EL “CHE” CARAQUEÑO

Manuel Felipe Sierra

Fábula Cotidiana
Manuel Felipe Sierra
manuelfsierra@yahoo.com
Twitter: @manuelfsierra 

Ernesto “Che” Guevara, de cuya muerte se recordaron 44 años el 9 de octubre, contempló a Venezuela como un objetivo de su visión revolucionaria. Los testimonios son muchos y variados. Cuando Douglas Bravo habló dos veces con él, a escasos días del derrocamiento de Batista, Guevara destacó el papel fundamental que jugaría Venezuela en su esquema de la insurrección latinoamericana. Insistía también en las lecciones de Bolívar y en la significación estratégica del país.

Guevara, lo recuerda Bravo (destejiendo las breñas de la memoria) tenía el aura de sus amigos guerrilleros muertos Argimiro Gabaldón y “Chema” Saher, quienes eran más pasión y grandeza moral que destrezas y disciplinas militares. Años después, el “Che” consideró saldado su deber con La Revolución Cubana, y buscó nuevos caminos para sus andanzas. A comienzos de los 60, Domingo Alberto Rangel y Simón Sáez Mérida, los jefes del MIR, se entrevistaron con el guerrillero y lo pusieron en auto sobre los planes de la lucha armada venezolana, Guevara dudó del planteamiento y alegó que existían diferencias entre el proceso cubano y la realidad venezolana porque en el primer caso, se trató de derrocar una dictadura y en el segundo comenzaba un cambio hacia la democracia. En 1964 ya había cambiado de criterio.  En Argel, en el marco de una conferencia internacional, los dirigentes comunistas Germán Lairet, Pedro Duno y Silvino Valera se toparon con Guevara, quien marchaba camino del Congo. Allí les planteó venir a Venezuela, y les indicó el valor estratégico de la guerrilla venezolana como detonante para el continente. Los tres dirigentes le oyeron y para disuadirlo de sus ideas le insistieron en el perfil inequívocamente nacional de la guerrilla que operaba en Falcón, Zulia, Yaracuy y en zonas de Oriente.

A mediados de 1965 a su regreso a Cuba, después de la infortunada incursión africana, sostuvo otra reunión formal con Lairet, entonces representante del PCV en La Habana. Llegó acompañado de Manuel Piñeiro, el legendario “Barbaroja”, responsable de la ayuda a los movimientos insurreccionales latinoamericanos. Lairet le ratificó que su presencia en Venezuela no era conveniente y que ello sería el pretexto ideal para que el gobierno comprobase el carácter internacional de la lucha  armada. El “Che” se despidió – lo recordaba Lairet muchos años después – con un inocultable dejo de resignación.

En 1966, Luben Petkoff desembarcó por las costas falconianas con un grupo de guerrilleros cubanos encabezados por Arnaldo Ochoa, quien con los años habría de asumir la condición de héroe militar en las campañas en naciones africanas. El comando deambuló durante un año en las sierras de Falcón, Yaracuy y avanzó hasta Barinas para estructurar un frente guerrillero de carácter nacional. Según el testimonio del periodista Alberto Jordán Hernández, el “Che” estuvo a punto de  venir en la expedición pero a última hora le habría dicho a Petkoff que “en Venezuela las cosas estaban muy adelantadas y que prefería partir de cero en otra latitud del continente”. Le dijo además que el PCV consideraba inconveniente su presencia. No obstante, según Jordán Hernández, entre la gente de la costa falconiana se decía que uno de los guerrilleros que despertaron frente a las playas de Morrocoy, era nada menos que el “Che” Guevara, ya inscrito en el  imaginario popular.

Jordán Hernández, en “El Siglo” de Maracay, escribió que Fidel Castro en una oportunidad en La Habana tocándose la visera, un gesto que añade solemnidad a sus palabras, le dijo: “¿Sabías que el “Che” iba para Venezuela?”. Jordán revela también que el guerrillero estuvo en Caracas en representación de la democracia-cristiana argentina en diciembre de 1950. Un testimonio que hasta ahora no ha sido recogido por sus biógrafos ni tampoco aparece en sus diarios de viaje.  Entonces tenía 22 años y fue atendido por el dirigente de COPEI, José Rafael Zapata Luigi, quien lo recordaba “joven, delgado, humilde, con una chaqueta maltratada, camisa sport, y un discreto maletín que constituía su equipaje”. Celebró la navidad de ese año (un mes antes había sido asesinado el presidente de la Junta de Gobierno, Carlos Delgado Chalbaud) en la casa de su anfitrión caraqueño y  mostraba interés de llegar hasta México. Haciendo grandes esfuerzos los jóvenes copeyanos le consiguieron un pasaje hasta Santo Domingo, desde donde habría de seguir su viaje hasta la capital azteca.

El “Che” volvió a Caracas en 1954. De esa visita queda un párrafo de su diario donde dibujó una visión perezbonaldiana de la ciudad, atraído por la neblina y la simetría de los techos rojos. En esos días, según contara el médico José Lucio González al periodista José Emilio Castellanos, Guevara ingresó como médico al leprocomio de Cabo Blanco, en Catia La Mar, aunque el dato tampoco aparece en su biografía. Quien sí fue contratado y permaneció varios meses en el centro asistencial fue su amigo de aventuras Alberto Granados quien cuenta que ambos se habían separado en Panamá. Es posible sin embargo, que Guevara haya estado poco tiempo en el leprocomio por cuanto los testimonios del periodista lo retratan en largas caminatas vespertinas frente al mar de Macuto.

 La exhumación de los restos del “Che” en 1997 y otros de sus compañeros guerrilleros enterrados en una fosa común en Vallegrande, en Bolivia, realimentaron el mito. Desde ese año en Santa Clara, Cuba, la cuidad donde dirigió una de las operaciones militares más importantes de la revolución ha iniciado el camino hacia una suerte de beatificación popular. Desde hace unos años y cuando nadie lo esperaba, el nombre y la simbología de Guevara regresaron a Venezuela para convertirse en uno de los íconos de la revolución bolivariana. Su rostro aparece hoy al lado de Fidel Castro y Simón Bolívar en las carreteras y los cuarteles del país. Nadie sabe para quien lucha.

 

Un Comentario;

  1. jose Vicente said:

    La Historia de la Tiranía.
    Fidel Castro ,solo como hombre , no podía implantar el Comunismo en Cuba. Solo con la complicidad de altos oficiales de las Fuerzas Armadas Revolucionarias Cubanas , que a cambio de unas monedas antepusieron sus intereses personales a los intereses de la Patria, fué que Fidel pudo aplastar la dignidad del pueblo Cubano y someterlo a más de 50 años de Miseria , persecución y cárcel.
    Un gobierno que prometió convertir a Cuba en una patria bonita y por el contrario la convirtió en un paraíso sexual y en el Museo Mundial del atraso económico y social .
    Un profeta que cree tener, y así lo divulga la solución a los problemas del mundo ,pero no los tiene para los Cubanos.
    Insulta la inteligencia de los Cubanos, al divulgar que este es el mejor Gobierno que ellos pueden tener ,y así a ha ganado elección tras elección, mostrando al mundo que es a los Cubanos a quien les gusta los gobiernos malos y vivir en precariedad de condiciones.
    ¿Cómo es que Fidel ,300 altos oficiales y doce altos magistrados sin satisfacer las necesidades de los Cubanos lograron someter a todo el Pueblo Cubano y implantar el Comunismo?
    R:No lo sacaron cuando podían sacarlo ,y lo dejaron que se Armara.

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