En defensa de la descentralización

Luis Hernández Estrella

DESDE   LAS  CANCHAS
Luis Hernández Estrella
luisherestrella@gmail.com 

Hubo sensatez mas no humildad en la aprobación del nuevo instrumento Ley del Deporte  Nacional. Los festejos se  hicieron sentir y los cohetes volaron para marcar un nuevo camino lleno  de piedras y de dificultades, que ahondarán más en la orfandad de programas juveniles que  cautiven a la juventud.

La IV República dejó muy en claro que los gobiernos regional y local deben estar descentralizados   en el deporte para que el centralismo no dirija los destinos regionales de manera autocrática y  con planes populistas, que en nada favorecen la alta performance deportiva de un país. El deporte  con este régimen ha tenido un retroceso nada comparable con el que se tuvo durante los 40 años  de democracia y en el que existió una gran armonía, aun con sus diferencias políticas, pero no con  el exacerbado resentimiento de uno contra otro.

No ha habido un rumbo definido que despegue entusiasmo en los jóvenes de hoy día por el  deporte de manera general. Se ha dado el caso del fútbol de manera aislada, sin el aliciente para  los demás deportes, en una actitud poco programática y menos sistemática que no cubre con las  expectativas de la política deportiva que debe implementar un gobierno. Más ha hecho la empresa privada por el fútbol que el propio gobierno. Sin embargo, éste alaba y pondera a los atletas  triunfadores, pero los perdedores cuando regresan al país que se vayan bien lejos.

Mientras no haya alternancia en el poder, tendremos muy pronto otro instrumento más cerrado  que dificulte la entrada de profesores, entrenadores y dirigentes, que no lleven consigo la franela  roja-rojita. Éramos un país deportivamente desarrollado y no lo sabíamos. Ahora tenemos una  inestabilidad deportiva solamente apoyada por Nicaragua, Cuba, Bolivia y Ecuador. Con estos “amigos” del deporte no avanzaremos, por el contrario hemos retrocedido a unos Juegos del  ALBA que crean más desaliento en los deportistas venezolanos que no ven la oportunidad de  mejorar su alto rendimiento.

 La descentralización está allí vivita y coleando, y continuará mejorando localmente las  comunidades en beneficio del colectivo, que aspira y mantiene las esperanzas a flote en procura  de alcanzar mejores espacios que han quedado en el olvido por la ineptitud de gobernantes, que  no han sabido dirigir los destinos de un estado. El deporte continuará su curso de manera  ascendente porque tiene apoyo privado, porque tiene a los padres y representantes que se  preocupan por su desarrollo, porque tiene ayuda de instituciones que ven en el deporte un  escape para que la juventud conquiste ese perfil deportivo que tanto le hace falta a un país. Queremos vivir en democracia, queremos a los deportistas críticos; pero críticos en la lucha por  mejorar el status deportivo del país.

 
Top