NUESTRO HOGAR

Peter K. Albers

ALBERSIDADES
PETER ALBERS
peterkalbers@yahoo.com

En nuestro hogar hay, como en casi todos los hogares venezolanos, una nevera. Como en casi todos los hogares venezolanos, exceptuando las pertenecientes a los altos funcionarios del gobierno como ministros, miembros del CNE y demás “boliburgueses”, nuestra nevera no está muy llena. Cosas del desabastecimiento y la carestía. Pero no pensamos dejar que lo poco que guardamos en ella, como si fuéramos un Pdval cualquiera, se vaya a podrir. Así que continuaremos manteniéndola enchufada, aún a riesgo de algún daño por causa de los apagones.

En nuestro hogar hay, como en casi todos los hogares venezolanos, una lavadora de ropa. En ella lavamos la vestimenta para, como nos gusta a los venezolanos, andar decente y limpiamente vestidos, aun cuando nuestro vestuario sea modesto. Así que continuaremos lavando nuestra ropa en la lavadora. También hay una secadora, que se hace funcionar solamente cuando es estrictamente necesario, como en estos días de mucha nubosidad, y tampoco hemos planeado dejar de usarla cuando se requiera.

En nuestro hogar hay un par de televisores, pero solo se enciende uno para ver algún programa determinado, a diferencia de muchos hogares venezolanos, donde el televisor lo enciende el más madrugador de la familia y lo apaga el último que se vaya a dormir, si no es que se queda dormido frente al aparato encendido. Es que nuestra cultura se basa en la televisión, como queda siempre evidenciado en programas de concurso como “¿Quién quiere ser millonario?” donde una concursante conoce todos los personajes de los dibujos animados, pero cree que sus falanges están en su cabeza. Tal vez sea descendiente de algún franquista, y la idea se le ha quedado en los genes. Más bien falta de lectura, creo yo.

En nuestro hogar hay un computador, como en la mayoría de los hogares venezolanos. Se usa como instrumento para el trabajo, la información y la comunicación, al igual que se usan todos los computadores del mundo. No dejaremos de usarlo, pues es una herramienta imprescindible en cualquier hogar moderno.

A nuestro hogar llegó el mes pasado la factura por consumo eléctrico. En el detalle de los servicios cobrados aparecía un renglón denominado “Incumplimiento de la resolución 074” por un monto de casi cuatrocientos bolívares, con un aumento de consumo de 30 kilovatios diarios, que venía siendo el promedio en todo el año, a 50. En realidad, el cargo es una disimulada “multa” por un supuesto aumento de consumo, que a todas luces (nunca mejor utilizado el término) es injustificada, pues nunca hemos variado nuestros hábitos de consumo de electricidad. Este mes ha traído ¡oh, sorpresa! un descuento de 32 bolívares (que en ningún modo nos compensa por los cuatrocientos del mes pasado) por “Cumplimiento de la resolución 074”. Sin haber variado nuestros hábitos de consumo.

¿Quién los entiende? ¿Estarán contagiados de algún misterioso virus que les hace pensar hoy de un modo y mañana de otro, como cuando despotrican de los curas y “a la hora de las chiquiticas” se postran ante un altar dándose golpes de pecho? ¿Será que se dieron cuenta de lo impopular de la medida y el costo en votos de la aplicación de la tal resolución?

Pero son solo cosas de la proverbial incapacidad oficial. Con resolución o sin ella, el servicio eléctrico continúa pésimo. Si no, que lo digan los de Morón[i]. (Ver nota al pié)


[i] NOTA: En Morón,  población costanera carabobeña, se produjo un apagón de más de 24 horas, con el agravante de que la población es una encrucijada de caminos donde se unen en sentido oeste-este todo el tráfico de Falcón y de la región centro occidental que dirige al centro del país. Y, en sentido contrario, todos el tráfico hacia esas regiones. Las consecuencias las recoge el siguiente relato que nos llega por email: “(Los habitantes de Morón) cerraron la vía en protesta porque tenían 24 hrs sin energía eléctrica y los malandros aprovecharon.  Noche de terror en Morón. Robaron más de 200 autos y saquearon una gandola de cochinos vivos y 2 más de cerveza y de Lácteos Los Andes, 2 camiones de verduras y un container de electrodomésticos. La GN???  Bien gracias. Eso fue entre las 7 y las 9 de la noche. Cerraron la entrada de Morón y la gente en la cola de unos 15 km quedaron a merced del hampa. Parecían hormigas. Usaron patas de cabra para abrir los maleteros de los carros, y cuando dieron paso, rompieron los vidrios. Conté más de 100 carros con los vidrios rotos. Difúndelo para que el pueblo se entere.”

 
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