El cáncer socialista

La Pequeña Política
Espantapájaros
Avizor.uno@gmail.com

“Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio, no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a pensar.”

Escrito para gente inteligente

 El cáncer de Oro

Mis queridos pajarracos y pajaritas queridas. Desde aquí en el descampado no siempre es fácil hacerles llegar lo que escribo. Sobre todo cuando llueve a cántaros en el día que me toca enviar mi entrega. Pero como en este país todo y nada pierde vigencia, aquí les va algo que le envié privadamente a Águila Uno, la semana pasada, y ahora es que a Uds. se lo puedo hacer llegar. Esto fue lo que le escribí.

Lo estas llevando todo muy bien, Águila Uno, la verdad es que en las chiquiticas tienes guáramo. No le has quitado la vista a la pelota. Poner dinero a rodar, a rodar de verdad, con ese poco de millones de dólares que te adelantaron los chinos, y además hacerle ver a los más necesitados que lo de la vivienda no es cuento. Así es. Unas cuantas casitas construidas en sitios “estratégicos”, muy cerca de las principales vías, para que la gente las vea, no importa que sea pura fachada y no tenga urbanismo o servicios instalados. Además, propaganda mediática para que se sienta que no es mentira, que en verdad las casitas se entregan y por complemento,  con todos sus peroles, completica, con su cocina, su nevera, etc., y con tantas parejas jóvenes, gente humilde, desesperada por tener un techo propio, te ven, hinchado, con la cabeza como una manzana colorada, haciendo el esfuerzo por cumplir… y les vuelve la sangre al cuerpo, y con ella la esperanza de que en verdad algún día también les tocará.

“Y tú por dentro sufriendo, Águila Uno, porque así como sabes que no lograrás entregar ni un 10 por ciento de las viviendas que ofreciste, porque sin organización, ni cemento ni cabilla es imposible hacer mas, también sientes por dentro el avance del mal que te está matando. Aunque lo disimules, todo el mundo lo ve. Lo que pasa es que tú mismo no lo quieres creer.

“Y lo peor, Águila Uno, es que ahora el cáncer que tienes resulta que es socialista. Porque un cáncer que se llame Psoas, como el partido socialista español, solo que con la A de América o de ALBA, en lugar de la E de España, no puede ser otra cosa que socialista. Total que ahora tenemos cáncer de colon, cáncer de próstata, cáncer de vejiga, cáncer impreciso o indefinido y, ahora, como no hay quinto malo, el Psoa, el cáncer socialista.

“Y como tu lo sufres en privado pero lo disfrutas en público, porque todo el que te había olvidado ahora nuevamente tiene que ver contigo, de seguro que si sales de ésta, lo que es bien difícil, decretarás el CANCER DE ORO, algo así como el OSCAR, para quien lo logre vencer. Y claro, tú serás el primer ganador. Amén.”

Lo de Guyana no importa

También me metí en la cabeza de Águila Uno, mi querida bandada, porque me llamaba la atención su impavidez ante el desafío del Esequibo, y fue allí donde descubrí sus intenciones de no detenerse en Conferry sino cogerse a Los Roques también. Ya van a conocer lo que en su insomnio, nuestro líder se decía, pero siempre como lo hace él, como si estuviera hablando con un tercero… “Me dicen que no soy patriota… me dicen que no soy patriota porque he dejado correr lo del Esequibo. Pero qué es eso para mí, cuando lo que me interesa ahora, cuando el Imperio me tiene acosado, colocando a mas de mi gente en la Lista Negra, y con el rollo de Makled sin resolver, es cuadrar los votos en la OEA, los del CARICOM, la comunidad del Caribe. Son 15 votos que hay allí y los tengo que cuidar, así perdamos el Esequibo, que la verdad sea dicha, mas parece una cola mal colocada que un territorio nacional.

“Así, cuando me quieran joder, perdonen pajaritas pero son sus palabras no las mías, para cuando me quieran joder, podré – con mis votos amarrados-, mandarlos a enrollarse sus demandas y metérselas en el bolsillo.

