“BOLÍVAR ERA UN GRAN DEVOTO DE LA VIRGEN MARÍA”

El ideal de libertad estuvo inspirado en la acción salvadora de la Santísima Trinidad. La Virgen nunca abandonó en su lucha a los próceres de nuestra independencia. Bolívar llegó a expresar que “la masonería le parecía ridícula”, señala el sacerdote y autor de “El Voto del General José Félix Ribas a la Inmaculada Concepción/La devoción del Libertador a la Virgen”.

Macky Arenas

Monseñor Ramón Vinke reivindica la fe católica en la lucha por la Independencia

Dice que sólo es un “cura raso”, pero en realidad es, además de presbítero con rango de monseñor, un acucioso investigador de vocación humanista, historiador, biógrafo y escritor en temas relacionados con la Iglesia Católica en Venezuela y las distintas manifestaciones y devociones que han caracterizado y acompañado la religiosidad popular en nuestro país. Estudió Matemáticas en la Universidad Simón Bolívar, Filosofía en el Seminario de El Hatillo y Teología en Alemania. Su obra apunta hacia un aspecto crucial y significativo para el provenir de Venezuela, como es la enseñanza adecuada de la Historia Patria, sin deformaciones de ningún signo. Vive y trabaja en Caracas, donde produce sus textos, el más reciente de los cuales es la Tercera Edición de “El Voto del General José Félix Ribas a la Inmaculada Concepción/La devoción del Libertador a la Virgen”, salida del horno de Editorial Arte con ocasión de la conmemoración del Bicentenario de la Independencia de Venezuela.

– ¿Cómo se le ocurrió adentrarse en esa temática?

–  Es una especie de repropuesta, en el contexto de la celebración del Bicentenario, para profundizar en la lectura del proceso independentista en clave mariológica, es decir, a partir del estudio documental de acontecimientos y personajes, destacando entre ellos la devoción a la Virgen María por parte del Libertador Simón Bolívar y el General José Félix Ribas.

– ¿Nuestra identidad nacional como país cristiano- católico está vinculada al culto mariano?

–  El ideal de libertad, en el corazón de nuestros Próceres, estuvo motivado, guiado, inspirado y ejecutado, por la acción salvadora de la Santísima Trinidad  y la poderosa intercesión de la Virgen María en diversas advocaciones, particularmente la Inmaculada Concepción. Es evidente la adhesión a la fe de la Iglesia Católica, que sirve como instrumento de mediación, de la mano de sus Pastores, para acompañar el proceso independentista.

– ¿Por qué la vinculación de Ribas con la Inmaculada Concepción?

–  Le atribuye el triunfo en la Batalla de La Victoria (12 de febrero de 1814). En un momento dado del combate él percibe que las cosas no van bien, se mete en una iglesia y se encomienda a Ella. Posteriormente, una vez ganada la batalla, envía un oficio al Ayuntamiento de Caracas, constatando que el triunfo se debía a la sangre derramada, pero también a la “protección visible” de María Santísima. El Ayuntamiento asume el Voto del General Ribas, que también aprueba el Libertador. Todo eso está perfectamente documentado en las  actas del Cabildo y otros documentos de la época.

– ¿En dónde están las raíces de esa fe?

– Las encontramos en las familias, en los maestros, como el Padre Andujar y en el ambiente cultural-religioso que fue marcando convicciones y motivaciones profundas, hasta expresarlas públicamente. Así sucedió en la deposición de Vicente Emparan (19 de abril de 1810); de modo explícito en el Acta de Independencia (5 de julio de 1811); en la Batalla de Carabobo (24 de junio de 1821) y en la victoria del General Antonio José de Sucre en Ayacucho. Este último también hizo como Ribas, diez años después, un voto a la Inmaculada Concepción (9 de diciembre de 1824) durante la batalla que selló la independencia de los países de habla hispana en la América del Sur. Sucre considera como “primer deber de un católico rendir homenaje de reconocimiento al Dios de las batallas, cuya protección a favor de la causa de la independencia fue visible”.  De hecho, las autoridades civiles, militares y eclesiásticas, al jurar la Independencia de Venezuela, juraron también la Inmaculada Concepción de la Virgen María.

