¿ENTIENDES?

La Pequeña Política
Espantapájaros
Avizor.uno@gmail.com

“Lo que por estar yo siempre en el mismo sitio, no veo y otros ven, lo trato de compensar pensando en lo que otros, por andar de rama en rama, quizás no alcanzan a pensar.”
Escrito para gente inteligente

 

Sin poder no hay vida

Total, Águila Uno, que tienes a Fidel loco. Manda al pajarraco Navarrete para que te diga lo que el  por delicadeza no te quiere transmitir y tu llegas diciendo, como si se hubiera operado en ti un milagro divino, que ya la enfermedad desapareció. Total, que se sigue postergando definir la sucesión, y entretanto, el PSUV, y los otros partidos que te quedan, se derriten como barquilla de frambuesa a pleno sol, peleándose entre sí para determinar quién será el vicepresidente, o sea, tu sucesor.  Además, hay pánico en las filas. Me dicen, aunque no me consta, porque no he proyectado hacia allá mi telescopio mental, que han visto muchas charreteras llegando a Panamá con mochilas de morocotas bajo el brazo viajando. Sálvense quien pueda.

Tienes al Cóndor del Caribe loco, pero yo te entiendo. Yo te entiendo, Águila Uno, porque, por una parte, tienes que mantener, dentro de ti mismo, la fe en que te vas a curar y diciendo esos disparates, como te lo aconsejo el siquiatra, ayudas a que tu cuerpo dé todo lo que pueda para curarte a sí mismo. Tu vida primero, porque sin vida no hay poder y sin poder no hay vida. Yo te conozco. Igualito a Gadafi que prefirió perder la vida que perder el poder. Te comprendo. Pero eso no es lo único.

Steve Jobs y Águila Uno

Te comprendo también porque, rodeado como estás de una jauría, no puedes dar señales de debilidad porque te comen vivo.  Finalmente, porque piensas que si a ese pueblo que sigue creyendo en ti, le dices la verdad verdadera, lo del sarcoma y los dos años máximos de vida, dirán como aquel gallego que me visitaba hace muchos años y después se murió: “el muerto al hoyo y el vivo al brollo”. Todo eso lo entiendo, pero lo que tú no entiendes, y perdona que repita las palabras, pero es para que me entiendas, lo que tú no entiendes es que eso, lo que tú piensas, no lo entiende el Cóndor del Caribe, y no es porque no te quiera, de hecho te quiere casi tanto como al Che, o porque no quisiera que ganaras las elecciones y retuvieras el poder, sino porque no puede arriesgar sus anclajes en Venezuela porque necesita de su ayuda, y primero está su régimen que el tuyo, y el suyo, su Régimen, el Régimen de Cuba, requiere del “proceso”, ¿entiendes? Y como él sabe que tarde o temprano, pero mucho más temprano que tarde, se sabrá la verdad, el Cóndor del Caribe necesita que, al margen de tus admirables maniobras de piloto de alta competencia, prepares cuidadosamente una transición para cuando en verdad, la verdad se sepa. ¿Me entiendes, Águila Uno?

Así es la vida, Águila Uno, uno puede hasta que puede. Fíjate tú. Steve Jobs agarro una empresa quebrada y la convirtió en trece años en la empresa con el valor accionario más alto del mundo. Incluso más alto que la Exxon-Mobil, la más grande de las siete hermanas.  Pero un buen día, el 25 de agosto de este año se presento a su trabajo, llamo a sus colaboradores más cercanos, y les dijo, ya no puedo más, el cáncer me  ha vencido. Me debo retirar. 40 días después fallecía, tranquilo y rodeado de sus familiares.  Uno puede hasta que puede, Águila Uno, y lo mismo se aplica a ti. Tienen casi la misma edad, de hecho Steve Jobs era un año menor que tu, tienes un sarcoma, algo mucho más agresivo que el cáncer que mató a Jobs, y has cumplido, como él, trece años en el poder. No entremos a discutir quien hizo más o quien hizo menos. Lo importante acá, Águila Uno, es saber que uno puede hasta que puedes, ¿entiendes?

No por mucho madrugar

En la jaula del Ave Ledo, la cosa está alborotada. La habilitación del pajarraco Leo cambio el juego, y no sé cómo se van a producir los cuadres. Me refiero a los partidos, que son los que mueven a la gente a votar y cuidan los centros de votación. Esta va a ser, mis queridos pajarracos y pajarracas queridas, la Mamá de las primarias, y la cosa está alborotada.

Fíjense bien. Si el pajarraco Capriles pierde la primaria, no puede regresar a Miranda, porque no tiene el respaldo requerido del 70% de los votos, algo que exige el Reglamento del Ave Ledo. Y si, por ejemplo, el pajarraco Ocariz, deja la Alcaldía de Sucre para competir por la gobernación, su partido tiene todas las de perder esa alcaldía. O sea que si pierden las primarias presidenciales, también pierden o la gobernación o la Alcaldía de Sucre, y las dos son gigantescas. Ahora bien, si en cambio, el pajarraco Capriles gana la primaria presidencial, igualito pierden o la alcaldía de Sucre o la gobernación. Y todavía falta el 7 de octubre. Bien dicen los campesinos que me visitan aquí en el descampado: No por mucho madrugar, amanece más temprano.

El caso de pajarraco PP es similar pero distinto, y si se quiere, más dramático, porque si gana, tiene por delante el 7 de octubre también, pero quien sabe si se le mete el pajarraco de la gallina por trascorrales y les quita la gobernación.

La verdad es que los únicos que no tienen nada que perder, y si mucho de ganar, al menos en lo personal, son el pajarraco Leo y la pajarraca María que a lo mejor hasta se ponen de acuerdo, según me advierten mis sensores especiales.

Para mí, viendo las cosas en el descampado, acá quienes llevan las de ganar son la bandada del pajarraco Henry, que lo que quiere son gobernaciones nuevas y al alcaldías, y ese animalote que han armado el Gallo y el pajarraco Enríquez, si es que se ponen de acuerdo y apoyan todos a un mismo candidato.  Sus gobernadores no están compitiendo, de manera que Carabobo y Táchira son plazas seguras y si se apuntan bien, pueden aumentar su presencia nacional de manera importante.

Lo que el Gallo me confió

Les voy a confiar algo que no debería confiarles, pero en fin, Uds. son los míos. Por aquí me visitó el gallo el otro día. Tenía tiempo que no venia por aquí. Eso fue hace como un mes y me dijo que pronto viajaría al exterior. En ese momento yo no lo puse mucha atención, pero ahora entiendo mejor lo que me estaba planteando.  Me dijo, Espanta, que así me llama, con respeto, por supuesto. Espanta, para mí que los gobernadores y alcaldes en ejercicio deben quedarse cada uno en su lugar. De hecho el pollito lo está haciendo, y ojalá que otros también, porque con Águila Uno tan estropeado, hay que cuidar cada uno su siembra, como lo haces tú, y no andar por allí revoloteando.

Yo entonces no le di mucha importancia, pero ahora sí que entiendo por donde iban los tiros y creo que Uds. también. El problema es que algunos pajarracos no lo entienden y tu, Águila Uno, tampoco. ¿Entiendes?

 
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