Una buena noticia

MANUEL FELIPE SIERRA –

Que un semanario llegue a 250 ediciones es noticia. Que ello ocurra en las condiciones que viven el mundo editorial y la industria periodística es una buena noticia. ABC de la Semana a través de este tiempo ha sabido y logrado mantener la línea de seriedad, equilibrio y responsabilidad impuesta por el más  conspicuo de sus fundadores, Orel Sambrano. Justamente Orel tributó su vida en el ejercicio indeclinable del mejor periodismo. Concebido inicialmente para servir a la comunidad carabobeña, con el tiempo nos hemos convertido en una publicación de alcance y reconocimiento nacional y a través de la página web, con una apreciable resonancia en el plano internacional.

Además de las complicaciones económicas y de las dificultades que arrastra el mundo periodístico, la vida de un medio como éste siempre estará sometida a innumerables asechanzas. El periodismo es un oficio riesgoso, difícil, que siempre es ejercido a contracorriente. Como dice el escritor mexicano Ignacio Taibo II: “El periodismo es un arte de urgencias”. Más aún cuando la comunicación social asume hoy una importancia hasta hace pocos años inimaginable, lo que permite que todos los días, millones de seres tengan acceso de alguna manera a una forma espontánea y natural de ejercer la comunicación.

Aunque a diario deje nuevas y valiosas enseñanzas, esta revolución tecnológica supone una transformación de tal magnitud que sus consecuencias finales sólo se verán a largo plazo, Son cambios que implican también un enorme reto para los periodistas.

Se hace entonces más urgente que nunca asumir el oficio como un compromiso inviolable con la verdad y lo más altos valores éticos y morales. Ya no cabe duda sobre el papel del periodista como un intermediario privilegiado entre la sociedad, el Estado y los poderes constituidos y fácticos. De allí que se haya consagrado la libertad de expresión como un derecho humano, tan importante, según algunas legislaciones modernas, como el derecho a la vida misma.

Más allá de inclinaciones ideológicas, el ejercicio periodístico y la libertad de expresión han sido siempre una manzana tentadora para todos los poderes. En los gobierno siempre ha existido lo que Jean-François Revel denominó la “tentación totalitaria”. Sin embargo, en el caso venezolano, la situación es singularmente grave, si se toma en cuenta que cobra fuerza una visión según la cual el ejercicio periodístico y la libertad de expresión deben estar bajo la férula de un Estado omnipotente y opresivo, algo que hoy ocurre, afortunadamente, en muy pocos países.

Todos estos factores le confieren especial significación a las 250 ediciones de un periódico semanal como ABC de la semana, empeñado en ser consecuente con los ideales y propósitos de su notable fundador. Sin  duda, una buena noticia.

 
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