El ABC de Carolina Pérez Rodríguez – Hija del ex presidente Carlos Andrés Pérez

Carlos Andrés Pérez fue un hombre de unión y de concordia que luchó y dio la cara para defender la democracia. Enfrentó todos los problemas con una visión positiva. Su campaña en 1973 fue la más linda que se recuerda en Venezuela. Le dio un valor muy importante a lo que es ser demócrata. Debemos estar unidos para lograr una Venezuela digna y poder vivir en libertad, señala una de las hijas del ex mandatario.

 

Manuel Felipe Sierra                     

 

"El combatió el golpe de Estado y lo hizo por demócrata”

Su padre, Carlos Andrés Pérez, fue un terco luchador político durante toda su vida y a su hija Carolina le ha tocado luchar durante este año para que fuera enterrado, como él deseaba, en Venezuela. El ex presidente falleció en Miami el 25 de diciembre del 2010 y este martes 4 de octubre, sus restos llegaron a Caracas para ser sepultados junto a la tumba de su hija Thais en el Cementerio del Este. Estas son las reflexiones de Carolina Pérez Rodríguez para los lectores de ABC de la Semana.

 

– Después de unos meses marcados por complicaciones judiciales, finalmente superadas, regresan a Caracas los restos de Carlos Andrés Pérez, quien falleció el mes de diciembre del año pasado en Miami. ¿Qué significado tiene para ti el hecho de que tu padre pueda reposar en la tierra a la cual sirvió y a la cual dedicó su vida?

 

– Para la familia esto es muy importante, porque nuestra lucha fue para hacer respetar su derecho como venezolano y su legítimo deseo de ser enterrado en su patria. Mi papá nunca hubiese querido ser enterrado en otra parte y por eso luchamos tanto. La familia quería hacer cumplir su deseo y estamos satisfechos de haberlo podido traer y que ello sirva para hacerle entender a la gente que era un nombre de unión, con cero rencores, de concordia; que la gente entienda que hay que mirar al pasado pero para aprender, no para reavivar rencillas ni odios.

– En estas circunstancias se trata de mirar hacia el futuro.

– Pensamos que sí, que tenemos que ver hacia el futuro y tenemos que estar unidos para lograr una Venezuela buena, una Venezuela digna, y siempre pensar en la democracia porque lo más querido que puede tener un ser humano es vivir en libertad.

– ¿Qué etapa recuerdas de las luchas de tu padre? Ustedes son varios hermanos y por razones de edad a algunos les tocó vivir momentos distintos. ¿Cuál es para ti el recuerdo imborrable de tu padre como luchador político?

 

– Su lucha política toda; todo lo que él luchó para llegar a donde llegó y su actitud valiente y comprometida con el país en los momentos terribles que le tocó enfrentar. Como el 4 de Febrero de 1992, donde dio la cara para defender la democracia. Y muchos otros momentos igualmente adversos y difíciles; a mí por ejemplo, me causa una profunda admiración como él aceptó el veredicto del Tribunal Supremo de Justicia que lo separaba del poder y lo condenaba a la prisión. Todo ello demuestra que mi padre era un demócrata, a él le importaban la historia y la democracia. Eso me enorgullece, ser la hija de un gran demócrata, un hombre muy sencillo que sintió tanto amor por su país.

– Carlos Andrés Pérez tenía la fama de ser un hombre enérgico, muy firme, y le tocó ejercer funciones muy exigentes que demandaban una gran autoridad. Como en los años 60, cuando fue Ministro del Interior para enfrentar la subversión de izquierda. Por cierto que en aquellos días se le llamaba el “ministro policía”.

 

– Sí es verdad, pero tú puedes hablar con toda esa gente que estuvo ahí en la lucha cuando mi padre era ministro y todos te van a decir que él actuaba con energía y con fuerza, pero que jamás le faltó el respeto a nadie, que jamás le violó los derechos humanos a nadie. Puedes hablar con personas como Teodoro Petkoff, que vivió esa época y te va a decir como hubo respeto por parte de mi padre. Hay muchos cuentos, muchos mitos, pero mi familia y yo nos sentimos muy orgullosos de su actuación en aquellos años. Mi padre siempre respetó la condición del ser humano y eso es algo que se va a reivindicar. Mi padre actuó con energía porque el momento lo requería, por la situación que se vivía, pero siempre lo hizo respetando a sus adversarios y bajo la ley.

