Venezuela es religiosa y antimarxista


FRANCISCO RIVERO VALERA
riverovfrancisco@hotmail.com 

Venezuela es un país religioso.

El 85 % de los venezolanos somos cristianos: 65 por ciento católicos y 20 por ciento evangélicos. CEV.

El 5% del Judaísmo. CAIV. Otras religiones 5 % y ateos 5 %.

Y como evidencia de esa condición religiosa, Venezuela figura esta semana entre los 10 primeros países del mundo con la mayor representación de jóvenes católicos en la Jornada Mundial de la Juventud, en Madrid, con 5.527 jóvenes.

Es decir, en Venezuela y el mundo, la religión es una condición propia del ser humano. Por 2 razones básicas: es la creencia innata del individuo en un Ser Supremo y es la relación entre Dios y el individuo y viceversa. Y algo más: es la necesidad del hombre de garantizar su seguridad temporal en la tierra y su seguridad espiritual después de esta vida. Valero.

Por lo tanto, existen 2 evidencias contundentes: el hombre y la religión van juntos. Hasta la muerte. Y no existe sociedad sin religión.

Sin embargo, de la religión se han dicho muchas cosas con el propósito de destruir su esencia, como en este gobierno chavista y marxista.

Por ejemplo, desde el punto de vista filosófico Carlos Marx ha dicho: la miseria religiosa es, por una parte, la expresión de la miseria real y, por la otra, la protesta contra la miseria real. La religión es el suspiro de la criatura oprimida, el corazón de un mundo sin corazón, así como es el espíritu de una situación carente de espíritu. Es el opio del pueblo. O sea, la religión es para los marxistas una súper estructura resultante de lo económico y social, un elemento alienador. Neira.

Y como este gobierno sabe que Venezuela es religiosa y antimarxista, ha tomado la decisión de manipular nuestra religión para beneficio político. Y para garantizar el éxito de esa estrategia, Chávez se declaró cristiano y marxista. Como el bizco que mira hacia 2 lados. Y con una contradicción absurda, caza-pendejos: los marxistas son cristianos y los cristianos son marxistas. Intentando mezclar agua con aceite.

En esa doble imagen, Chávez aparece como cristiano al invocar a Dios con el crucifijo en la mano izquierda, la Biblia en la derecha y se hace signar por el clero que sigue su contradicción.

Y como marxista aparece diciendo que Jesucristo fue el primer socialista. Incumpliendo los Mandamientos de la Ley de Dios, inclusive el octavo, al mentir con alevosía. Agrediendo al Cardenal y al clero de la Iglesia católica. Tolerando la toma del Palacio Episcopal por chavistas en el 2008. Permitiendo el allanamiento de la comunidad judía en Caracas en el 2007. Haciendo mutis frente a la violencia contra la sinagoga Tiferet Israel en Caracas, 2009. Ignorando campañas mediáticas antisemitas, y demás.

Al final, los efectos de esa diabólica manipulación chavista de la religión sobre el pueblo, han sido los mismos efectos devastadores que ha ocasionado el chavismo en todas partes: la división, la exclusión y el fanatismo.

Por eso tenemos cristianos desviados hacia el marxismo chavista, identificados con su dogma la religión es el opio de los pueblos, y en contradicción con su credo religioso. De ellos diría Jesucristo: este pueblo me honra con los labios pero su corazón está lejos de mí. Mateo 15: 7-19. Y con la parábola del trigo y la cizaña: al tiempo de la siega yo diré a los segadores: recoged primero la cizaña, y atadla en manojos para quemarla; pero recoged el trigo en mi granero.

El que tenga oídos para oír, que oiga. Mateo 13:24-30

Amén.

 

 
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