EL TANTEO

JESÚS HERAS –  

Provocar para tantear, tantear antes de ejecutar.

Todo comenzó con el CNE. Evadiendo fijar fechas, buscaban medir la reacción del burel. Pero como la MUD no embestía, el tanteo pasó al ámbito militar.

Adán Chávez lo había advertido. “Nuestro proceso se inició… por la vía electoral, dijo al regresar de Cuba, y queremos seguir (…) por una vía pacífica que permita construir el socialismo bolivariano (…) pero conscientes de los peligros que nos acechan…”. Luego, citando al Che Guevara, agregaría: “Sería imperdonable limitarse sólo a lo electoral y no ver otros métodos, incluso la lucha armada, para obtener el poder”. O para retenerlo.

Pero nada. La MUD impertérrita continuaba en su ruta “come flor”. Uno de los precandidatos se creía ungido por la Divina Providencia. Otro, recibía casi a diario visitas de un hacedor de reyes que lo alentaba a competir, hasta que al fin aceptó. Una tercera opción salía al ruedo proclamando que habría Reina y no Rey. Un cuarto que había salido antes, se arrodillaba ante el Santo Cristo, y un quinto, buscaba a Rodrigo de Triana, a falta de la desparecida estatua de Colón.

Nada detenía a los aspirantes o al deseo venezolano de elegir a un sucesor. Fidel se los había advertido. No hay camino sino el militar.

Hugo Chávez está gravemente enfermo y el ropaje pacífico de la Revolución depende exclusivamente de su carisma personal. Sin él, o con él, pero en condiciones físicas deplorables, la derrota es inevitable. Además, el gobierno está colapsando y, conocida la terrible enfermedad que lo aqueja, sus seguidores andan sin brújula, desmoralizados. Muy pronto no habrá marcha atrás. Sacar a Chávez del juego como candidato y (de ser necesario para su salud), también de la presidencia, se ha convertido en la primera prioridad. Evitar que las primarias se apoderen del ánimo popular es la segunda. El orden podría ser inverso. Es igual.

“El enemigo (léase el cáncer) no descansa, había dicho Adán: no podemos olvidar otros métodos de lucha”. Dicho en términos más sencillos: si vamos a Marte en un avioncito, pero el piloto se enferma, tendremos que abordar un cohete.

Así arrancó la segunda fase. La de convertir a la FAN en eje de  la Revolución.

El Presidente regresó de Cuba acusando a la MUD, a esa misma MUD “come flor”, de jugar “a la violencia”. Acto seguido, acota Malaver, “los militares chavistas duros pasaron a convertirse en el centro y objeto del debate político nacional.” La bancada democrática mordió el anzuelo. Cayó en la confrontación. Los propios cogieron seña y se alinearon: la Revolución va primero, Hugo Chávez después.

Adán está prevenido al bate. Maduro también. Se acelera la operación tanteo. Provocar para tantear, tantear y luego… ejecutar.

¿Película o realidad?

 
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