– Ciertamente, muchas de las personas que en aquél momento estaban en el bando subversivo terminaron gobernando con tu padre en sus dos gobiernos

 

– Sí, es verdad. Y otros terminaron siendo amigos de mi padre, como Teodoro Petkoff, Américo Martín, y muchos otros que mantuvieron con él una amistad y reconocen que en esos momentos tan duros actuó con dureza y con energía pero siempre respetando los derechos de la gente.

El hombre que sí camina

– ¿En qué etapa de su vida se encontraba tu padre cuando tú naciste?

La hija del ex presidente considera que su padre fue muy maltratado pero con el regreso de sus restos la gente lo comprenderá

 

– Yo nací en 1963 cuando estaba el presidente Rómulo Betancourt en el poder. De hecho, yo soy ahijada de Rómulo. Y en ese momento Venezuela estaba viviendo una etapa muy dura. Nosotros vivíamos en Vista Alegre y posteriormente nos mudamos a Prados del Este y fue cuando mi papá empezó en su lucha y trabajando duro para fortalecer la democracia, porque había mucho peligro asechando a Venezuela. Él estuvo ahí con Rómulo, con Leoni, con estos grandes líderes que nos llevaron a tener la Venezuela que tenemos. Esos mal llamados 40 años que fueron tan importantes, hay que recordarlos; fueron los años que construyeron este país. Aunque se niegue, somos hijos de esos 40 años de democracia que ahora añoramos.

– Luego de la etapa como Ministro del Interior, tu padre ejerció la Secretaría General de Acción Democrática en un papel distinto y desde allí iba perfilando su candidatura presidencial para 1973. De esa campaña, ya no del “ministro policía” sino del “hombre que sí camina” ¿qué recuerdas?

 

– Todo fue muy emocionante. Yo recorrí con mi madre y mi padre los estados de Venezuela y veía la emoción que sentía la gente al llegar él. Mi padre, como un luchador político, llegó ahí bajo muchas peleas, le costó pero llegó y era algo muy bonito. Yo creo que esa fue la campaña más linda que hubo en Venezuela. Había problemas, tonterías, se decían cosas pero siempre había respeto. Yo me acuerdo de mi papá caminando por esas calles y en esos pueblos, cómo las mujeres lo abrazaban, lo besaban las viejitas, los niños, era muy emocionante. Yo tenía 10 años y recuerdo con mucho cariño y con mucho orgullo como la gente quería a mi papá. De verdad, fue una campaña muy linda, recuerdo la música y todo, fue muy impresionante y siempre estará en mis recuerdos aquella época. Había un gran respeto y eso es lo que tenemos que rescatar de nuevo, el respeto civilizado.

– Los años de la Presidencia de la República, la época de la Gran Venezuela, de la expansión, las nacionalizaciones del hierro y del petróleo, etc.

 

– Yo me acuerdo el día en que mi padre nacionalizó el petróleo, estábamos muy felices porque mi papá luchó mucho por eso. Pero son muchos momentos, no solamente la nacionalización del petróleo. El Plan de becas Gran Mariscal de Ayacucho, que brindó a toda la gente la oportunidad de educarse en grandes centros de educación del mundo entero, sin importar de donde vinieran. Yo creo que la educación es algo tan importante, sobre todo en el momento actual, que ojala se pudiera implementar un programa tan abierto como aquél y que además fue tan útil para el país. Por ejemplo, los ministros del segundo gobierno de mi padre venían de allí. Habían sido formados en aquella época.

– Luego de dejar la presidencia, tu padre debió cruzar el desierto por unos años. Fue enfrentado de diversas maneras porque sin duda, se perfilaba como una figura política muy vigorosa, más allá de los propios partidos. Ocurrió por ejemplo el caso de Sierra Nevada, que lo colocó en las puertas del linchamiento moral. ¿Qué recuerdas de aquellos momentos?

