CUBA SERÍA EN LA OEA “LA DICTADURA LEGÍTIMA”

Elizabeth Burgos


ELIZABETH BURGOS
eburgos@orange.fr    

 

A lo largo de los años, José Miguel Insulza, actual Secretario General de la Organización de Estados Americanos, profesó su admiración por Fidel Castro y desde su actual cargo emite una curiosa premisa al declarar que la persona de Fidel Castro “es fuente de legitimidad del sistema cubano”, lo cual indica que en la más alta jefatura de la OEA, se consideran “legítimas” las dictaduras que tengan a un dictador. ¡Inapelable!

Miguel Insulza

La relación de izquierda latinoamericana con el régimen cubano sigue siendo un elemento que permanece determinar las relaciones con Estado Unidos pese al poco peso real de la isla en términos de poder, y ello se debe a la relación afectiva, muchas veces pasional, con Fidel Castro.  La consecuencia de este estado de hechos, es que los latinoamericanos ignoran el sufrimiento del pueblo cubano, porque consideran que Cuba significa una excepción pues se trata de una dictadura legítima; excepción  que sólo a Estado Unidos parece preocuparle.  En las instancias de poder internacional en donde ejercen una influencia decisiva responsables latinoamericanos, es Washington y no la dictadura castrista, quien debe dar signos de cambio.

En una declaración reciente el secretario general de la Organización de Estado Americanos (OEA), José Miguel Insulza, lo demostró de forma meridiana: “El tema de Cuba estará ausente de la agenda de diálogo entre América Latina y Estado Unidos hasta que no exista un cambio real de Washington hacia La Habana”, estimó en declaración reciente (8 septiembre).

A los esfuerzos de Insulza de reintegrar a Cuba en el seno de la OEA, (la organización revocó en 2009 la suspensión de Cuba, vigente desde 1962), esfuerzos en los que participó tras bastidores activamente Cuba, Fidel Castro respondió, haciendo gala de ese talante numantino que excelentes resultados, que su país no quería volver a esa institución, que calificó de “infame” y “basura”. “Insulza afirma que para entrar en la OEA, Cuba tiene primero que ser aceptada por la institución.  Él sabe que nosotros no queremos ni siquiera escuchar el infame nombre”, expresó Castro en la “Reflexión” que le dedicó entonces a la decisión tomada por la OEA. La OEA “no ha prestado un solo servicio a nuestros pueblos; es la encarnación de la traición”.  Así fue retribuida a Insulza su gestión.

José Miguel Insulza ha desarrollado en el seno de ese organismo una encarnizada lucha para lograr la reintegración de Cuba al organismo del que fue expulsada, a instancias de Venezuela, debido a la ayuda que prestaba La Habana a los grupos insurgentes que buscaban derrocar el gobierno democrático de Venezuela.

Pero el militantismo de Insulza por la integración de Cuba no se queda en abogar por una medida institucional, después de todo comprensible, dada la modificación del equilibrio geopolítico tras el fin de la Guerra Fría y el acceso al poder de antiguos beneficiarios de la solidaridad cubana, como es el caso del propio Insulza y Lula Da Silva, entre otros, cuando fueron víctimas de las dictaduras militares en sus propios países.

Insulza ha abogado desde su pedestal de la OEA por legitimar la existencia de una de las peores y más radicales dictaduras que ha sufrido el continente.  En varias ocasiones y en fechas diferentes, el secretario general de la Organización de Estado Americanos ha manifestado no sólo su admiración por el Fidel Castro, sino que ha pretendido darle la etiqueta de legitimidad a su poder dictatorial.  Según sus palabras, porque se trata de un personaje histórico que marcó a su generación.

Insulza confirma así que la relación emocional y afectiva es la dinámica que rige la relación con el régimen cubano y la coincidencia ideológica es un derivado de esa fragilidad emocional que evidencian los hombres latinoamericanos hacia un personaje que parece llenar un vacío de una imagen viril gratificante.  Así en una declaración a CPN Radio, una radio peruana (2007), José Miguel Insulza afirmó que el “carisma” de Fidel Castro lo legitima como líder cubano: “Castro es un líder carismático que ha marcado el último siglo en América Latina”.  “Sería mezquino si no dijera – prosiguió- que la figura de Fidel Castro marcó a toda mi generación y a varias de las posteriores, para los que lo quieren y para los que lo odian”.

Dos años más tarde, en julio 2009, durante el Foro de la Nueva Economía, ante la pregunta de un periodista acerca de una posible transición cubana, sin titubear Insulza afirmó que “la fuente de legitimidad del sistema cubano se llama Fidel Castro” y que lo dice “con respeto y admiración por el personaje”. “Fidel Castro es una persona que llena medio siglo de la vida hemisférica… y esa personalidad ha terminado por imponer como legítimo dentro del hemisferio o dentro de América Latina un régimen como el que hoy día tiene Cuba”.  Si la permanencia en el poder otorga legitimidad a una dictadura, lo reaccionario de esa postura es flagrante, pues el mismo argumento se puede esgrimir para justificar cualquier dictadura, entre otras las de Pinochet.

En todo caso, Fidel Castro, quien sólo confía en los guerreros, y desconfía de los civiles, no le agradeció a Insulza sus esfuerzos, antes por el contrario, deslizó un insulto en su reflexión, dado que si la OEA “no ha prestado un solo servicio a nuestros pueblos; y es la encarnación de la traición”, es lógico deducir entonces que para Fidel Castro quien ejerce su máxima autoridad sea también un traidor.

Tras la reciente declaración de J. M. Insulza de que no existe un cambio real de Washington hacia La Habana, Barack Obama aprovechando una reunión con corresponsales de habla hispana, le responde indirectamente: “ha llegado el momento de que el Gobierno de Cuba acometa cambios”; “hasta el momento, no hemos visto el tipo de cambios que nos gustaría ver”.

El mandatario americano subrayó que no ha habido cambios en la economía, que la calidad de vida no ha mejorado, tampoco el respeto por los derechos humanos, al contrario, afirmó, la represión hacia los disidentes se ha exacerbado.  Washington, por el contrario, si ha hecho cambios, facilitando el envío de remesas y los viajes a Cuba de los familiares exiliados.

Mientras por razones afectivas o pasionales, los latinoamericanos continúen legitimando la dictadura cubana, perdurará la incertidumbre que gravita sobre la democracia en América Latina.


 
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Un Comentario;

  1. Gustavo Iglesias said:

    Muy buen articulo, pienso que es lamentable el silencio culposo de los paises iberoamericanos, excepto ocasiones contadas sobre la represion y el asedio del regimen totalitario de Cuba contra su poblacion civil. Yo le llamaria vergonzoso. Es hora que se denuncien todos los atropellos y el uso de la fuerza contra los disidentes. Democratas que buscan tener las libertades que muchos gozamos en el resto de America Latina y los cubanos no.
    Un saludo desde URUGUAY.

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