Xavi Alonso, es el único administrador del Madrid

Ha mejorado su precisión en los pases y es el único jugador que ha disputado todos los minutos esta temporada. Los años le han dado una seguridad que se traduce en eficacia.

DIEGO TORRES – Madrid

Xabi y Arbeloa estaban cenando en una taberna de la calle Jorge Juan, el verano pasado, cuando un aficionado madridista se armó de valor y se acercó a pedirles un autógrafo. “¡No te vayas Xabi que te necesitamos!”, le dijo, con cierta ansiedad. El jugador le respondió con una sonrisa: “¡Mientras no me den la patada yo seguiré aquí!”.

Muchos seguidores piensan lo mismo y en esto coinciden con el entrenador. Para Mourinho, Higuaín y Benzema no son imprescindibles porque tiene dos para elegir. Pero Xabi es distinto. No hay otro con su capacidad para manejar el equipo, para llevarlo al ritmo adecuado, y ordenar el ataque y la defensa según convenga. Xabi es el único jugador que ha disputado todos los minutos esta temporada, incluyendo los dos partidos de la Supercopa, los ocho de Liga y los tres de Liga de Campeones.

Su influencia ha aumentado tanto como la calidad de su contribución. Con el tiempo, ha mejorado la mezcla de pases largos y cortos y el conocimiento de sus compañeros le ha permitido dominar las maniobras con más precisión. Los años le han dado una seguridad que se ha traducido en eficacia. Preciso por lo general, su promedio de pases buenos ha mejorado esta temporada.

Si adelantar las líneas ante el Madrid supone exponerse a la velocidad de Cristiano, Higuaín o Kaká, retroceder equivale a exponerse a la precisión de Xabi. El repliegue del Lyon en Champions fue la mayor concesión que le han hecho al medio centro esta temporada. El equipo francés entregó el balón, liberó su campo, y apenas mostró interés en presionar. Ante este panorama, Xabi exhibió su minucioso repertorio de distribución hasta meter a los franceses en la caja de Lloris. La situación fue tan extraña que por momentos el Madrid se desplegó en un esquema de 2-1-7. Xabi se paseó solo por el medio buscando a los siete compañeros que se movían por delante esperando su entrega. Los fue encontrando a todos, pase por pase, hasta que acabaron ganando 4-0. La velada fue un ejercicio de pases que exaltó la figura del único administrador del Madrid.

Xabi cumplirá 30 años el próximo 25 de noviembre. Esta es su tercera temporada en Chamartín. Le quedan otras dos para acabar el contrato. En los próximos meses, se abrirá el periodo en el que el presidente, Florentino Pérez, deberá resolver si le renueva o le vende. Hay un par de clubes ingleses valorando ofertas. Para el jugador será la última ocasión de firmar un gran contrato y estaría encantado de seguir en el Madrid. La coincidencia de intereses parece asegurada porque su entrenador le considera imprescindible. Al menos por el momento.

Cuando José Mourinho desdeñó el debate sobre la titularidad de Higuaín y Benzema, el sábado pasado, lo hizo aportando su propia definición de titular: “Titulares en este equipo hay tres o cuatro. Titulares son esos jugadores únicos, que en el campo te ofrecen algo que nadie más puede ofrecer”.

Hasta que Sahin demuestre otra cosa, no hay dos jugadores en la plantilla que hagan la labor de Xabi. Como dice un jugador del Madrid, Xabi es “un organizador”. Y en el esquema de Mourinho caben pocas posibilidades de alinearlos a los dos juntos. “Para Mou“, explica un jugador; “Sahin es un organizador, no un pulmón. Cumple la misma función que Xabi. Y jugará cuando no juegue Xabi”.

La unicidad es la condición que define a Xabi a la luz de su hoja de servicios. Su caso es raro. Lo fichó Jorge Valdano, director deportivo destituido por deseo de Mourinho. Sin embargo, parece libre de sospechas y susceptibilidades. Al contrario que los demás españoles del equipo, a los ojos del técnico no hay otro igual.

 
Top