión…  aunque ahora lo intentes disimular mientras ganas tiempo a ver qué se le ocurre a Fidel.

Lo cierto es que esa hojilla de lata que no corta pero delata ha puesto al descubierto tu verdadera realidad, Águila Uno, Dios te cuide porque no le deseo mal a nadie, mucho menos a quienes tienen plumas. Aunque a decir verdad, tú estás desplumado, ¿lo recuerdas? Y las alas no te crecen, y no puedes volar, pero de eso hemos hablado antes una y mil veces. No superaste tu etapa de Muda, y lo único que no enmudeció fue tu gañote y tus ganas de arañar.

De quien sí me siento orgulloso yo, aquí, en el descampado, es del pajarraco Enríquez, si, así sin la H, porque como es gallego, al papá cuando lo llevaron al registro, oyó que la H era muda, y dijo, la pizuña, con mudos no quiero nada. Pero el hijo, con o sin la H, le salió bueno, y fue a él a quien se le metió en la cabeza lo de la Tarjeta de la Unidad, y logró convencer hasta a los de Tercero Justicia, y digo tercero, aunque ellos dicen ser los primeros, porque de lo que menos se ocupan es de la justicia. Pero en fin, el pajarraco Enríquez hasta a ellos los metió en la gatera, como decían los locutores cuando narraban las carreras.

Imagínense si tuvo éxito el Enríquez, y mire que me cuesta trabajo comerme esa H, tanto éxito, que el pajarraco Henry, con H, que no tiene paz con la miseria, se puso hasta obsequioso y lo felicitó públicamente. Cójanme ese trompo en la uña. Eppur si muove. Se le muove el corazoncito al pajarraco Henry, y nadie se había dado cuenta. Sorpresas que da la vida. Pero bienvenido seas, pajarraco Henry al reino de los buenos, sobre todo cuando hay tanto pájaro bravo, que es lo que hasta ahora se decía de ti.

No me voy a extender, mis queridos pajarracos y pajaritas queridas. Tengo que retirarme temprano y poner mi pensamiento a volar. Ya tengo todas las antenas puestas, porque me han anunciado que pronto me harán una visita gente muy importante, y la hojilla de lata me ha dado pistas que debo explorar.

No olviden, mi querida manada, que el Cóndor es mañoso y ahora, con el registro electoral en su poder, y conectada la CANTV por fibra óptica con su central de inteligencia, tiene en sus manos las armas para trampear la elección.

Tú se lo entregaste, Águila Uno, fue un acto de alta traición, de eso no hay duda. Violaste nuestra soberanía. Traicionaste al pueblo que en ti confió…  pero ahora el Cóndor no sabe, ni él ni tú tampoco, a quién van a elegir.

Todo eso me lo dice la Hojilla que delata.

 

 

 
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