EL PROYECTO ES LA MEJOR VENEZUELA

Deyalitza Aray


DEYALITZA ARAY
deyaaray@gmail.com 

 

 

Este título de hoy no se trata de una simple frase, se trata de la firme convicción de que mis hijos y el resto de los venezolanos, se merecen… nos merecemos no una buena nación, ni un gran país, nos merecemos el mejor estado y la mejor Venezuela. Por qué digo esto, porque toda nuestra historia, incluyendo estos últimos doce años, está llena de acontecimientos que dan muestra del temple, la fortaleza, y el desafío de cada generación para conquistar primero nuestra independencia, luego nuestra libertad y democracia, de seguida la elección directa y la descentralización, posteriormente el cambio y la revolución y ahora las verdaderas autonomías, la despartidización y un sólido bienestar social.

 

Y es que cuando nos paseamos por lo que ha sido el desarrollo de nuestro sistema democrático, económico, productivo y político del país nos damos cuenta que hemos estado lleno de oportunidades que nuestros gobiernos no han aprovechado en toda su capacidad, más sin embargo, el mayor capital con el que contamos que no es precisamente el petróleo, sino el talento, las garras, el ingenio y la solidaridad de un pueblo, nos dice que estamos a tiempo y que sí es posible crear ese nuevo escenario que definitivamente nivele a todos los venezolanos.

 

Pasamos de la colonización a la independencia, de la dictadura a la democracia cuyos aciertos sin ninguna duda superan en todos los ámbitos los errores cometidos: en democracia aprendimos el valor de la libertad para pensar, para tomar decisiones, para hacernos como sociedad, para estudiar, trabajar, y producir. El petróleo en esta primera etapa fue nuestra principal herramienta y con precios de venta muy por debajo de los alcanzados en la actualidad, en el país se construyeron hospitales, escuelas, carreteras, autopistas, Viviendas. Junto a esto estaba un país, ciudadanos que entendieron que el Estado y los gobiernos tienen la obligación de satisfacer las necesidades de la gente y que cuando se desvía esta obligación, serán capaces de hacérselos saber; esto llevó a un hecho de los más importantes de nuestra madurez política, la elección directa de gobernadores y alcaldes y con ello el proceso de descentralización que permitió y permite el acceso directo de los ciudadanos a sus autoridades y al ejercicio adecuado de la gestión pública acercando al ciudadano indefectiblemente a la planificación en la inversión de los recursos que nos pertenecen.

 

Venezuela nos ha dado de todo y el alejamiento de lo que cada venezolano estaba reclamando, cerrar los oídos a aquello que nuestra gente pedía dio paso a la necesidad de cambiar, a la búsqueda de un mesías que colocara las cosas en su lugar; la mayoría del país se dio esa oportunidad. Las cosas no resultaron como se esperaba y el fantasma del poder, la corrupción y un proyecto personal se impuso por encima del ya bastante golpeado poder popular. Hoy al igual que ayer no negamos logros en este proceso pero a diferencia del pasado, los errores superan esos aciertos: un alto índice de desempleo, una inflación que se come el salario, una gran inseguridad personal y jurídica, la destrucción del aparato productivo y dependencia absoluta de la importación, desabastecimiento, el mayor déficit de viviendas y mucha pobreza.

 

Esto lo tenemos que cambiar, queremos un país con oportunidades, con desarrollo, con una marca que diga HECHO EN VENEZUELA, con salud y educación para todos, con generación de empleo, con seguridad, con la participación de todos y donde el sustento de la familia no dependa de una limosna a cuenta de ser pobre en campaña electoral, sino, del ejercicio de la fuerza laboral de cada ciudadano orgulloso de contribuir al desarrollo del país. ¡ESA ES LA MEJOR VENEZUELA!, un país para todos, con todos y con todo!

 

 

 
Deyalitza ArayDeyalitza Aray
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