Europa se defiende

Luis Xavier Grisanti

Luis Xavier Grisanti

LUIS XAVIER GRISANTI
lxgrisanti@cantv.net 

 

La reacción de los mercados es de escepticismo. Es una batalla entre el Estado y el mercado

La Unión Europea se dio cuenta demasiado tarde que no puede haber un Banco Central supranacional sin un ministerio de Finanzas supranacional. Varios de los 17 despachos de Hacienda de la zona euro andaban por su cuenta mientras el instituto emisor trataba de conducir la política monetaria.

El Consejo Europeo recién aprobó un conjunto de normas para garantizar que los topes de déficit fiscal y deuda pública previstos en la Unión Económica y Monetaria se cumplan; de lo contrario enfrentarán multas de hasta 0,2% del PIB del Estado transgresor.

Las seis medidas legislativas de obligatorio cumplimiento se orientan a detectar y tomar correctivos a tiempo frente a desequilibrios macroeconómicos significativos, derivados del aumento excesivo de la deuda pública, de la formación de burbujas bursátiles o de la pérdida de competitividad de la economía.

La Comisión Europea se encargará de vigilar las medidas. Se aplicarán sanciones a los países que mientan o maquillen sus cuentas nacionales, como hizo Grecia para ocultar sus desajustes económicos.

Paralelamente, el Consejo Europeo aprobó un aumento a 780 millardos de euros (de 440 millardos) del Fondo de Estabilidad Financiera, constituido en 2010 para proveer asistencia a países con graves problemas financieros.

La reacción de los mercados sigue siendo de escepticismo. Se trata de una batalla entre el Estado y el mercado. Los Estados pueden modular las tendencias del mercado si actúan con sensatez; pero no marchar a contrapelo de él pues terminan llevando al suicidio a sus economías. La disputa no ha cesado y la Unión Europea tendrá que realizar esfuerzos más contundentes hasta prevalecer y preservar su moneda única y su propio modelo de integración.

 

 
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