 PATRIOTISMO RELIGIOSO

– ¿Quiere decir que en todos los momentos importantes de la vida de nuestros patriotas hay un detalle con la Virgen?

– Absolutamente y  la historia señala que jamás la Virgen los abandonó, siempre los protegió y ellos testimoniaron esa vivencia de manera pública. Por Decreto del Congreso Constituyente del Perú, la Virgen de Las Mercedes fue declarada Patrona de las Armas de la República en 1823,  tiempos en que Bolívar era suprema autoridad militar. Ella siempre acude en nuestro auxilio cuando le elevamos una oración justa y sentida. Los héroes republicamos pudieron experimentar estas manifestaciones de la Virgen en momentos estelares de la Guerra de Independencia. Muchos son los casos inéditos, omitidos por los historiadores nacionales, que ilustran la devoción mariana de nuestros patriotas.

"La devoción mariana nos viene de Europa, donde la madre ha jugado un papel muy importante”.

 – ¿Bolívar incluido?

–  Desde muy joven y hasta su lecho de muerte expresa su conciencia de tener la misión, confiada por Dios, para romper y liberar las cadenas de la opresión; de proteger y mantener la religión cristiana católica “hasta que muera”; de rendir gratitud y honores a la Madre de Dios, la “Virgen de la libertad”, la Inmaculada Concepción; de impartir la Religión en las escuelas y las ciencias eclesiásticas en la Universidad; de predicar la moral cristiana, la paz y la concordia, ya que “sin la conciencia de la Religión, la moral carece de base”. Eso lo tenía muy claro.

– ¿Fue Bolívar un elegido de Dios?

–  Desde muy joven se sintió llamado a luchar por la Independencia de América. El juramento en el Monte Sacro de Roma así lo revela. Hay fragmentos de ese juramento que hacen recordar al que formuló el Rey David y que recoge el Salmo 131.

– ¿Existe parangón entre Bolívar y David, Rey de Israel?

–  Se parecen en mucho. Ambos fueron militares, ambos pecaron contra el sexto mandamiento. Pecaron gravemente, pero ambos se arrepintieron de sus pecados. Con todo, ambos fueron fieles al Señor y permanecieron leales a su Religión. Ambos representan el apogeo del poder político y militar. Ambos, siendo militares, murieron de muerte natural. Muerto David, Israel progresivamente se vino abajo. Bolívar no fundó una dinastía, ni tuvo sucesores y aún vivió para pasar por la pena de la separación entre Venezuela y Colombia. Sin duda que ambos tuvieron una misión y podrían ser caracterizados como elegidos por Dios para llevarla a cabo. ¿Cómo puede un pecador como Simón Bolívar ser un elegido de Dios? Es un misterio de elección divina.

– ¿Tiene algún sustento la tesis de  la militancia masónica por parte del elenco patriota?

 

–  En el caso de Bolívar, él mismo lo aclara en el famoso Diario de Bucaramanga. En las notas del 12 de abril de 1828, le dice a Louis Perou de Lacroix –quien lo escribe- que ciertamente él tuvo interés en conocer aquello, que en Paris se había recibido de Maestro, pero que eso fue episódico en su vida. Llegó a expresar que la masonería le parecía ridícula. Que en las logias había encontrado hombres de mérito, pero bastante fanáticos. Que consideraba necio el que hombres adultos jugaran con señas, morisquetas, cintas, cordones y palabras hebraicas. Tanto es así, que luego del atentado contra su vida en Bogotá Bolívar llega a prohibir la masonería. De manera que todo no es más que el deseo de sembrar dudas sobre la identidad cristiana-católica del Libertador.

