El milagro de la cerveza

WALDEMAR IGLESIAS

Viktoria Plzen es la más sorprendente aparición de la Champions 2011/12. Ganó por primera vez la Liga Checa, y enfrentará al Barcelona y al Milan. Este equipo es el segundo mayor orgullo de su ciudad: el primero es su cerveza.

El Viktoria Plzen ganó entre 2010 y 2011 la Liga Checa, la Copa y la Supercopa.

Como casi nunca antes en la historia de la ciudad de Plzen, el fútbol ofreció el motivo principal para celebrar la fiesta de cada año, la Pilsner Fest, ese espacio de alegrías compartidas en el que se conmemora la elaboración del primer barril de cerveza Pilsner Urquell, en 1842. Sucede que el Viktoria Plzen, crédito local y asombro de Europa, ganó en la última temporada la Liga Checa por primera vez en su historia; y ahora, tras aplastar a todos sus rivales en las rondas previas, disputará la fase de grupos de la Champions League.

La última semana de agosto, esta ciudad de 172.000 habitantes, ubicada al oeste de la región de Bohemia, ofreció lo de siempre en sus días de celebración: música, diversión y, claro, mucha cerveza. Poco importó el resultado del sorteo de la UEFA que poco antes del inicio de la fiesta había sucedido en el Foro Grimaldi, de Mónaco: en el grupo H, al Viktoria le tocó el Barcelona -campeón de España y defensor del título en la Champions League-, Milan -campeón de Italia y heptacampeón de Europa- y BATE Borisov de Bielorrusia. Pasar de ronda sería un milagro mucho más grande que el de haber ganado los seis partidos de las tres rondas preliminares en las que participó para acceder a la fase de grupos.

No había casualidad en el modo de festejar. La siguiente anécdota la comentó la periodista Eva Manethova en Radio Praga y retrata el significado de la cerveza en este territorio checo: “Llegan a un bar representantes de tres marcas cerveceras: Guiness, Anheuser-Busch y Pilsner Urquell. Al acercarse el camarero a su mesa, el representante de la marca Guiness pide Guiness porque se produce de ingredientes cuidadosamente seleccionados. El representante de Anheuser-Busch encarga la cerveza Bud porque se produce según la única receta correcta. El representante de la marca checa Pilsner Urquel pide Coca-Cola. Al ver que sus colegas le miran extrañados, explica: ‘Si ustedes no toman cerveza, pues yo tampoco…'”. Los checos están convencidos: la mejor cerveza -la auténtica, la verdadera- nace en la Bohemia, justo ahí donde se encuentra esta ciudad de Plzen (Pilsen, en su traducción al español).

En algún momento de esta década, el diario Mladá Fronta Dnes realizó una encuesta entre consumidores de cerveza para determinar cuál era la mejor cerveza checa. El resultado señaló a la Pilsner Urquell como la mejor, seguida por Gambrinus (la que le pone su nombre a la Liga Checa de fútbol), que también se desarrolla en Pilsen. La tercera cerveza más valorada por los consumidores resultó la Radegast, de la fábrica de Nosovice, en Moravia del Norte. No es un podio cualquiera el que ofreció esta encuesta: la República Checa es el país con mayor consumo de cerveza por habitante. Y por amplio margen: se estima que los checos consumen unos 158 litros de cerveza por año; los siguen los irlandeses (131) y los alemanes (110).

El Viktoria -por estos días- es el otro gran orgullo de la ciudad. Se lo ganó jugando al fútbol y sorprendiendo a los históricos clubes de la Liga Checa (como el Sparta y el Slavia, los dos gigantes de Praga). El equipo, que nunca se había subido al podio de la Gambrinus Liga, hizo una campaña impresionante: ganó 21 partidos, empató seis y perdió tres; y resultó el más goleador con 70 tantos en 30 encuentros. En su cancha, el Města Plzně, finalizó invicto (con once victorias y cuatro empates).

Su modo de jugar -pura audacia- lo describe la revista española Don Balón: “Este modesto conjunto del oeste de Chequia conquistó la primera liga de su historia desplegando un fútbol sin complejos y tremendamente ofensivo. Todos quedaron sorprendidos por el excelente rendimiento del equipo de Pavel Vrba, técnico que ha triunfado en Eslovaquia y en la República Checa, con su filosofía centrada en el ataque. Incluso los propios aficionados del Viktoria no pronosticaban, ni en el mejor de los casos, un triunfo en la Gambrinus Liga”. El título de la nota sobre el Viktoria Plzen también retrata este asombro: “2011, un cuento de hadas”.

El emblema del equipo es Pavel Horvath, quien a los 36 años tiene mucho para ofrecer. No sólo como símbolo y líder, también como conductor creativo. Su llegada y su paso por el Viktoria Plzen lo cuenta el sitio El Enganche: “En la manija de la medular del Plzen, Horváth se puso manos a la obra en una temporada 2008-2009 que concluyó con el Viktoria en la octava plaza (de 16 clubes), a cinco puntos de Europa. Nadie sabía la cuerda que le quedaba a un futbolista que vivió a la sombra de talentos como Patrik Berger o Pavel Nedved, pero que siempre supo labrarse un camino para ser importante. En su segundo año, la ciudad volvió a salir a la calle para celebrar el título copero que se logró ante el Jablonec. En aquel encuentro, Horváth ejerció de capitán, como era costumbre, y tuvo un papel fundamental en la consecución del triunfo”. Lo que continuó fue la historia más reciente: el primer título de Liga para el palmarés de El Equipo de la Cerveza.

En el Města Plzně ingresan apenas 8.500 espectadores. Por allí pasaron y perdieron el Pyunik y el Rosenborg. Pero por cuestiones de infraestructura, el equipo tuvo que mudarse al Estadio Eden de Praga, a 100 kilómetros de Plzen. Allí, venció y eliminó al Copenhague (la revelación de la anterior edición de la Champions League). Ahora, en ese mismo escenario, el Viktoria tendrá la posibilidad de recibir a Lionel Messi, a Xavi, a Iniesta, a Alessandro Nesta, a Zlatan Ibrahimovic, a Alexandre Pato. Algo así como un milagro de repente. Ya se sabe: en el festejo no podrá faltar cierto líquido mágico…

 

 
Top