“Pero la cosa me la están poniendo apretada aquí, y no puedo equivocarme, porque mientras yo aflojo por allí para acorralar a mis enemigos externos, me agitan a la gente por aquí. No vayan a creer… no vayan a creer que yo no estoy al tanto del descontento en los cuarteles. Si lo que nos enseñan desde que ingresamos a la Academia es que nuestra razón de ser, como brazo armado de la nación, es defender la soberanía, como no van a estar intranquilos, mis compañeros, mis hermanos del alma. Pero la verdad es que yo no lo puedo evitar. Primero, por mis compromisos con Fidel que es quien ha evitado con su G2 y mi guardia personal que me den un golpe de Estado, Y segundo, porque necesito defenderme del acoso internacional… ¡Primero la Revolución, no jile!

“Pero tengo que estar alerta. Por eso es que me ven, pese a mis dolencias, porque la verdad es cada vez que me dan un carajazo con esas quimio, siento que el mundo se me viene encima, por eso es que me ven que salgo, lanzo una pelota, participo lo mas que puedo para que sientan que sigo y seguiré siempre aquí. Si resbalo pierdo. Viviré y venceré, viviremos y venceremos.  Con o sin Esequibo, ¡viviremos, carajo!”

Luego prosiguió.  “Y para que no haya dudas de que mantengo y mantendré el poder, ya verán, me voy a llevar en los cachos a Los Roques, y así mando a Conferry también para allá, para que el pueblo lo conozca y disfrute de esos parajes. O a lo mejor me lo guardo para mi, y así podemos realizar allí una gran Cumbre, con Fidel, Raúl, Evo, que lo quieren envainar pero no lo van a lograr, Correíta, y el mismo Daniel Ortega.”   Solo después de descargar todo la angustia que sentía por dentro, Águila Uno se tranquilizó y logró conciliar el sueño. Yo que estaba a su lado con mi telescopio mental, doy fe de que así fue.

Los planes de Fidel

La verdad es que, Águila Uno, no hubiera podido dormir tan plácidamente de haber sabido lo que estaba pensando Fidel y que seguramente esta semana se lo dirá directamente. Le dirá a Águila Uno, que necesita descanso para poderse reponer. Que debe hacer lo mismo que hizo él, Fidel, con todo y ser el Cóndor del Caribe, que se retiró de las responsabilidades rutinarias, sin perder ni el mando ni el prestigio. Que en lugar de seguir nadando contra la corriente, con esa enfermedad que avanza más y más, porque no se separa por un tiempo, y le deja el gobierno a un vicepresidente. Por ejemplo a Adán o si prefiere, a Maduro, que a lo mejor es el de su mayor confianza. Y en cuanto a los militares, lo ideal para tranquilizarlos, y aquietar a Diosdado mismo, que también aspira y bastante diputados tiene en la Asamblea, lo mejor es asomarle la candidatura presidencial. Decirle que será suya, en caso de que tú, Águila Uno, no estés en condiciones para lanzarte.

“Claro, mi hermano… eso nunca ocurrirá,” le acotará Fidel. “El candidato al final no será Diosdado, serás tu, el triunfador serás tú que estás destinado por la historia a completar la obra de Bolívar. Por eso precisamente te hago estas recomendaciones. Debes descansar para recobrar fuerzas y derrotar al cáncer definitivamente. Así, no solo continuarás al frente de la Revolución,  sino que serás recordado por la historia, no solo como quien completó la obra de Bolívar, librando a Venezuela en forma definitiva del Imperialismo, sino también como el hombre del retorno, el hombre que se impuso ante los terribles desafíos que le impuso el destino. Confía en mi, vivirás y vencerás.”

Mis  queridos pajarracos y pajaritas queridas. Esto es lo este Espantapájaros, con sus 5 soles y sus poderes especiales, tiene hoy que reportarles. Amanecerá y veremos. Si Fidel dice la verdad, no lo sabemos. A lo mejor solo está siendo compasivo. Medio siglo en el poder dan cuenta de sus habilidades. Pero si por casualidad Águila Uno logra vencer el cáncer socialista, nosotros mismos – aquí en el descampado- nos sentiremos orgullosos de entregarle el Cáncer de Oro.

 
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