 

– Fueron momentos bastante difíciles para mi padre, incluso hubo momentos en los que se sintió muy triste por todas las cosas que estaban pasando. Pero él era un hombre que se crecía en la adversidad, él tenía ese vigor; mientras más le daban, más fuerza tenía para luchar, y eso lo aprendimos y lo heredamos todos en la familia. Mi padre decía: “Uno no se achicopala ante los problemas, al contario, uno tiene que ver cómo maneja los problemas”; él tenía algo muy bueno, de cada cosa negativa sacaba una positiva y eso es importante, tener esa visión le daba fuerza para seguir. Además, gracias a Dios su familia siempre estuvo ahí a su lado y nunca, a pesar de todas las cosas malas que él pasó, estaba siempre fuerte y duro para ayudar a la gente.

– En esos días estuvo muy activo internacionalmente.

– Si claro, estuvo muy activo, viajaba por todo el mundo. Se destacó como líder de la Internacional Socialista y compartió con gobernantes y grandes figuras de la política mundial. Te repito, mi papá nos enseñó a que hay que ver las cosas con optimismo y nunca dejarse achicopalar, como decía él.

– Su segundo gobierno se dio en circunstancias totalmente distintas ¿qué recuerdas de ese segundo período?

 

– Fue un gobierno muy duro desde el principio y él nos los dijo: “Yo me voy a lanzar a Presidente va a ser duro, la situación del país está muy dura pero yo creo que puedo brindarle a Venezuela una opción para sacarla de la situación en la que está. Ustedes tienen que entender que voy a ser atacado”, y nosotros lo entendimos, como hijos de políticos tenemos que estar presto a todo esto. Fueron momentos muy duros porque fueron también momentos muy tristes para la familia; mi padre vivió el secuestro de mi tío, el hermano mayor de mi mamá que fue secuestrado por las guerrillas colombianas; “el caracazo”, cuando mi padre estaba comenzando y aquello no tenía nada que ver con su gobierno pero eran cosas que estaban pasando y creo que nunca vamos a olvidar semejante situación. Fueron momentos muy duros porque había que implementar una política que rindió sus frutos. Éramos un país con una economía muy buena; habíamos parado los niveles de pobreza; existían programas muy importantes como los hogares de cuidado diario; la dotación de uniformes y útiles escolares para los colegios, o sea se quería hacer algo.

La caída de un demócrata

– ¿Y el 4 de Febrero?

 

– El 4 de Febrero yo estaba con mi madre en La Casona y estaba mi sobrino Carlos Andrés José, Jacinto, otro nieto de mi papá, y mi tía, que ya murió. Fueron momentos terribles y ahí hay que ver como mi padre salió de La Casona y a las 11:55 p.m. llegó a Miraflores, y tuvo esa actitud valiente de salir a la televisión y declarar. Él combatió el golpe de Estado y lo hizo por demócrata, por el amor que sentía por este país. No le importó arriesgar su vida, estuvo ahí, se salió de Miraflores y llegó al canal Venevisión para hablarle al país, y pudo una vez más salir adelante de un problema. Lamentablemente, yo creo que la suerte ya estaba tirada y había un plan. Pero bueno, como yo digo, hay que mirar al pasado pero para aprender. Toda esta gente gracias a Dios se ha dado cuenta de lo que hicieron y ahora están luchando, están peleando, estamos unidos ahora.

– Después del 4F y las campañas contra tu padre, ¿veías que era inevitable el juicio que condujo a su derrocamiento constitucional y pacífico? Porque estaba claro el plan de sacarlo del poder por las buenas o por las malas.

– Totalmente de acuerdo. Estábamos seguros que mi papá no iba a poder salir de esa y él lo sabía, estaba muy claro de que no había forma de cambiar la situación. Pero lo aceptó y no con conformidad, él sabía que no podía irse que tenía que enfrentarlo como había enfrentado todos los problemas que durante su vida lo golpearon. Él se quedó aquí y creo que fue muy importante porque le dio valor a lo que es ser un demócrata. Aceptó un juicio que todos sabemos que era inconstitucional, que no fueron justos con él, que fue una conspiración, y él lo aceptó. De hecho, renunció antes de escuchar el veredicto de la Corte Suprema porque no quería que Venezuela pasara por un trauma. Él interpuso su bienestar ante todo por Venezuela. Yo estoy muy contenta de que mi papá vaya a ser reivindicado porque se lo merece, fue muy maltratado pero yo creo que la venida de sus restos a Venezuela, donde van a descansar en paz, ayudará a que la gente entienda quien fue en verdad Carlos Andrés Pérez.

 

fotografías: Bárbara Molina

 
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