LA DEVOCIÓN MARIANA

– ¿Cómo delinear, entonces, el perfil religioso de Bolívar?

–  Como una vez declararon los Obispos de Venezuela, “Aunque no podríamos proponer a Bolívar como paradigma de la vida cristiana…no se puede negar su continuada actitud de aceptación, respeto y apoyo para con la religión, su asistencia a los actos de culto con una espontaneidad ajena al protocolo, su visita respetuosa a los Santuarios como el de Chiquinquirá y el de Guanare antes de la jornada de Carabobo y su recurso a la plegaria en los momentos críticos”. Tampoco se puede ignorar la impresionante ortodoxia que encuentran quienes estudian el perfil de  Bolívar como estadista y gobernante, al buscar el necesario y conveniente recurso al Papa como solución real y efectiva de los problemas eclesiásticos del nuevo orden, concretamente la cuestión del Patronato Eclesiástico.

– ¿Cuáles gestos puede citar del Libertador que hablen de su devoción mariana?

–  Comencemos por la gran devoción familiar a la Virgen Inmaculada. Su madre, Doña María de la Concepción  Palacios y Blanco era una mujer sumamente piadosa. Una de sus prendas más preciadas era un Rosario de filigrana de plata y cuentas de madreperla que forma parte del lote de joyas del Libertador adquiridas por el BCV en 1988. Esa piedad la transmitió a sus hijos.  Fue enterrada vistiendo el hábito de Ntra. Sra. de la Concepción.  En plena Batalla de Pantano de Vargas, Bolívar invoca a la Virgen del Rosario de Tutazá. También acude a encomendarse a la Virgen de Coromoto en la Iglesia Parroquial de Guanare e implorar su auxilio faltando un mes para la Batalla de Carabobo.  Igualmente, hace referencia a la Virgen de Guadalupe en la Carta de Jamaica y se postra a orar ante al imagen de la Virgen del Socorro en  Huanchaco antes de salir a la campaña del Perú. Otro dato de la historia es que el Cabildo Eclesiástico de Chuquisaca –hoy Sucre- le regaló al Libertador un hermoso relicario (broche de oro enjoyado), que representa a la Virgen Inmaculada del cual jamás quiso separarse.

– ¿Pensaría él que la Virgen tuvo que ver con la manera casi milagrosa como salvaba su vida tras cada atentado?

 

–  Puntualmente, después del atentado del 25 de septiembre de 1828 en Bogotá, el Libertador se fue a refugiar debajo del Puente del Carmen, atribuyendo la salvación de su vida a la poderosa intercesión de la Madre de Dios bajo esa advocación.

– Protección, desvelos, amor…es lo que hace una madre. En este país las madres son auténticas heroínas. De alguna manera ese cariño nos refiere a la Virgen-Madre. Pero en Venezuela hay muchas. ¿Cuál es la nuestra?

– No sólo en Venezuela, sino en América Latina hay muchas. La devoción mariana nos viene de España, de Europa, de la cultura mediterránea, donde la madre ha jugado un papel muy importante. En Venezuela, las principales advocaciones datan de bastante antes de la Independencia. La Virgen de Coromoto tuvo una devoción durante la Independencia comparable a la que se profesaba a la Virgen de Loreto, que no es cualquier cosa. Se abandonó un poco luego de la guerra pues todo quedó muy destruido y pasamos mucho tiempo sin sacerdotes. Luego los obispos retomaron esa devoción pues, junto a la Guadalupe, la Virgen de Coromoto es la única “aparecida”, es decir,  de las antiguas, las que dejaron un testimonio físico de su aparición. Ella es nuestra Madre, nuestra patrona. Alrededor de la madre gira todo, es el centro del hogar. La madre es muy querida y en la Religión, también tenemos nuestra Madre que bajo  cualquier advocación es una misma: la Virgen Santísima.

 
Top