Sentencia de muerte al alquiler

El déficit de viviendas en Venezuela se estima en 3 millones, los expertos en la materia plantean que se necesitan 10 años para solventarlo, lo cual implica unas 300.000 viviendas por año. Por otro lado a pesar de existir una demanda tan alta de familias sin vivienda, no significa que todos puedan comprarla y es evidente que el gobierno no tiene capacidad de financiarlas, mucho menos construirlas, como se reflejan las estadísticas del año 2009 con 90.000 viviendas construidas, siendo la contribución del sector público solo el 20%.

Con 3 millones de viviendas de déficit y un promedio de 5 personas por familia, estaríamos hablando de 15 millones de venezolanos que necesitan techo, alrededor del 50 % de nuestra población, por tanto el alquiler en primera instancia podría contribuir a disminuir este problema.

La nueva ley de inquilinato en vez de ayudar, sería la sentencia de muerte del alquiler en Venezuela, por múltiples factores, entre los que podemos mencionar:

ü  Fijar el precio del alquiler por tres años: la inflación en el país es alrededor del 30 %, en tres años un propietario no podría ajustar su precio y perdería más de la mitad de su ingreso en términos reales.

ü  Imposibilidad de desalojo: el desalojo no será permitido bajo ningún concepto, porque le quita el carácter comercial a la vivienda por declararlo derecho social del individuo.

ü  Contratos mínimos por tres años: es posible que un propietario o inquilino necesite un plazo menor a tres años, en algunas oportunidades pudieran ser meses, esto representaría una fuerte barrera de entrada para ambos, porque imposibilita tener una relación comercial más corta.

ü  Precios sin distinción de zona geográfica: quizás sea esta uno de los peores puntos de la ley, no existirá diferencia de precios por ubicación del inmueble.

ü  La dirección nacional de inquilinato: ¿otro organismo burocrático más del estado?, ¿será central o tendrá sedes regionales?, ¿cuánto tiempo tardarán en revisar los borradores de contratos para permitir el alquiler, renovación o fin de la relación?

ü  Descuentos en la adquisición de la vivienda: puede que un inquilino tenga 5, 10 o más años alquilando la vivienda, pero si el contrato fue un alquiler, lo que siempre estuvo pagando fue el derecho al uso del activo, más no ninguna alícuota del mismo, sino hubiese sido un leasing en vez de un alquiler.

Ya las antiguas leyes de alquileres protegían al inquilino en exceso, pero ésta, lejos de protegerlo, lo coloca al filo de su desaparición, por estrangular al propietario inyectando un nivel tan alto de riesgo que no podrá cubrir y por ende preferirá no alquilar su inmueble. Este punto del retiro de oferta de alquiler, trae consigo otros problemas a la sociedad, ya que muchos profesionales y comerciantes de avanzada edad, habrían invertido en inmuebles para alquilar, de modo de garantizar los ingresos en su vejes sin que esto represente un pecado o especulación alguna.

Una efectiva contribución estatal, ha sido la del gobierno francés, quien lleva más de dos décadas, otorgando beneficios fiscales a las empresas constructoras, para desarrollar soluciones habitacionales en las que una porción de las viviendas a construir sean destinadas para alquiler y así aquellas familias que no pueden adquirir vivienda nueva o usada tengan acceso a una vivienda digna.

Fuente: www.informe21.com    

 
Top