El City, un avispero forrado de dinero

Agüero llega a un equipo que ha gastado 400 millones en tres temporadas pero que vive en permanente convulsión

RAFAEL PINEDA

Sergio Agüero

Acostumbrado a malvivir a la sombra del United, capaz de ganar 12 de las 19 ediciones de la Liga inglesa desde que en 1993 adoptara la fórmula de la Premier League, todo cambió para el Manchester City en septiembre de 2008. El Abu Dhabi Group del jeque Sheik Mansour, de Emiratos Árabes, se hacía con el prestigioso club británico para intentar subvertir la jerarquía del fútbol en Manchester. Comenzaba ese preciso instante una impresionante carrera de inversiones en fichajes que ha tenido como fruto la consecución de la Copa inglesa la pasada temporada y la clasificación para la Liga de Campeones 42 años después. En números redondos, el jeque del City se ha gastado 400 millones de euros en estas tres temporadas, con operaciones que dieron la vuelta al mundo, como el caso de Robinho (43 millones) en 2008 para finalizar la Liga en décima posición, o Adebayor (29) y Tévez (35), en 2009, para acabar en la quinta plaza. Descontento con los resultados, el jeque fichó en 2010 a Balotelli, Silva, Dzeko, Touré, Kolarov y Milner a cambio de 169 millones de euros. Si bien nunca tuvo opciones al título de Liga, la conquista de la Copa y la clasificación para la ‘Champions’ hacen que el club comience a ver la luz después de tanta inversión.

Estos relativos éxitos los ha logrado la entidad con un técnico, Roberto Mancini, al que el entorno y la afición han criticado con insistencia su fútbol rácano y defensivo, que ha tenido que lidiar, además, con las continuas muestras de indisciplina de Balotelli, episodios como el positivo de Kolo Touré o las ganas de Tévez por marcharse del club. Aterriza Agüero en un avispero y después de otra enorme inversión, que, visto lo visto, no ha sido sinónimo de grandes éxitos. El Kun convivirá con el deseo de su compatriota Tévez de cambiar de aires o con el disgusto de Adebayor. Los delanteros se amontonan. Con Agüero conviven Balotelli, Bellamy, Dzeko, Santa Cruz y un joven atacante, Alex Tchuimeni-Nimely, internacional sub 20 inglés.

Como ejemplo de la convulsión en la que vive el City, el fichaje de Agüero, el segundo más caro en la historia de la Premier League (después de los 58 millones que pagó el Chelsea al Liverpool por Fernando Torres), se activó después del monumental cabreo que Mancini pilló con Balotelli en un partido que el equipo jugó en Estados Unidos ante Los Angeles Galaxy, en la pretemporada en Estados Unidos. El italiano resolvió con el tacón una jugada ante el portero rival y Mancini, molesto con su excentricidad, lo sacó del campo de inmediato. Harto de Tévez, Adebayor y Balotelli, Mancini desea encontrar en Agüero el delantero que proporcione al equipo la estabilidad y calidad necesarias para pelear de verdad por el título de Liga e intentar llamar la atención en la Liga de Campeones.

Fue en 1968 cuando el City conquistó su última liga inglesa y la Copa lograda la pasada campaña con el gol de Touré al Stoke es el primer título logrado desde 1976, cuando llegó la Carling Cup. Pero el jeque quiere mucho más.

 

 

 
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